Un programa europeo formará y contratará a un centenar de camioneros marroquíes

El 11/08/2026 a las 16h10

Escasez de mano de obra. Un nuevo programa financiado por la Unión Europea prevé formar a 600 conductores profesionales en Marruecos y Egipto y facilitar la incorporación de 200 de ellos al mercado laboral europeo. Los candidatos marroquíes serán orientados hacia empresas de Italia, en un momento en que varios países europeos afrontan una creciente falta de camioneros y el sector del transporte marroquí trata de hacer frente, al mismo tiempo, al aumento de sus costes de explotación.

La escasez de conductores profesionales que afecta al transporte de mercancías por carretera en Europa abre una nueva vía de movilidad laboral para los camioneros marroquíes. El proyecto «Skilled Driver Mobility for Europe II» (SDM4EU II), financiado conjuntamente por la Unión Europea, prevé formar a 600 conductores profesionales en Marruecos y Egipto y facilitar posteriormente la integración laboral de un tercio de ellos en países europeos.

En concreto, 200 conductores, 100 por cada corredor de movilidad, recibirán apoyo para acceder a oportunidades laborales en la Unión Europea. Los candidatos seleccionados en Marruecos serán puestos en contacto con empleadores en Italia, mientras que los procedentes de Egipto serán preparados para trabajar en Rumanía. El programa contempla acompañamiento antes y después del traslado, con apoyo para la integración en los países de destino.

La iniciativa responde a una realidad cada vez más visible en el continente europeo. La demanda de transporte por carretera y de servicios logísticos continúa creciendo, mientras que la plantilla del sector envejece y las jubilaciones avanzan a un ritmo superior al de la incorporación de nuevos profesionales. El proyecto contempla por ello no solo la contratación de trabajadores extranjeros, sino también la mejora de sus competencias y de sus perspectivas laborales.

El proceso incluye varias etapas, desde la captación y selección de candidatos hasta la formación técnica y lingüística, pasando por la búsqueda de empleadores, la movilidad laboral legal y el acompañamiento durante la integración y el empleo. El programa prevé además reforzar las capacidades de formación en los países de origen mediante la mejora de las competencias de 30 formadores.

España, otro mercado europeo necesitado de conductores

Aunque el corredor previsto para los conductores marroquíes en el marco de SDM4EU II tiene como destino Italia, España constituye otro de los mercados europeos donde la falta de camioneros se ha convertido en un problema estructural. Según datos publicados anteriormente por Le360, el sector español acumula más de 30.000 vacantes de camioneros y cerca de 4.700 puestos sin cubrir para conductores de autobús.

Esta situación ha llevado a las autoridades españolas a acelerar los procedimientos para incorporar conductores extranjeros. En 2025 se tramitaron más de 15.500 convalidaciones de permisos para camiones y autobuses, un 12% más que un año antes. Marruecos figura entre los países más beneficiados por esta apertura, junto con Perú y Colombia.

En el caso marroquí, el acuerdo bilateral facilita el acceso al sistema español, ya que los conductores deben superar una prueba práctica para obtener la equivalencia de su permiso. La digitalización del procedimiento, introducida en mayo de 2025, permite además realizar los trámites por internet y reducir las esperas asociadas a las citas presenciales.

España ha llegado incluso a poner en marcha ayudas de hasta 2.000 euros para facilitar el acceso a la profesión, destinadas a cubrir gastos de formación, permisos y certificaciones obligatorias como el Certificado de Aptitud Profesional (CAP). Todo ello refleja hasta qué punto la falta de conductores se ha convertido en una cuestión estratégica para la continuidad de las cadenas logísticas europeas.

Marruecos afronta el desafío desde el otro lado de la cadena

La creciente demanda europea de conductores coincide con un contexto complejo para el propio sector del transporte marroquí. El encarecimiento de los carburantes llevó al Gobierno a estudiar en marzo de 2026 la reactivación de las ayudas directas a los transportistas, después de un dispositivo similar aplicado entre 2022 y febrero de 2024, cuyo coste total rondó los 7.000 millones de dirhams.

Finalmente, el Ejecutivo anunció el lanzamiento de una nueva ayuda excepcional para los profesionales del transporte de mercancías y viajeros a partir del 20 de marzo. El objetivo declarado era amortiguar el impacto del aumento de los precios de los carburantes, preservar el poder adquisitivo, garantizar el abastecimiento de los mercados y mantener la continuidad de las cadenas logísticas.

El dispositivo incluyó entre sus beneficiarios al transporte de mercancías, el transporte público y privado de viajeros, los taxis, el transporte mixto, los autocares y el transporte turístico. La medida se inscribió así en una estrategia destinada a sostener un sector especialmente expuesto a las variaciones del precio del combustible.

Pero, más allá de las ayudas coyunturales, la formación de conductores y su acceso a mercados laborales extranjeros abre una perspectiva diferente. Para Marruecos, la preparación de profesionales capaces de responder a los estándares europeos puede convertirse en una oportunidad para mejorar la empleabilidad de los jóvenes y abrir nuevas vías de movilidad laboral regulada.

De la escasez europea a una nueva vía de movilidad

El proyecto SDM4EU II pretende precisamente articular esa conexión entre la demanda europea y la oferta de trabajadores cualificados en países no pertenecientes a la UE. El programa, que se desarrolla entre junio de 2026 y diciembre de 2028, está gestionado por el Centro Internacional para el Desarrollo de Políticas Migratorias y cuenta con la participación de organismos especializados en formación, movilidad y transporte.

La Organización Internacional para el Transporte por Carretera (IRU), que participa como socio técnico, considera que el modelo puede resultar beneficioso para ambas partes, al permitir a países como Italia y Rumanía hacer frente a su déficit de conductores y, al mismo tiempo, mejorar las competencias y las perspectivas profesionales de trabajadores de Marruecos y Egipto.

La iniciativa también se enmarca en la agenda europea de asociaciones para el talento, que busca combinar formación, contratación ética y cooperación entre organismos públicos y privados para crear vías de movilidad laboral seguras y sostenibles. En este contexto, Marruecos aparece como uno de los países con capacidad para suministrar profesionales cualificados a un sector europeo que necesita cubrir cada vez más puestos de trabajo.

Así, mientras Europa acelera la búsqueda de conductores para sostener sus cadenas logísticas, Marruecos se encuentra ante una doble oportunidad. Por un lado, reforzar la formación y profesionalización de su sector del transporte; por otro, aprovechar la creciente demanda europea para abrir nuevas vías legales de empleo internacional. El reto será garantizar que esta movilidad se apoye en una formación sólida y en condiciones laborales adecuadas, de modo que la escasez de conductores se transforme en una oportunidad real para ambas orillas del Mediterráneo.

Por la redacción
El 11/08/2026 a las 16h10