Durante la sesión extraordinaria conjunta celebrada este lunes 2 de noviembre para abordar los últimos acontecimientos en torno a la causa nacional, varios representantes de los grupos parlamentarios denunciaron con firmeza la responsabilidad directa de Argelia en la prolongación del conflicto regional del Sáhara.
Tras los importantes avances diplomáticos del Reino y la no renovación del mandato de la MINURSO, después del veto ruso al proyecto de resolución de 2026 sobre el Sáhara, los parlamentarios se turnaron para denunciar el papel de los dirigentes argelinos y reclamar el fin del drama humano en los campamentos de Tinduf.
En nombre del partido Istiqlal, integrante de la mayoría, el diputado Rahhal Mekkaoui situó la cuestión del Sáhara en su contexto histórico y señaló los factores geopolíticos que han prolongado el conflicto y las condiciones de explotación que sufren los refugiados en territorio argelino. «Durante décadas, la cuestión de nuestra soberanía territorial ha tenido que hacer frente a las consecuencias de la Guerra Fría, alimentadas por fuerzas opuestas a cualquier solución pacífica. Esta situación ha desembocado en el sufrimiento, la explotación y las privaciones que padecen los saharauis retenidos en los campamentos de Tinduf, como han documentado periódicamente varios informes internacionales», afirmó.
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Mekkaoui reiteró con firmeza la posición inamovible del Reino sobre su integridad territorial. «Marruecos no negocia su Sáhara y la marroquinidad de nuestras provincias del Sur nunca ha sido objeto de debate ni de concesiones. La única negociación posible es la que conduzca a aplicar el plan de autonomía bajo soberanía marroquí, la única referencia creíble de la ONU para garantizar la paz y la estabilidad regionales», insistió.
Driss El Azami El Idrissi, presidente del grupo parlamentario del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), principal fuerza de la oposición, abordó la responsabilidad de Argelia desde su rechazo a la política de mano tendida del rey Mohammed VI. También subrayó la necesidad de ayudar a la población retenida en ese país. «Desde su llegada al Trono, Su Majestad el Rey ha tendido constantemente la mano a nuestros vecinos argelinos para construir un futuro común para el Magreb, basado en la unidad y la fraternidad. Ha llegado el momento de superar este conflicto artificial y de poner fin al sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas retenidos en Tinduf, facilitando su regreso digno a la madre patria», defendió.
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El dirigente sostuvo que la evolución actual del expediente en Naciones Unidas cierra la puerta a las maniobras de bloqueo. «La dinámica actual consagra la legitimidad histórica del Reino y acaba con las esperanzas de quienes querían mantener a la región en una situación de inestabilidad permanente. El pueblo marroquí sigue movilizado junto a su Soberano para defender sus derechos legítimos y consolidar su soberanía», señaló.
El secretario general del Movimiento Popular (MP), Mohamed Ouzzine, se dirigió directamente a los dirigentes argelinos. Afirmó que los intentos de obstaculizar el proceso de la ONU y el plan de autonomía buscan mantener artificialmente un conflicto heredado de otra época.
«Este conflicto artificial y esta disputa fabricada son obra de nuestros vecinos, que han intentado dividir a dos pueblos hermanos y frustrar las legítimas aspiraciones del Reino de Marruecos. La votación del Consejo de Seguridad y el creciente consenso en torno al plan de autonomía dejan al descubierto los intereses y las maniobras del régimen militar argelino, aferrado a una visión obsoleta que se opone a la voluntad de paz de la comunidad internacional», declaró Ouzzine. También recordó que la resistencia y la paciencia de Marruecos han dado fruto frente a la obstinación de sus adversarios. «Las desmedidas ambiciones de los enemigos de Marruecos han chocado con la realidad diplomática. Nuestra paciencia tiene límites y la nueva generación de actores políticos apuesta por un gran cambio de enfoque, que rompe claramente con la época de la Guerra Fría y con los lemas instrumentalizados por nuestros vecinos».
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En nombre del grupo de la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), el diputado Mohamed Salem Bahia recordó que la intransigencia de las partes adversarias y sus cálculos geopolíticos han fracasado ante el consenso nacional marroquí y el amplio apoyo internacional. «Los últimos acontecimientos en el Consejo de Seguridad y la ampliación constante del respaldo a la iniciativa marroquí de autonomía ponen fin a la lógica de gestionar temporalmente el conflicto y abren la vía a su resolución definitiva. Quienes han intentado alimentar la división deben entender que la unidad entre el Trono y el pueblo es inquebrantable, y que Marruecos está en su Sáhara, como el Sáhara está en Marruecos».
Mohamed Salem Bahia insistió en la plena integración de la población local y en el fracaso de la retórica feudalista o separatista respaldada por Argelia. «La elevada participación electoral en las provincias del Sur demuestra la plena adhesión de los ciudadanos saharauis a las instituciones democráticas y al desarrollo del Reino, y desmonta los discursos engañosos difundidos más allá de nuestras fronteras».
Las intervenciones en la sesión conjunta coincidieron en varios puntos. El primero, señalar explícitamente a Argelia como parte principal y promotora del conflicto artificial, tanto por su papel en la gestión política del expediente como por el control que ejerce sobre el Polisario. El segundo, denunciar la lógica de la Guerra Fría, que se manifiesta en el bloqueo ideológico y en el uso de la población refugiada como instrumento de presión geopolítica. El tercero, reclamar la liberación y el regreso de los retenidos en Tinduf, cuya situación humanitaria fue calificada de inaceptable por las distintas fuerzas políticas del país.
