Entre el 21 y el 23 de marzo, se han producido varios cambios en la dirección del Polisario. Han afectado a la estructura de la milicia, a los llamados consejeros de Brahim Ghali y a su supuesto gobierno. Este movimiento interno, impulsado por el padrino argelino, responde a un único objetivo: apartar a dos pesos pesados del Polisario que se habían vuelto incómodos tras sus reiterados llamamientos a cometer actos terroristas en el Sáhara marroquí, en un contexto marcado por la iniciativa de un proyecto de ley en Estados Unidos que busca incluir al Polisario en la lista de organizaciones terroristas y que ha generado inquietud en el régimen de Argel.