Turismo: La SFI moviliza la inversión privada en Marruecos

Sede de la Corporación Financiera Internacional en Washington.

El 11/05/2026 a las 14h58

La Corporación Financiera Internacional (SFI) ha lanzado una misión de asesoramiento para estructurar una estrategia de inversión turística en Marruecos. El objetivo es atraer más capital privado en toda la cadena de valor de un sector que superó los 17,4 millones de llegadas en 2024.

La Corporación Financiera Internacional (SFI), la rama del Grupo del Banco Mundial dedicada al sector privado, da un nuevo paso en su compromiso con Marruecos al lanzar una convocatoria de consultoría para elaborar una hoja de ruta de inversión turística. Esta misión busca identificar los segmentos más prometedores, analizar los obstáculos a la inversión y proponer mecanismos concretos que permitan movilizar capital privado.

Esta iniciativa llega en un momento de gran dinamismo para la industria. Según el Ministerio de Turismo, Marruecos ha alcanzado la cifra histórica de casi 20 millones de visitantes, un récord que confirma la consolidación del país como uno de los principales destinos a escala africana y mediterránea. Además, los ingresos turísticos han superado los 125.000 millones de dírhams, lo que sitúa al turismo como la principal fuente de divisas, por delante de las remesas de los marroquíes residentes en el extranjero (MRE) y de las exportaciones del sector de la automoción.

El enfoque adoptado por la SFI se basa en un análisis detallado del ecosistema turístico, que incluye el mapa de los actores implicados, el estudio de la demanda y una comparativa internacional con destinos competidores. Con esta perspectiva se pretende ir más allá de la simple atracción de viajeros para centrarse en la rentabilidad real de los proyectos y en su capacidad para atraer financiación privada.

El diagnóstico previsto también deberá integrar un análisis de las cadenas de valor y detectar aquellos segmentos donde la falta de inversión frena la creación de riqueza. El alojamiento, las actividades de ocio, el transporte y los servicios vinculados son eslabones en los que la estructuración de la oferta sigue siendo desigual dependiendo del territorio.

La misión contempla establecer un orden de prioridad de las oportunidades por producto, destino y subsegmento para dirigir los flujos de inversión hacia los nichos más rentables. Esta segmentación resulta clave en un contexto en el que el aumento de las llegadas no siempre se traduce en un incremento proporcional del valor generado.

Los datos del Ministerio de Turismo muestran que la duración media de la estancia y el gasto por turista siguen siendo variables muy sensibles. El gran reto consiste, por tanto, en orientar las inversiones hacia áreas de mayor valor añadido, como el turismo de experiencias, el turismo rural o las alternativas vinculadas al ecoturismo.

Uno de los pilares fundamentales de esta hoja de ruta es la movilización del sector privado, que se considera una palanca clave para respaldar las metas nacionales. En este sentido, la SFI pone el foco en la viabilidad financiera de los proyectos, un requisito imprescindible para atraer a inversores institucionales y fondos especializados.

Esta orientación forma parte de un proceso más amplio que persigue transformar el modelo de financiación turística. El banco central del país, Bank Al-Maghrib, ha señalado en sus últimas publicaciones que la inversión privada sigue concentrada en los negocios tradicionales, mientras que el respaldo a proyectos innovadores o de desarrollo regional sigue siendo escaso.

Integración de los retos climáticos y de sostenibilidad

La dimensión medioambiental ocupa un lugar central en este proyecto, que incluye una evaluación de las oportunidades de inversión «climáticamente inteligentes» y de los mecanismos de financiación verde. Esta postura refleja la evolución de los estándares internacionales, donde los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) condicionan cada vez más el acceso al crédito.

Marruecos, inmerso en una estrategia nacional de desarrollo sostenible, busca adaptar su oferta turística a estas nuevas exigencias globales. El sector representa alrededor del 7% del Producto Interior Bruto (PIB) nacional, según los datos del Alto Comisionado para la Planificación (HCP), lo que lo convierte en un motor decisivo para lograr la transición hacia una economía más resiliente.

Más allá del aspecto puramente financiero, el plan estratégico deberá contemplar las necesidades de mano de obra, la formación profesional y la participación de las pequeñas y medianas empresas (pymes) locales. El turismo emplea de forma directa e indirecta a cientos de miles de personas en Marruecos y desempeña un papel vital para la inclusión social y laboral.

La vertebración territorial es otro de los factores decisivos. En la actualidad, la inmensa mayoría de los visitantes se concentra en unos pocos núcleos, mientras que varias regiones del país cuentan con un potencial todavía infrautilizado. La capacidad de desviar la inversión hacia estas zonas marcará el equilibrio del desarrollo turístico a medio plazo.

Al término de esta misión, la SFI espera obtener un documento operativo que incluya una cartera de proyectos prioritarios, recomendaciones de reformas y soluciones de financiación a medida. El objetivo final es transformar el actual impulso del turismo en una palanca de inversión sólidamente estructurada.

Estos trabajos se producen en un momento clave, ya que Marruecos se prepara para acoger grandes eventos internacionales de cara a 2030, año en el que coorganizará el Mundial de fútbol, lo que acentúa la necesidad de planificar minuciosamente las futuras inversiones e infraestructuras. Lograr que la llegada masiva de turistas se traduzca en una mayor creación de riqueza y en la captación de fondos privados constituye hoy el principal desafío para la industria del país.

Por Mouhamet Ndiongue
El 11/05/2026 a las 14h58