Según el balance de la Fundación, los flujos de llegada y salida se gestionaron sin congestiones destacables, alcanzando picos de casi 80.000 llegadas diarias y más de 87.000 salidas en las jornadas de mayor afluencia.
Con el fin de acompañar estos flujos, especialmente durante la fase de retornos, se implantó un dispositivo reforzado que incluyó la instauración de billetes cerrados, la adecuación de zonas de regulación, la atención a los pasajeros de autocares en tránsito por los puertos de Tánger Med y Algeciras, además de campañas de sensibilización.
A este respecto, la Fundación Mohammed V para la Solidaridad movilizó importantes medios humanos y técnicos a través de su dispositivo de acogida, integrado por una Oficina Central de Coordinación, 1.134 asistentes sociales y 236 médicos, personal paramédico y trabajadores eventuales.
Este dispositivo se articuló sobre 26 espacios de atención en Marruecos y en el extranjero, cubriendo los puertos de Tánger Ciudad, Tánger Med, Nador y Alhucemas, los pasos fronterizos de Bab Sebta y Bab Melilla, así como los aeropuertos de Casablanca, Oujda, Tánger Ibn Battouta, Nador El Aroui, Marrakech, Agadir, Fès, Rabat-Salé, Laâyoune y Dakhla.
En el exterior, seis espacios Marhaba dieron cobertura a la actividad en los puertos europeos de Génova (Italia), Sète y Marsella (Francia), y Motril, Almería y Algeciras (España).
En el plano de la asistencia humanitaria, 66.993 miembros de la comunidad marroquí se beneficiaron del apoyo directo de la Fundación, de los cuales 14.089 correspondieron a trámites administrativos, aduaneros y jurídicos, y otros 787 a ayudas al transporte.
El balance arroja asimismo 8.495 personas que recibieron asistencia médica, primeros auxilios de urgencia u hospitalización. Detrás de estas cifras se atendieron situaciones humanas concretas, entre las que figuran politraumatismos, pérdida de documentación, dificultades de embarque o accidentes de tráfico.
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Entre las intervenciones registradas destaca, en julio, la atención a 25 víctimas de un accidente de autocar en el que viajaban 45 MRE procedentes de Italia, ocurrido en la autopista Tánger-Kenitra. Cinco heridos graves, trasladados al Hospital Provincial El Idrissi, estuvieron bajo seguimiento durante diez días, mientras que se puso un medio de transporte a disposición del resto de los pasajeros para que pudieran continuar su viaje.
En agosto, la Fundación intervino igualmente para organizar el traslado de cerca de 1.000 pasajeros en situación de vulnerabilidad en el puerto de Algeciras, permitiéndoles proseguir su trayecto en autocar.
Durante ese mismo mes, se prestó asistencia de embarque a 25 vehículos de MRE con destino a Génova que quedaron bloqueados en el muelle debido a un problema de gestión en las bodegas de estacionamiento del buque.
En septiembre, los equipos de la Fundación acompañaron a las familias desplazadas tras el fallecimiento de dos de sus miembros al precipitarse su vehículo a las aguas del puerto de Algeciras, brindándoles apoyo especial en el cumplimiento de las formalidades administrativas y los trámites para la repatriación de los cadáveres.
En declaraciones a los medios, Omar Moussa Abdellah, jefe de proyectos de la Fundación Mohammed V para la Solidaridad, destacó que esta edición transcurrió en buenas condiciones, resaltando la gran movilización de todos los actores y de los equipos de la Fundación desplegados sobre el terreno, lo que permitió garantizar una asistencia continua y de proximidad a los miembros de la comunidad marroquí residente en el extranjero. «En diversas situaciones de urgencia, los equipos de la Fundación intervinieron con rapidez para tranquilizar a las familias, orientarlas y facilitar los trámites necesarios con el fin de permitirles continuar su viaje», explicó.
Esta edición se desarrolló «sin incidentes mayores» gracias a la movilización constante de los equipos y a la coordinación con las distintas partes implicadas, prosiguió Moussa Abdellah, señalando que la eficacia operativa permitió garantizar la continuidad y la calidad de la acogida tanto a la llegada como a la salida.
Esta presencia cercana en el terreno, combinada con la movilización y la solidaridad, constituye precisamente lo que otorga a la operación Marhaba su fuerza, su singularidad y su carácter único, añadió.
A través de este dispositivo, la Fundación Mohammed V para la Solidaridad da continuidad a su misión de acompañamiento humanitario a los marroquíes residentes en el extranjero, asegurando una asistencia directa y una presencia de proximidad durante las distintas fases de su desplazamiento hacia y desde Marruecos.
