Marruecos y México están separados por el Atlántico, pero sus tradiciones, su arquitectura y sus expresiones culturales conservan vínculos más profundos de lo que podría sugerir la distancia geográfica. Un proyecto académico desarrollado entre ambos países se propone ahora documentar esas raíces compartidas a través del patrimonio oral de Bab Taza, en la provincia de Chefchaouen.
La investigación, titulada «Recopilación, traducción y edición crítica de textos de tradición oral de la región de Chefchaouen (Marruecos)», está encabezada por Caterina Camastra, investigadora de la Unidad de Investigación sobre Representaciones Culturales y Sociales (UDIR) y docente de la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES), Unidad Morelia.
Según informó el periódico mexicano Cambio de Michoacán, el estudio es único en su género en este estado y cuenta con pocos precedentes en el conjunto de México. Su objetivo consiste en registrar y traducir al español cuentos, adivinanzas, nanas y refranes relacionados, entre otros ámbitos, con los ciclos agrícolas de la región.
El proyecto es fruto de la cooperación entre la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Universitario de Estudios Africanos, Euromediterráneos e Iberoamericanos de la Universidad Mohammed V de Rabat. En su concepción también han desempeñado un papel destacado las investigadoras marroquíes Rajae El Khamsi y Kaoutar El Amri, dentro de un diálogo académico de larga trayectoria entre Marruecos y México.
Una herencia norteafricana poco estudiada
Camastra sostiene que la herencia cultural llegada a México tras la conquista española no puede considerarse exclusivamente europea, ya que la propia península ibérica estuvo marcada por siglos de convivencia e intercambio entre las culturas árabe, amazigh y europea durante el periodo de Al-Ándalus.
Esa influencia norteafricana puede rastrearse en numerosos elementos de la vida cotidiana mexicana, desde la arquitectura de las viviendas coloniales, con sus patios interiores y portales, hasta determinadas expresiones artesanales y ornamentales.
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La investigadora cita como ejemplo los artesonados del antiguo convento de San Francisco, en Tzintzuntzan, considerados una de las escasas muestras coloniales conservadas de arquitectura mozárabe. También señala las similitudes entre algunos motivos decorativos presentes en los muros de Erongarícuaro y Pátzcuaro y otros que pueden encontrarse en las murallas marroquíes.
«En Michoacán tenemos uno de los pocos ejemplos coloniales que han sobrevivido de arquitectura mozárabe original: los artesonados del techo del antiguo convento de San Francisco en Tzintzuntzan. También en muros de Erongarícuaro y Pátzcuaro persisten elementos decorativos como conchas de cantera idénticas a las que se encuentran en las murallas de Marruecos. Cuando uno rasca tantito, empieza a encontrar que no estamos tan lejos como parece», explica Camastra.
De la investigación al intercambio cultural
La iniciativa se encuentra en su segundo año de desarrollo y cuenta con financiación del Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT) de la Dirección General de Asuntos del Personal Académico de la UNAM.
Sus responsables destacan que el propósito no se limita a recopilar materiales para su estudio académico, sino que busca establecer un verdadero intercambio de conocimientos con las comunidades locales. En los trabajos participan investigadores de la UDIR y de la ENES Morelia a través del Laboratorio Nacional de Materiales Orales (LANMO).
Como parte de esta dimensión práctica, Andrés Arroyo Vallín, miembro del laboratorio, impartirá en Marruecos el taller «Haz un documental con tu celular», destinado a jóvenes del Centro de la Juventud de Bab Taza. También está prevista la proyección del documental mexicano Ruta de Cortés, realizado por el equipo del LANMO, tanto en esta localidad como en Tánger.
Las actividades cuentan con el respaldo de la Asociación de Amistad Marroquí-Iberoamericana de Tánger, la asociación cultural Dream Zone de Chefchaouen, el Centro de la Juventud de Bab Taza y el proyecto ecocultural Dar Khizana.
Un libro bilingüe y un documental
Entre los principales resultados de la investigación figurará la publicación de un libro de acceso abierto y gratuito. La obra incluirá la transcripción de los materiales en su lengua original, la variante lingüística local conocida como darija jbli, y su correspondiente traducción al español.
La traducción constituye uno de los mayores retos del proyecto debido a las particularidades del habla de la región y al carácter oral de unos relatos transmitidos de generación en generación. La iniciativa también contempla la producción de un documental dedicado a Chefchaouen, sus tradiciones orales y las personas que contribuyen a conservarlas.
La cooperación tendrá continuidad durante la Semana de Estudios de Medio Oriente y Norte de África (SEMONA), que se celebrará del 21 al 28 de agosto de 2026 en Ciudad de México. Como prolongación de este encuentro, Morelia acogerá en septiembre u octubre una charla dedicada a la representación de las parteras tradicionales en la literatura árabe.
