Retomada en un artículo por el medio ucraniano Kyiv Post, así como por el semanario francés Le Parisien, esta investigación señala que una flota de aviones de carga vinculados al ejército ruso ha realizado más de un centenar de vuelos hacia Argelia durante el último año, «probablemente transportando cazas modernos y material destinado a reforzar a un aliado ruso cada vez más importante en el flanco sur de Europa, y utilizando el país como plataforma para proyectar la influencia de Rusia más profundamente en África», según Defense News.
De acuerdo con los elementos recopilados en el marco de esta investigación, al menos 167 vuelos de carga conectaron Rusia con Argelia entre marzo de 2025 y abril de 2026, «lo que convierte a este país del norte de África en uno de los principales centros del sistema logístico global de Moscú», añade el medio estadounidense.
Se señala asimismo que numerosos vuelos conectaban aeródromos vinculados a United Aircraft Corporation, el fabricante estatal ruso de aviones de combate, con bases aéreas argelinas, y que varios de estos vuelos coincidieron, aproximadamente, con la detección de nuevos cazas rusos sobrevolando territorio argelino.
La carrera armamentística de Argelia
Diversos factores explican este aumento del tráfico aéreo entre ambos países, y en este sentido conviene establecer una relación entre el incremento de los vuelos rusos hacia Argelia y el aumento del gasto militar argelino. En su investigación, Defense News menciona la entrega a Argelia de varios tipos de aviones de combate de fabricación rusa, incluidos cazas furtivos de quinta generación como los Su-57 y Su-35. El medio subraya además que los aviones encargados en grandes cantidades por Argelia «son precisamente los que se fabrican en las mismas instalaciones frecuentadas por los aviones de carga analizados en esta investigación».
Leer también : Abou al-Bara al-Sahraoui, el hijo del Polisario convertido en gobernador de Daesh en el Sahel
Estas entregas no son anecdóticas, sino que forman parte de una auténtica carrera armamentística emprendida por Argelia. Según el informe de referencia del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), publicado el 27 de abril, solo en 2025 el gasto militar argelino aumentó un 11%, hasta alcanzar los 25.400 millones de dólares, lo que representa una de las mayores proporciones del PIB a nivel mundial, solo por detrás de Ucrania.
Con una flota de unos 60 cazas polivalentes Su-30 y alrededor de 40 cazas de superioridad aérea MiG-29, Argelia se ha convertido en un cliente clave para la industria armamentística rusa, en un contexto en el que Moscú ve ralentizadas sus exportaciones militares tras la invasión de Ucrania.
A modo de ejemplo, entre 2018 y 2022 Argelia importó el 73% de su armamento desde Rusia, según Defense News. Y aunque la proporción de armas de origen ruso ha disminuido en los últimos años, conviene no equivocarse: Rusia sigue siendo el principal proveedor de armamento de Argelia, según los datos del SIPRI.
Argel, centro neurálgico de compañías aéreas clandestinas
Pero en el marco de esta investigación titulada «Fusiones aéreas paralelas», Defense News se centra especialmente en revelar cómo Rusia, sometida a duras sanciones occidentales desde la invasión de Ucrania, ha desplegado una red de empresas pantalla, aerolíneas y aviones de carga heredados de la era soviética, utilizados para transportar armamento y ampliar su influencia en distintas regiones del mundo con el apoyo de Argelia.
Para delimitar el alcance de esta red, descrita como «un vasto entramado clandestino que ha permanecido en la sombra», y comprender su funcionamiento, Defense News siguió la pista de numerosos vuelos de carga rusos. ¿Su destino? Argelia, y más concretamente bases aéreas como Oum El Bouaghi, Ain Oussera, Annaba, Laghouat y Béchar.
Sin embargo, estas rutas visibles serían solo la parte más evidente del sistema. La investigación revela que algunos vuelos habrían aterrizado en otras regiones del país recurriendo a técnicas para eludir los sistemas de seguimiento, como la desactivación de los transpondedores ADS-B o la declaración de destinos falsos.
Así, estos vuelos «desaparecían con frecuencia de los radares ADS-B, mientras que otros aviones cercanos seguían siendo detectados». Todos ellos tienen un punto en común: Argel, hacia donde se dirigen de forma recurrente. El fenómeno es tal que la capital es descrita por el medio estadounidense como «la capital y principal centro de las aerolíneas clandestinas».
Argelia, destino y punto de tránsito para armar parte de África
La investigación se detiene a continuación en las cargas transportadas por estos vuelos clandestinos, la mayoría de los cuales hacen escala en el aeropuerto ruso de Mineralnye Vody antes de dirigirse a Argelia.
¿Por qué este país en particular? Porque, según los datos recopilados por Defense News, «Argelia podría ser no solo un destino final, sino también un punto de tránsito para el material militar o el apoyo ruso destinado a otras regiones de África».
Leer también : Argelia: el 25% del PIB dedicado al armamento o la locura de un régimen cuartel
De este modo, las bases aéreas argelinas funcionarían como auténticas plataformas logísticas para un tráfico clandestino con destino a varios países africanos. Entre ellos figura Guinea, «un país clave alineado con Rusia en África Occidental», donde Moscú está «profundamente implicada en el sector minero» y que, según la investigación, «actúa también como una puerta de entrada fundamental para el suministro de armas rusas en la región del Sahel».
Además del acceso a Guinea, Argelia también serviría de puerta de entrada hacia Níger, prosigue Defense News. Se trata de un país «inestable, donde operan fuerzas paramilitares rusas y donde el Kremlin posee una amplia red de intereses, incluidos importantes yacimientos de uranio».
Como ejemplo reciente, el medio cita un Antonov An-124 «Ruslan», un avión de carga pesado de la compañía Volga-Dnepr Airlines, que ha comenzado a realizar vuelos regulares entre Argel y África subsahariana. «Los datos de seguimiento sugieren que el destino era probablemente Niamey, la capital de Níger, aunque la señal del transpondedor era intermitente». El aparato habría realizado al menos ocho viajes de ida y vuelta desde el 21 de abril y seguía en la región en el momento de redactarse el informe.
Base de retaguardia para las operaciones de Wagner
Este puente aéreo clandestino permitiría no solo el tránsito de material militar ruso en África, sino también el apoyo logístico a fuerzas paramilitares rusas en el extranjero, como el antiguo grupo Wagner o su sucesor, el Africa Corps.
En este contexto, Argel aparece como una base de retaguardia especialmente útil para las operaciones en África Occidental, «probablemente menos vigilada que otras bases utilizadas por Rusia para abastecer a sus mercenarios en el continente», según el análisis de los datos de varios aviones que realizan vuelos frecuentes hacia la capital argelina con estancias de corta duración.
Entre las aerolíneas citadas figuran Gelix y Aviacon Zitotrans, esta última sancionada por Estados Unidos, Canadá y Ucrania y que, según el Departamento del Tesoro estadounidense, ha «transportado material militar, como cohetes, ojivas y piezas de helicópteros, a distintas partes del mundo».
En declaraciones por correo electrónico a Defense News, el director general de Gelix Airlines, Vadim Baldin —cuyos vuelos generan interrogantes por sus rutas poco convencionales hacia zonas de conflicto—, confirmó que «Argelia es efectivamente un centro clave para la logística internacional».
Asimismo, afirmó que es «absolutamente cierto» que Argelia desempeña un papel fundamental debido a su ubicación geográfica, que la convierte en un punto de abastecimiento esencial para ampliar el alcance de los aviones rusos, especialmente los Iliouchine, conocidos por su uso en el transporte de armas y tropas.
Por su parte, Margaux Garcia, analista principal de C4ADS, una organización con sede en Washington que sigue las actividades clandestinas de Rusia, considera que estos vuelos de larga distancia con destino a regiones inestables constituyen «una señal de alarma».
En el marco de la investigación, uno de estos aviones pertenecientes a aerolíneas rusas «fantasma» fue fotografiado en el aeropuerto de Argel el 18 de abril de 2026. El informe concluye que más de tres cuartas partes de los vuelos de Gelix analizados hicieron escala en fábricas de aviación militar rusas antes de dirigirse a Argelia, una proporción superior a la de cualquier otro operador.
