La iniciativa nació el pasado 10 de septiembre, cuando AVE anunció #TodosSomosCaballas como una acción de «solidaridad y apoyo a Sebta y a sus ciudadanos» y de reivindicación de la «cohesión territorial y social de España».
La asociación trasladó posteriormente su propuesta a varios clubes de la Comunidad Valenciana. Los equipos llevaron la iniciativa a LaLiga, que autorizó su presencia en el protocolo previo a los encuentros. Así, las camisetas aparecieron en el Levante-Barcelona, el Villarreal-Betis y el Elche-Real Madrid, mientras que el Barcelona no participó en la acción frente al Levante.
La controversia adquirió una dimensión especialmente sensible en Marruecos durante el Villarreal-Betis, después de que el internacional marroquí Abde luciera la camiseta y recibiera posteriormente numerosas críticas, en un episodio que generó especial rechazo en Marruecos por la dimensión territorial que adquiría el lema. El jugador aclaró que se trataba, según sus palabras, de una iniciativa de carácter «social, no político».
El episodio volvió a poner el foco sobre la campaña en el Elche-Real Madrid. Vinicius, Mbappé y Konaté optaron por ocultar el mensaje de las camisetas y retirárselas antes del saludo entre los equipos, mientras otros jugadores sí mostraron el lema. El Barcelona, por su parte, ya había optado por no participar en la iniciativa durante su encuentro frente al Levante. Las diferentes reacciones evidenciaron que el mensaje no fue percibido de la misma manera por todos los protagonistas.
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El origen de la campaña adquiere especial interés por las conexiones empresariales de AVE con el fútbol. Entre sus miembros se encuentra la familia Roig, propietaria del Villarreal. El club, según MARCA, ya estudiaba desde hacía tiempo posibles acciones de apoyo a Sebta y acogió favorablemente la propuesta.
Las camisetas llevaban en el frontal el mensaje «Todos somos caballas», acompañado de la frase «Ceuta y sus caballeros de la mar». En la parte posterior aparecían el nombre de Sebta y el escudo de España.
De esta manera, una iniciativa nacida en una organización empresarial valenciana terminó incorporándose al escenario de varios partidos de la máxima categoría del fútbol español. Para Marruecos, donde Sebta forma parte de las ciudades bajo ocupación española y cuya soberanía reivindica Rabat, el episodio adquiere una dimensión que va más allá de una simple campaña de carácter social.
El caso pone así el foco no solo en el mensaje de las camisetas, sino también en quién decidió llevarlo al fútbol español, cómo llegó hasta LaLiga y por qué una cuestión territorial sensible para Marruecos terminó convirtiéndose en parte del protocolo de varios encuentros.
