Hubo un tiempo en el que jugar en Italia era el sueño de cualquier futbolista. La Serie A era mucho más que un campeonato nacional; representaba el máximo escaparate del fútbol mundial, una competición que reunía a figuras como Diego Armando Maradona, Michel Platini, Zinedine Zidane, Ronaldo Nazário, Marco van Basten, Ruud Gullit y Roberto Baggio. Cada jornada concentraba a algunas de las mayores estrellas de este deporte, repartidas entre clubes históricos como el Napoli, el AC Milan, la Juventus y el Inter. El Calcio vivía su época dorada y parecía no tener rival.
Durante los años ochenta y noventa, Italia se convirtió en el destino de estrellas internacionales. Diego Armando Maradona encontró en el Napoli el escenario para escribir una de las páginas más importantes de su carrera.

Tras su llegada en 1984, el argentino condujo al conjunto napolitano a conquistar sus primeros dos Scudettos, en 1987 y 1990, además de la Copa de la UEFA en 1989.
Pero el atractivo de la Serie A no se limitaba a Nápoles. El AC Milan de Arrigo Sacchi y Fabio Capello, con figuras como Marco van Basten, Ruud Gullit y Frank Rijkaard, dominaba el fútbol europeo. La Juventus, el Inter, la Sampdoria, el Parma y la Lazio también contaban con plantillas de primer nivel. A ellos se sumaban nombres como Roberto Baggio, Ronaldo Nazário, Zinedine Zidane, Gabriel Batistuta, George Weah y Lothar Matthäus.
La dimensión de aquella hegemonía quedó reflejada en las competiciones continentales. La Juventus conquistó la Copa de Europa en 1985, mientras que el AC Milan dominó buena parte del panorama europeo entre finales de los años ochenta y mediados de los noventa, con tres títulos en ese periodo. Entre 1989 y 1998, al menos un equipo italiano disputó nueve de las diez finales de la competición y se proclamó campeón en cuatro ocasiones.
El Inter prolongó ese legado al levantar la Champions League en 2010, su último título hasta la fecha para un club italiano. Desde entonces, ningún equipo del país ha vuelto a conquistar el máximo trofeo europeo.
Finales de la Copa de Europa y la Champions League por países y clubes (1955-2012)
| País | Club | Finales | Títulos | Subcampeonatos |
|---|---|---|---|---|
| Italia | Total | 26 | 12 | 14 |
| AC Milan | 11 | 7 | 4 | |
| Juventus | 7 | 2 | 5 | |
| Inter de Milán | 5 | 3 | 2 | |
| Fiorentina | 1 | 0 | 1 | |
| Roma | 1 | 0 | 1 | |
| Sampdoria | 1 | 0 | 1 | |
| España | Total | 22 | 13 | 9 |
| Real Madrid | 12 | 9 | 3 | |
| FC Barcelona | 7 | 4 | 3 | |
| Valencia | 2 | 0 | 2 | |
| Atlético de Madrid | 1 | 0 | 1 | |
| Inglaterra | Total | 19 | 12 | 7 |
| Liverpool | 7 | 5 | 2 | |
| Manchester United | 5 | 3 | 2 | |
| Nottingham Forest | 2 | 2 | 0 | |
| Chelsea | 2 | 1 | 1 | |
| Aston Villa | 1 | 1 | 0 | |
| Leeds United | 1 | 0 | 1 | |
| Arsenal | 1 | 0 | 1 | |
| Alemania | Total | 15 | 6 | 9 |
| Bayern de Múnich | 9 | 4 | 5 | |
| Hamburgo | 2 | 1 | 1 | |
| Borussia Dortmund | 1 | 1 | 0 | |
| Eintracht Frankfurt | 1 | 0 | 1 | |
| Borussia Mönchengladbach | 1 | 0 | 1 | |
| Bayer Leverkusen | 1 | 0 | 1 | |
| Portugal | Total | 9 | 4 | 5 |
| Benfica | 7 | 2 | 5 | |
| FC Porto | 2 | 2 | 0 | |
| Países Bajos | Total | 8 | 6 | 2 |
| Ajax | 6 | 4 | 2 | |
| Feyenoord | 1 | 1 | 0 | |
| PSV Eindhoven | 1 | 1 | 0 | |
| Francia | Total | 6 | 1 | 5 |
| Olympique de Marsella | 2 | 1 | 1 | |
| Stade de Reims | 2 | 0 | 2 | |
| Saint-Étienne | 1 | 0 | 1 | |
| AS Mónaco | 1 | 0 | 1 | |
| Escocia | Total | 2 | 1 | 1 |
| Celtic | 2 | 1 | 1 | |
| Rumanía | Total | 2 | 1 | 1 |
| Steaua de Bucarest | 2 | 1 | 1 | |
| Yugoslavia/Serbia | Total | 2 | 1 | 1 |
| Estrella Roja | 1 | 1 | 0 | |
| Partizan | 1 | 0 | 1 | |
| Grecia | Total | 1 | 0 | 1 |
| Panathinaikos | 1 | 0 | 1 | |
| Bélgica | Total | 1 | 0 | 1 |
| Club Brujas | 1 | 0 | 1 | |
| Suecia | Total | 1 | 0 | 1 |
| Malmö FF | 1 | 0 | 1 |
Fuente: UEFA.com, archivo histórico de la Copa de Europa y la Champions League.
Un pasado glorioso frente al desafío del presente
Pese a la pérdida de influencia, el fútbol italiano no ha desaparecido de la escena europea. Sus clubes siguen alcanzando las últimas rondas de las principales competiciones continentales, aunque no siempre han logrado convertir esas campañas en títulos. La Juventus disputó las finales de la Liga de Campeones de 2015 y 2017, mientras que el Inter llegó a esa misma instancia en 2023 y 2025. En total, cuatro finales en apenas diez años, y las cuatro terminaron en derrota para los equipos italianos. Un balance que refleja su capacidad para competir en la élite europea, pero también las dificultades para recuperar el protagonismo de su época dorada.
Los clubes italianos y sus finales europeas perdidas
| Club italiano | Finales perdidas | Años como subcampeón |
|---|---|---|
| Juventus | 7 | 1973, 1983, 1997, 1998, 2003, 2015 y 2017 |
| AC Milan | 4 | 1958, 1993, 1995 y 2005 |
| Inter de Milán | 4 | 1967, 1972, 2023 y 2025 |
| Fiorentina | 1 | 1957 |
| AS Roma | 1 | 1984 |
| Sampdoria | 1 | 1992 |
Fuente: UEFA.com
(Estos datos corresponden a las finales de la antigua Copa de Europa y de la actual Champions League.)
Maradona y el recuerdo de una Serie A irrepetible
Años después, el propio Maradona puso palabras a la transformación que estaba experimentando el campeonato italiano. En una entrevista concedida al portal deportivo emiratí Sport360 en diciembre de 2013, el argentino comparó la competición que había conocido durante su etapa en Nápoles con la que seguía entonces.
«En mi época era la mejor de la historia, con diez equipos capaces de ganar», afirmó el exfutbolista, antes de lamentar la falta de alternativas a los grandes clubes. «Detrás de la Juventus y el Milan no hay nada, absolutamente nada. Y la situación sigue empeorando», añadió.
Sus declaraciones reflejaban una de las principales diferencias entre ambas épocas: la competitividad. La Serie A había pasado de reunir a numerosos aspirantes a los grandes títulos a concentrar buena parte de su protagonismo en un grupo más reducido de equipos.
Las razones de una caída progresiva
La pérdida de protagonismo del fútbol italiano no responde a una única causa. Uno de los factores determinantes fue el cambio de equilibrio económico en el fútbol europeo. Mientras la Premier League incrementaba sus ingresos comerciales y televisivos, los clubes italianos encontraban mayores dificultades para competir financieramente con sus rivales ingleses y españoles. La capacidad de atraer a las grandes estrellas dejó de ser una ventaja exclusiva del Calcio.
A ello se sumaron los problemas de gestión de varias entidades históricas. Los elevados salarios, los gastos por encima de los ingresos y la dependencia de los derechos televisivos debilitaron la estabilidad financiera de numerosos clubes. Los problemas económicos de Parma, Lazio y Fiorentina, entre otros, evidenciaron las dificultades de un modelo que había apostado fuertemente por las grandes inversiones.
El escándalo del Calciopoli, destapado en 2006, también supuso un golpe importante para la imagen de la competición. La investigación sobre la influencia en las designaciones arbitrales terminó con el descenso administrativo de la Juventus a la Serie B y la retirada de dos títulos de Liga. El caso afectó a la credibilidad del fútbol italiano y profundizó la crisis institucional que atravesaba el campeonato.
Otro de los problemas estructurales del fútbol italiano ha sido el retraso en la modernización de sus infraestructuras. Según datos de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), entre 2007 y 2024 Italia inauguró solo seis estadios nuevos, frente a los 226 construidos en Europa durante ese mismo periodo.
Otro de los problemas estructurales del fútbol italiano ha sido el retraso en la modernización de sus infraestructuras. Según el informe ReportCalcio 2025 de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), entre 2007 y 2024 se inauguraron 226 nuevos estadios en Europa, con una inversión total de 25.300 millones de euros.
Italia, por su parte, solo estrenó seis estadios durante ese periodo, lo que representa apenas el 1 % de la inversión europea. El informe también señala que solo el 8 % de los estadios del fútbol profesional italiano son de titularidad privada, mientras que la antigüedad media de los estadios de la Serie A alcanza los 56 años.
La formación y promoción del talento nacional también forman parte del debate. El informe de la Federación Italiana de Fútbol sobre el estado de este deporte, publicado en 2025, puso de manifiesto la escasa presencia de jóvenes italianos en la máxima categoría. Según el documento, los futbolistas sub-21 elegibles para la selección italiana disputaban apenas el 1,9% de los minutos en la Serie A, lo que situó al campeonato en el puesto 49 de los 50 analizados a nivel mundial.
Todos estos factores ayudan a explicar la distancia entre aquella Serie A que concentraba a las grandes figuras del fútbol mundial y la competición actual, que sigue contando con clubes históricos, pero que ya no ejerce la misma atracción sobre los mejores jugadores. El cambio no se produjo de un día para otro, sino a través de un proceso en el que se combinaron dificultades económicas, problemas estructurales y una pérdida progresiva de competitividad en el escenario europeo.
Las palabras de Maradona siguen siendo una referencia para entender aquella transformación. El argentino conoció una Serie A en la que los grandes nombres del fútbol mundial coincidían en un mismo campeonato y en la que numerosos equipos podían aspirar al Scudetto. Una época en la que el Calcio no solo marcaba el ritmo del fútbol europeo, sino que también representaba el destino predilecto de sus mayores protagonistas.