Marruecos inicia un periodo de máxima vigilancia frente al riesgo de incendios forestales. Según el Boletín de Riesgo publicado por la Agencia Nacional de Aguas y Bosques (ANEF) para la semana del 6 al 12 de julio de 2026, varias regiones del Reino presentan niveles de peligro que van desde el riesgo moderado hasta el extremo.
Basándose en modelos científicos que integran la naturaleza de la cubierta forestal, su grado de inflamabilidad, las previsiones meteorológicas y las características topográficas del terreno, la ANEF ha actualizado sus mapas nacionales de riesgo. Esta evaluación pone de manifiesto una situación preocupante en numerosas zonas forestales del país.
El nivel de riesgo extremo, clasificado como alerta roja, afecta a doce provincias: Berkane, Nador, Taourirt, Guercif, Ifrane, Taounate, Taza, Khénifra, Al Haouz, Essaouira, Agadir-Ida-Ou-Tanane y Taroudant. En estos territorios, la combinación de altas temperaturas, sequía y condiciones topoclimáticas desfavorables crea un entorno especialmente propicio para el inicio y la rápida propagación de incendios.
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Por otra parte, el nivel de riesgo alto afecta a un amplio conjunto de provincias, entre ellas Chefchaouen, Fahs-Anjra, Larache, Ouezzane, Tanger-Assilah, Tétouan, M’Diq-Fnideq, Jerada, Oujda-Angad, Fès, Kénitra, Rabat, Salé, Skhirate-Témara, Azilal, Béni Mellal, Chichaoua y Midelt.
Asimismo, se ha identificado un riesgo moderado en las provincias de Driouch, Al Hoceïma, Meknès, El Hajeb, Boulemane, Sefrou, Sidi Kacem y Khémisset.

En este contexto, la ANEF hace un llamamiento a la máxima prudencia por parte de la población residente, los profesionales, los veraneantes y los visitantes. La agencia recomienda evitar cualquier actividad que pueda provocar un incendio, como encender fuego al aire libre, quemar residuos o utilizar de forma inadecuada cualquier fuente de calor.
Por último, insiste en la importancia de informar de inmediato a las autoridades locales ante la presencia de humo sospechoso o de cualquier comportamiento que pueda entrañar un riesgo, con el fin de facilitar una intervención rápida y limitar la propagación de posibles incendios.
