En Francia, los consumidores hartos de las llamadas comerciales no deseadas han logrado finalmente ganar la batalla. La ley del 30 de junio de 2025 prohibirá cualquier tipo de prospección telefónica sin consentimiento previo a partir del próximo 11 de agosto de 2026. Esta medida representa una victoria para los usuarios franceses, pero supone una amenaza directa para los centros de llamadas en Marruecos, donde peligran entre 40.000 y 50.000 puestos de trabajo. Mientras que el impacto será directo y severo para las pequeñas estructuras especializadas en la televenta, para los grandes operadores, que diversificaron sus servicios hace tiempo, las consecuencias serán marginales. Análisis de la situación.