CAN Femenina 2026: así llegan Marruecos y Sudáfrica a los cuartos de final

Leonas del Atlas

El 05/08/2026 a las 17h30

El estadio Moulay El Hassan de Rabat acogerá el próximo 8 de agosto, a partir de las 21:00 horas, uno de los encuentros más atractivos de los cuartos de final de la Copa Africana de Naciones femenina. Marruecos, anfitriona del torneo y líder invicta del Grupo A, se enfrentará a la vigente campeona continental, Sudáfrica, en un duelo que reedita la final de la edición de 2022.

El enfrentamiento reunirá a dos de las selecciones más competitivas del continente, aunque ambas llegan con trayectorias bien distintas en la fase de grupos. Mientras las Leonas del Atlas han destacado por su solidez defensiva y su condición de invictas, las Banyana Banyana han mostrado un rendimiento más irregular pese a conservar gran parte del bloque que conquistó el título hace dos años.

El partido también tendrá una importante repercusión en la carrera hacia la Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027. Las cuatro selecciones que alcancen las semifinales obtendrán automáticamente su clasificación para la cita mundialista, mientras que dos de los equipos eliminados en cuartos de final aún tendrán una última oportunidad de conseguir el billete a través de los repechajes intercontinentales.

A continuación, analizamos en detalle las estadísticas individuales y colectivas de ambas selecciones, sus principales fortalezas y debilidades, así como las jugadoras llamadas a marcar la diferencia en un duelo que promete ser uno de los más igualados de estos cuartos de final.

Antecedentes recientes: Sudáfrica domina el cara a cara

Más allá del rendimiento mostrado por ambas selecciones en la fase de grupos, los antecedentes recientes favorecen a Sudáfrica. Las Banyana Banyana han ganado los dos últimos enfrentamientos ante Marruecos, incluido el más importante de su historia reciente: la final de la Copa Africana de Naciones femenina de 2022.

El 23 de julio de 2022, Sudáfrica se proclamó campeona de África tras imponerse por 2-1 a las Leonas del Atlas en el estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat. Aquel encuentro permitió a las sudafricanas conquistar el primer título continental de su historia, mientras que Marruecos, pese al apoyo de su afición, tuvo que conformarse con el subcampeonato.

Más recientemente, el 2 de diciembre de 2025, ambos combinados volvieron a verse las caras en un partido amistoso disputado en el Gran Estadio de Agadir. En aquella ocasión, Sudáfrica volvió a imponerse por 2-0 gracias a dos goles anotados en la recta final del encuentro, en los minutos 70 y 85. El amistoso formaba parte de la preparación de las Leonas del Atlas para la CAN femenina 2026.

Sudáfrica: experiencia, talento... y una defensa menos sólida

La selección femenina de Sudáfrica llegará a los cuartos de final de la Copa Africana de Naciones con la etiqueta de vigente campeona continental, aunque las sensaciones que ha dejado durante la fase de grupos distan de las que la llevaron a conquistar el título. Las Banyana Banyana finalizaron segundas del Grupo B con cuatro puntos, fruto de una victoria, un empate y una derrota, tras marcar cuatro goles y encajar otros cuatro, unos números que reflejan un equipo competitivo, pero también más vulnerable de lo habitual.

El principal argumento ofensivo de las sudafricanas sigue siendo Thembi Kgatlana. La delantera ha firmado dos de los cuatro goles del equipo en la fase de grupos, participando directamente en la mitad de la producción ofensiva de su selección. Su velocidad al espacio y su capacidad para castigar las transiciones continúan siendo la mayor amenaza para cualquier rival. A su lado, Hildah Magaia y la veterana central Bambanani Mbane también han visto puerta, lo que demuestra que Sudáfrica cuenta con recursos para generar peligro desde distintas zonas del campo.

Otro de los puntos fuertes del conjunto sudafricano es la experiencia de su plantilla. El equipo reúne a varias futbolistas acostumbradas a disputar grandes torneos internacionales, como Refiloe Jane, Kaylin Swart, Bambanani Mbane, Lebohang Ramalepe o la propia Kgatlana. Esa experiencia se refleja también en la estabilidad del once, con una base de jugadoras que apenas ha sufrido modificaciones durante la fase de grupos.

Sin embargo, el vigente campeón también ha mostrado grietas que Marruecos tratará de explotar. Defensivamente, Sudáfrica ha perdido parte de la solidez que la caracterizó en la edición anterior. Ha recibido cuatro goles en tres encuentros y solo consiguió mantener la portería a cero frente a Burkina Faso. Además, fue incapaz de imponerse con claridad en ninguno de sus compromisos, cayendo ante Tanzania (2-1), empatando con Costa de Marfil (2-2) y venciendo por la mínima a Burkina Faso (1-0).

Las estadísticas también evidencian una cierta dependencia de Kgatlana en ataque. La delantera ha marcado la mitad de los goles del equipo, mientras que el resto del plantel apenas ha aportado dos tantos más. Si Marruecos consigue limitar la influencia de la estrella sudafricana y obliga a las Banyana Banyana a buscar alternativas ofensivas, aumentarán las opciones de las Leonas del Atlas de controlar el partido.

En definitiva, Sudáfrica mantiene el bloque que conquistó el título continental y conserva futbolistas capaces de decidir un partido, aunque llega a estos cuartos de final con un rendimiento menos convincente que el mostrado hace dos años, especialmente en el apartado defensivo.

Marruecos: la mejor defensa del torneo y un bloque en crecimiento

Marruecos afrontará los cuartos de final de la Copa Africana de Naciones femenina en su mejor momento del torneo. Las Leonas del Atlas cerraron la fase de grupos como líderes del Grupo A con siete puntos, gracias a dos victorias y un empate, tras imponerse a Kenia (4-0), Argelia (1-0) y empatar sin goles frente a Senegal. Además de mantenerse invictas, las marroquíes han firmado una de las mejores actuaciones defensivas del campeonato al completar la primera fase sin encajar un solo gol. La principal fortaleza del conjunto dirigido por Jorge Vilda ha sido su equilibrio entre ataque y defensa.

Marruecos ha marcado cinco goles, repartidos entre cuatro futbolistas diferentes, lo que demuestra que no depende exclusivamente de una única referencia ofensiva. La máxima goleadora es Ibtissam Jraïdi, autora de dos tantos, mientras que Maryame Atiq, Sakina Ouzraoui y Sanaa Mssoudy han contribuido con un gol cada una. A ello se suman las tres asistencias de Hanane Aït El Haj, una de las grandes protagonistas del torneo hasta el momento desde el lateral derecho.

Si el ataque ha respondido, la defensa ha sido aún más convincente. La guardameta Khadija Er-Rmichi mantiene la portería imbatida tras los tres primeros encuentros, respaldada por una zaga formada por Maryame Atiq, Nouhaila Benzina (éstas últimas se han consolidado como una de las parejas más sólidas del campeonato), Hanane Aït El Haj y Zineb Redouani, todas ellas presentes durante los 270 minutos de la fase de grupos. Esa continuidad ha permitido al equipo consolidar una estructura defensiva muy difícil de superar y convertirse en una de las pocas selecciones del torneo que aún no ha recibido goles.

Otro aspecto destacado ha sido la profundidad de la plantilla. Futbolistas como Ghizlane Chebbak, máxima goleadora de la pasada edición, han asumido un papel más secundario sin que el rendimiento colectivo se haya resentido. La irrupción de jugadoras como Sakina Ouzraoui, Sanaa Mssoudy o la joven Kautar Azraf ha aportado frescura y alternativas al equipo, que ha sabido adaptarse a diferentes contextos de partido.

No obstante, Marruecos también llega con aspectos por mejorar. Tras la goleada inicial frente a Kenia, las Leonas del Atlas solo marcaron un gol en los dos siguientes encuentros y dejaron escapar numerosas ocasiones frente a Senegal, incluido un penalti. Esa falta de acierto en los últimos metros será uno de los puntos a corregir antes de medirse a una selección experimentada como Sudáfrica.

Invicta, sin goles encajados y respaldada por el factor campo, Marruecos afronta los cuartos de final en uno de sus mejores momentos desde que Jorge Vilda asumió el banquillo. La solidez defensiva y el reparto de responsabilidades en ataque se presentan como sus principales argumentos para intentar alcanzar las semifinales.

Las estadísticas dibujan un enfrentamiento de máxima igualdad. Marruecos llega con la mejor defensa de la competición y el impulso de jugar en casa, mientras que Sudáfrica confía en la experiencia de la vigente campeona y en el talento de figuras como Thembi Kgatlana. El desenlace se conocerá el próximo 8 de agosto, a las 21:00 horas, en el estadio Moulay El Hassan de Rabat, donde estará en juego un billete para las semifinales de la AFCON femenina 2026.

Por Hayam Yacoubi
El 05/08/2026 a las 17h30