El título enuncia la hipótesis examinada. Los hechos demuestran la existencia de una rápida campaña de presión de múltiples actores, surgida en España y dirigida contra Marruecos. Revelan una forma de guerra híbrida llevada a cabo por una constelación de actores políticos y no estatales —el PP, Vox, determinados sectores de la izquierda radical y diversas redes antimarroquíes—, pero no una guerra híbrida centralizada y dirigida por el Estado español.
En exactamente cincuenta días, la emergencia de Ceuta ocupó casi todos los ámbitos asociados a la presión híbrida contemporánea: frontera, inteligencia, política parlamentaria, justicia, diplomacia europea, financiación, comercio, fútbol, movilización callejera, formación de la opinión y redes sociales. Marruecos se convirtió en el principal objeto de reproche en la opinión pública española, pese a que el presidente del Gobierno y varias evaluaciones de seguridad españolas afirmaban no disponer de ninguna prueba sólida que demostrara que Rabat había planificado la entrada masiva. [3][5][6][18][19]
Esta acumulación produce efectos coercitivos reales, pero el vocabulario debe seguir siendo riguroso. Una guerra híbrida presupone normalmente una orquestación intencionada por parte de un actor identificable, que utiliza varios instrumentos coordinados para coaccionar a un objetivo por debajo del umbral de la guerra convencional. Los hechos examinados demuestran una convergencia y una presión acumulativa. No demuestran ni un centro de mando español, ni un plan común de la derecha y la izquierda, ni una dirección argelina o del Polisario. La conclusión más sólida es, por tanto, la de una ofensiva de presión híbrida en red, generada en España y amplificada en el ámbito europeo, más que la de una guerra híbrida dirigida por el Estado español.
Lo que está demostrado
• Los días 30 y 31 de julio se produjo un movimiento masivo hacia Ceuta tras una movilización en grandes grupos digitales. Las cifras varían según la fecha y la institución: la resolución europea menciona unas 80.000 entradas, al menos 141 muertos y hasta 11.000 personas todavía presentes; las primeras evaluaciones humanitarias hablaban de unas 72.000 entradas y de más de 70.000 retornos hasta el 4 de agosto. Son fotografías sucesivas, no necesariamente contradicciones. [1][8]
• España desplegó medios policiales y militares. Marruecos aceptó retornos masivos y posteriormente movilizó a miles de agentes para impedir un nuevo intento, al tiempo que detuvo a migrantes y presuntos facilitadores. [7][9]
• El CNI había advertido el 29 de julio a las autoridades españolas y marroquíes de llamamientos difundidos en grupos que sumaban más de 180.000 miembros. Los documentos desclasificados no llegan a una atribución única y consensuada. [4][5][6][27]
• El PP, Vox y sus aliados europeos internacionalizaron la crisis, impusieron las expresiones invasión y guerra híbrida y reclamaron una mayor condicionalidad; algunos exigieron la suspensión inmediata de fondos y acuerdos con Marruecos. [12][13][14]
• La izquierda radical o alternativa no adoptó todo el relato de la derecha, pero Sumar y otros actores coincidieron en un instrumento coercitivo: cuestionar la participación marroquí en la organización del Mundial de 2030. [15]
• La Audiencia Nacional abrió una investigación. El PP, Vox, Iustitia Europa y Hazte Oír fueron admitidos como acusaciones populares. La apertura de una investigación demuestra la gravedad del asunto, no la responsabilidad del Estado marroquí. [11][28]
• El Parlamento Europeo aprobó una resolución por 339 votos a favor, 225 en contra y 16 abstenciones. Califica la instrumentalización migratoria de guerra híbrida, refuerza la condicionalidad y pide examinar una posible facilitación, una inacción deliberada o la participación de actores estatales o no estatales. No atribuye formalmente la operación a Marruecos. [1][2][29]
Cronología de los cincuenta días
| Fecha | Hecho comprobado |
|---|---|
| 29 de julio | El CNI advierte a los interlocutores marroquíes, a la Delegación del Gobierno en Ceuta y a la Guardia Civil de llamamientos digitales a un intento masivo por mar y por la valla. [4][6] |
| 30 y 31 de julio | Las entradas masivas desbordan el dispositivo fronterizo. España despliega al ejército. El balance humano y las cifras siguen sujetos a revisión. [1][7][8] |
| 1 de agosto | Veintidós dirigentes europeos vinculan en parte la crisis con la regularización española y reclaman Frontex, así como cooperación con Marruecos. [1] |
| Del 2 al 4 de agosto | Rabat invoca la desinformación, las redes de tráfico y una interpretación errónea del derecho español. Continúan los retornos masivos. Los ministros europeos del Interior expresan su solidaridad. [1][8] |
| 5 y 6 de agosto | Sumar propone reconsiderar el papel de Marruecos en el Mundial de 2030. Una reunión extraordinaria de la Comisión LIBE se convierte en un enfrentamiento partidista; los ministros españoles no asisten. [14][15] |
| 15 de agosto | Marruecos despliega importantes medios contra un nuevo intento anunciado y detiene a 294 migrantes subsaharianos y a 61 presuntos facilitadores marroquíes. No se produce una segunda oleada comparable. [9] |
| Del 21 al 28 de agosto | Madrid convoca a la embajadora de Marruecos, solicita 32 millones de euros de ayuda de emergencia y después pide la asistencia de Frontex, Europol y la Agencia de Asilo de la Unión Europea. [1][3] |
| 25 de agosto | OBERAXE habría detectado 9.590 mensajes de odio únicamente durante los días 30 y 31 de julio. [17] |
| 31 de agosto | Sánchez acusa a redes vinculadas a Rusia, Israel y la extrema derechainternacional de alimentar la desinformación. Los Estados señalados lo desmienten. [21] |
| 2 de septiembre | Miles de personas se manifiestan en Ceuta y en otros lugares de España. La petición ciudadana Por Ceuta se acerca a las 65.000 firmas; concentraciones de izquierda denuncian el racismo y la islamofobia. [16] |
| 3 de septiembre | Sánchez declara que ninguna institución española posee pruebas sólidas de una planificación marroquí. Feijóo intensifica sus peticiones de dimisión y de acciones judiciales. [3] |
| 7 de septiembre | La Audiencia Nacional abre una investigación. La encuesta de 40dB indica que el 89 % de los españoles responsabiliza a Marruecos y que la gestión gubernamental es ampliamente rechazada. [11][18][19] |
| 9 de septiembre | España publica cuarenta comunicaciones de inteligencia con evaluaciones divergentes. La Comisión Europea concede 114,7 millones de euros de ayuda de emergencia. [1][5][6][27] |
| Del 14 al 16 de septiembre | Se presentan siete proyectos de resolución rivales. El PPE y la derecha radical endurecen las exigencias de condicionalidad. El fútbol se convierte en un espacio de confrontación con la campaña Todos somos caballas. [2][12][13][22][23] |
| 17 de septiembre | El Parlamento Europeo aprueba su resolución, condenando la instrumentalización migratoria como guerra híbrida y dejando al mismo tiempo abierta la atribución. [1][29] |
El detonante y el déficit de atribución
El detonante operativo está documentado. Amplias comunidades digitales difundieron consignas después de que una sentencia del Tribunal Supremo español fuera interpretada en internet como si hiciera imposible la devolución inmediata de las personas que llegaran a nado. El CNI advirtió a ambos países antes de los hechos. El movimiento coincidió después con la Fiesta del Trono, circunstancia que pudo afectar a la disponibilidad y al posicionamiento de las fuerzas marroquíes. [4][6]
Sin embargo, la intención sigue siendo indeterminada. Un informe policial español describe una presencia marroquí reducida y una aparente permisividad durante un periodo decisivo. Otros documentos de la Guardia Civil consideran poco probable un abandono deliberado y describen a las fuerzas marroquíes desbordadas y sorprendidas en el plano operativo. El CNI habla de una cooperación globalmente razonable pese a la saturación. Sánchez reconoce un periodo crítico durante el cual la policía marroquí dejó pasar a personas, pero afirma que es imposible determinar si se debió a incapacidad o a una decisión. [3][5][6][27]
Esta distinción es fundamental. No lograr impedir, tolerar deliberadamente, facilitar clandestinamente y dirigir una operación corresponden a cuatro niveles distintos de responsabilidad. El debate público los ha fusionado con frecuencia. La petición final del Parlamento Europeo de investigar una posible facilitación o una inacción deliberada demuestra que, en el quincuagésimo día, la atribución seguía abierta. [1]
Los actores y sus objetivos
El Gobierno español
Pedro Sánchez, Fernando Grande-Marlaska y el PSOE defendieron la cooperación con Rabat y rechazaron cualquier acusación definitiva sin pruebas. Su objetivo era restablecer el orden preservando al mismo tiempo la cooperación marroquí, indispensable para los retornos y el control migratorio. No obstante, el Gobierno convocó a la embajadora, pidió ayuda europea, desplegó fuerzas y reafirmó la soberanía española. Se trata de una presión combinada con interdependencia, no de una política de ruptura. [1][3][10]
El Partido Popular y el Partido Popular Europeo
Alberto Núñez Feijóo y el PP transformaron la emergencia en una crisis de soberanía y de legitimidad gubernamental. El PP pidió la dimisión de Sánchez, se incorporó al procedimiento judicial, movilizó sus redes municipales y llevó el asunto al Parlamento Europeo. Tomas Tobé y Dolors Montserrat denunciaron el fracaso o la complicidad de Sánchez. A diferencia de lo afirmado en algunos titulares, el texto del PPE no pedía explícitamente la suspensión inmediata del Acuerdo de Asociación UE-Marruecos, aunque endurecía considerablemente la condicionalidad. [12][13][16]
Vox y las redes de la derecha radical europea
Vox y sus aliados emplearon el lenguaje más maximalista, calificando las entradas de invasión y alegando una orquestación marroquí. La posición de Patriotas por Europa exigía la suspensión inmediata de los fondos europeos y del Acuerdo de Asociación hasta que se resolviera la crisis y se obtuvieran garantías. Diputados del ECR también organizaron actos dedicados a Ceuta y promovieron la calificación de guerra híbrida. [12][14]
Sumar Podemos Izquierda Unida y la convergencia en la izquierda
Estas formaciones no constituyeron una alianza con el PP o Vox y a menudo combatieron su discurso migratorio. Sin embargo, algunas coincidieron en un medio de presión contra Marruecos: el Mundial de 2030. La propuesta no vinculante de Sumar instaba a España a reconsiderar la coorganización con Marruecos; llamamientos similares se asociaron a Podemos e Izquierda Unida. La coincidencia en un instrumento no demuestra un mando común, pero muestra que la coerción antimarroquí traspasó las fronteras ideológicas. [15]
Las instituciones de Ceuta la sociedad civil y la justicia
La Asamblea de Ceuta pidió por unanimidad el cierre de la frontera, medidas de emergencia, la reunión del Consejo de Seguridad Nacional, un mando único y el apoyo del ejército. Por su parte, organizaciones de defensa de los derechos humanos advirtieron contra las expulsiones colectivas y la violencia racista. La investigación de la Audiencia Nacional añadió presión judicial y ofreció a partidos y asociaciones un espacio para buscar pruebas e influir en el relato público. [1][11][16][28]
La Unión Europea
Las instituciones europeas actuaron simultáneamente como financiador de emergencia, coordinador fronterizo y multiplicador político. La Comisión concedió 114,7 millones de euros; los Estados miembros y el Parlamento pidieron un control reforzado; el texto final vinculó la cooperación, los fondos y el acceso al mercado a los resultados obtenidos. La internacionalización del asunto dio así a las acusaciones españolas consecuencias potencialmente materiales. [1][25]
Marruecos
Marruecos no es solo la parte acusada: también es el socio operativo indispensable. Rabat aceptó un número considerable de retornos, desplegó a miles de agentes contra una segunda movilización y detuvo a presuntos facilitadores. Según cifras oficiales recogidas por Reuters, Marruecos había impedido 73.640 intentos de migración irregular y desmantelado más de 300 redes en 2025. Estos hechos no excluyen un posible fallo durante las horas decisivas, pero contradicen la idea de una falta de cooperación continua o total. [8][9][10]
Los amplificadores argelinos y del Polisario
Cuentas favorables a Marruecos acusan a actores argelinos o próximos al Polisario de haber sembrado o amplificado relatos hostiles, construidos a veces sobre cadenas de fuentes anónimas. Esta investigación encontró ejemplos de amplificación partidista, pero ninguna prueba pública suficiente de una dirección operativa, financiación o coordinación por parte del Estado argelino o del Polisario. Por tanto, deben presentarse como amplificadores presuntos u oportunistas, no como instigadores demostrados.
Los ámbitos de presión
Guerra informativa y fabricación del relato
El cambio semántico decisivo consistió en sustituir crisis migratoria por invasión, ataque y guerra híbrida. Este vocabulario pasó de las declaraciones partidistas y los platós de televisión al texto parlamentario europeo. Fusionó tres proposiciones que, sin embargo, son distintas: se produjo una ruptura masiva de la frontera; el dispositivo marroquí falló durante una parte de los acontecimientos; Rabat dirigió la operación. La primera está demostrada, la segunda está respaldada pero sus causas se discuten y la tercera no está demostrada. [1][3][5][13]
La desinformación circuló en varias direcciones: vídeos antiguos presentados como actuales, publicaciones hostiles a los migrantes o a los marroquíes y acusaciones gubernamentales de amplificación rusa, israelí o de extrema derecha, desmentidas por los Estados señalados. Otra historia sobre 68 niñas supuestamente sacadas de un orfanato se apoyaba en una sucesión de intermediarios anónimos, se presentaba como pendiente de corroboración y venía acompañada de una ilustración generada por inteligencia artificial. No puede tratarse como un hecho sin documento, institución, testigo identificado o prueba independiente. [17][21]
Coerción económica y diplomática
Las principales palancas propuestas fueron la suspensión o la condicionalidad de los fondos europeos, la presión sobre el Acuerdo de Asociación, el acceso al mercado, los visados y el comercio. La resolución final no suspendió inmediatamente el acuerdo, pero pidió mecanismos que permitieran suspender o recuperar fondos en caso de que la cooperación se considerara insuficiente. Se trata de un instrumento coercitivo real, incluso antes de su activación. [1][12][25]
En los medios y las redes españolas apareció un boicot informal a los productos marroquíes y al turismo en Marruecos. Su visibilidad bastó para generar cobertura en la televisión nacional, pero en la fecha de cierre no se disponía de ningún índice fiable de participación, ninguna lista completa de organizadores ni ningún efecto comercial medido. Se trata, por tanto, de una presión económica popular emergente, no de un boicot nacional coordinado y exitoso. [24]
Presión jurídica e institucional
La investigación de la Audiencia Nacional, las acusaciones populares, las peticiones de desclasificación y las iniciativas parlamentarias transformaron acusaciones políticas en procedimientos institucionales. Estos mecanismos pueden establecer la verdad, pero también prolongar una acusación perjudicial antes de determinar las responsabilidades. Abrir una investigación significa que un juez considera el asunto suficientemente grave como para instruirlo; no significa que Marruecos haya sido declarado responsable. [11][28]
Deporte y reputación
El Mundial de 2030 se convirtió en una palanca coercitiva dirigida contra uno de los proyectos internacionales más prestigiosos de Marruecos. La campaña Todos somos caballas llevó después a Ceuta a LaLiga. El internacional marroquí Ezzalzouli defendió su participación como un gesto humanitario y no político; otros jugadores ocultaron el mensaje, mientras que el Real Madrid invocó la libertad de expresión. El episodio demuestra el traslado del conflicto al deporte, no la pertenencia de los clubes o los jugadores a una operación estatal. [15][22][23]
Movilización callejera y presión social
Las manifestaciones del 2 de septiembre materializaron la presión nacional. En Ceuta, algunos lemas defendían la soberanía, exigían expulsiones o la dimisión de Sánchez; también hubo concentraciones en Madrid, Barcelona, Bilbao y otros lugares. La FEMP, dominada por el PP, había convocado las manifestaciones nacionales. La iniciativa Por Ceuta reunió cerca de 65.000 firmas articulando derechos humanos, retornos ordenados y refuerzo de la seguridad. Contramanifestaciones denunciaron el racismo y la islamofobia. [16]
OBERAXE habría detectado 9.590 mensajes de odio en solo dos días. Esto no convierte toda crítica a Marruecos en racismo, pero demuestra que un importante componente xenófobo acompañó al legítimo debate sobre seguridad. [17]
El vuelco de la opinión
La encuesta de 40dB realizada a 2.000 personas registró un consenso sobre la culpa sin un consenso equivalente sobre las pruebas: el 89 % responsabilizaba a Marruecos, el 75 % a las redes de tráfico, el 74 % a la desinformación digital, el 73 % a los migrantes y el 72 % al Gobierno español. Solo el 14,2 % valoraba positivamente la gestión de Sánchez y cerca de dos tercios consideraban que la respuesta había sido demasiado lenta. [18][19]
El endurecimiento iba más lejos: el 70 % prefería fronteras más estrictas, incluso en detrimento de personas vulnerables. Una mayoría creía erróneamente que al menos la mitad de quienes habían entrado seguían en Ceuta. Vox era considerado el partido más competente en inmigración por el 27 %, por delante del PSOE, con el 18,4 %, y del PP, con el 13,9 %. En materia de soberanía, el 63,6 % consideraba que Ceuta y Melilla no eran negociables; el 63,8 % apoyaba una intervención militar en caso de agresión; el 53,9 % aceptaba el coste económico de las sanciones. [19]
El barómetro del CIS de septiembre situaba al PSOE en el 31 %, al PP en el 25,5 % y a Vox en el 16,6 %. No mide directamente el efecto causal de Ceuta, pero el avance atribuido a Vox concuerda con un entorno dominado por la seguridad y la inmigración. [20]
Matriz de pruebas
| Afirmación | Evaluación | Fundamento |
|---|---|---|
| Entradas masivas y colapso fronterizo | Demostrado | Múltiples fuentes oficiales e independientes |
| Movilización digital previa | Demostrado | Alerta del CNI y comunicaciones desclasificadas |
| Pasividad o fallo marroquí temporal | Respaldado pero con la causa discutida | Evaluaciones policiales y de inteligencia divergentes |
| Dirección de la operación por el Estado marroquí | No demostrado | Ninguna prueba sólida identificada por Sánchez ni por los documentos publicados |
| Presión multidominio contra Marruecos | Demostrado | Ámbitos parlamentario judicial económico deportivo mediático y social |
| Mando español único | No demostrado | Gobierno oposición derecha e izquierda perseguían objetivos diferentes |
| Dirección argelina o del Polisario | No demostrado | Amplificación observable pero mando financiación y coordinación no probados |
| Eficacia de un boicot nacional | No demostrado | Llamamientos documentados pero alcance efectos y organizadores no medidos |
¿Puede hablarse de guerra híbrida?
Si la expresión designa de forma descriptiva una presión simultánea a través de la información, las instituciones, la economía, el derecho, la diplomacia, el deporte y la movilización pública, el expediente de los cincuenta días contiene numerosos instrumentos. La imagen internacional de Marruecos, su relación con la Unión Europea, su acceso comercial, su proyecto deportivo emblemático y sus relaciones bilaterales quedaron sometidos a presión.
Si la expresión se emplea en sentido analítico estricto, faltan tres elementos. Primero, no se ha demostrado ninguna dirección central. Segundo, los actores no perseguían un objetivo único: unos querían derribar a Sánchez, otros endurecer la disuasión migratoria, defender los derechos humanos o atacar a Marruecos, mientras que el Gobierno español protegía su cooperación con Rabat. Tercero, la atribución del acontecimiento fronterizo inicial sigue abierta.
La formulación más exacta es, por tanto, la siguiente: del 30 de julio al 17 de septiembre de 2026, Marruecos fue objeto de una campaña de presión híbrida en red, surgida en España, internacionalizada por las instituciones europeas y amplificada por los medios, la competencia política y el miedo colectivo. Hablar de guerra híbrida española solo es defendible como tesis sobre el efecto acumulativo, no como hecho demostrado respecto de una intención estatal unificada.
Conclusión
¿Quién libra una guerra híbrida contra quién? Los hechos no permiten ni la respuesta simplista según la cual Marruecos habría atacado a España ni aquella según la cual el Estado español habría atacado a Marruecos. Revelan una realidad más inquietante: un fallo fronterizo aún sin explicar se convirtió en la materia prima de un ecosistema coercitivo descentralizado. Partidos de la oposición, aliados europeos, asociaciones, acusaciones populares, personalidades mediáticas y redes digitales impulsaron relatos y sanciones que se solapaban. Una parte de la izquierda se sumó en torno a la palanca del Mundial. El Gobierno rechazó la atribución mientras ejercía presión diplomática y de seguridad. Marruecos cooperó ampliamente después de las entradas, mientras seguían sin respuesta las preguntas sobre las horas decisivas.
El peligro reside precisamente en esta ambigüedad. Una presión híbrida no exige que cada participante reciba órdenes de un único centro: puede surgir cuando actores diferentes descubren que un mismo objetivo sirve a intereses distintos. Pero el análisis riguroso debe detenerse donde terminan las pruebas. En el quincuagésimo día, la campaña de presión sigue siendo real. Un plan español unificado no lo es. Los hechos decisivos deberán proceder de la investigación de la Audiencia Nacional, de los archivos completos de inteligencia, de cadenas de mando documentadas y de pruebas medibles de coordinación económica o política.
Notas de las fuentes
Orden de prioridad: textos oficiales y judiciales, agencias de prensa, medios públicos, grandes periódicos, declaraciones partidistas y fuentes especializadas. Las cifras describen la situación en la fecha de cada publicación y pueden evolucionar.
[1] Resolución del Parlamento Europeo P10 TA 2026 0317
[2] Expediente de la propuesta y de las enmiendas en el Parlamento Europeo
[3] Reuters sobre la ausencia de pruebas de una orquestación marroquí según Pedro Sánchez
[4] Reuters sobre la alerta del CNI anterior a las entradas
[5] Cadena SER sobre la evaluación de la Guardia Civil relativa a Marruecos
[6] RTVE sobre las cuarenta comunicaciones de inteligencia desclasificadas
[7] Associated Press sobre las entradas iniciales y el despliegue militar español
[8] International Rescue Committee sobre las cifras los retornos y las condiciones
[9] Associated Press sobre las detenciones y el despliegue marroquíes del 15 de agosto
[10] Reuters sobre la actuación migratoria marroquí en 2025
[11] Comunicado del Poder Judicial español sobre la investigación de la Audiencia Nacional
[12] Newtral sobre las respectivas posiciones del PPE y de Vox
[13] Comunicado del Grupo PPE sobre Ceuta
[14] Eunews sobre la reunión extraordinaria de la Comisión LIBE
[15] Associated Press sobre la propuesta de Sumar relativa al Mundial de 2030
[16] Reuters sobre las manifestaciones en Ceuta y en el resto de España
[17] Euronews sobre los 9.590 mensajes de odio detectados por OBERAXE
[18] Reuters sobre la encuesta de 40dB
[19] El País sobre los resultados detallados de la encuesta de 40dB
[20] RTVE sobre la estimación electoral del CIS de septiembre
[21] Reuters sobre las acusaciones de desinformación extranjera y los desmentidos
[22] Reuters sobre la campaña de solidaridad de LaLiga y la reacción de Abde
[23] Reuters sobre los jugadores que ocultaron el mensaje dedicado a Ceuta
[24] Antena 3 sobre la aparición de un boicot a los productos y al turismo marroquíes
[25] Reuters sobre las palancas europeas frente a Marruecos en materia migratoria
[26] Cadena SER sobre el informe policial y las redes criminales posteriores a las entradas
[27] El País sobre las evaluaciones divergentes de los servicios españoles
[28] El País sobre las partes admitidas como acusaciones populares
[29] Orden del día del Parlamento Europeo dedicado a Ceuta
