La visión del Rey Mohammed VI ha convertido al deporte en una auténtica palanca estratégica para el desarrollo social y económico del Reino, así como para reforzar la proyección internacional y diplomática de Marruecos. Esta transformación se ha materializado en varios ejes fundamentales.
«Somos una nación apasionada por el deporte, cuyos aficionados están plenamente movilizados para apoyar y alentar a sus campeones, y profundamente orgullosa de los logros que estos alcanzan y de ver la bandera de Marruecos ondear en lo más alto de las competiciones internacionales.»
— Extracto del mensaje de Su Majestad el Rey Mohammed VI dirigido al Segundo Debate Nacional sobre el Deporte Marroquí, 24 de octubre de 2008.
Por primera vez en la historia del Reino, el deporte fue reconocido en la Constitución de 2011. El texto constitucional consagra la práctica deportiva como un derecho fundamental de todos los ciudadanos, comprometiendo al Estado y a las instituciones a garantizar las infraestructuras y las condiciones necesarias para fomentar la actividad física. Los artículos 26, 31 y 33 refuerzan este compromiso al promover el acceso al deporte, la educación física y el desarrollo de políticas públicas dirigidas especialmente a la juventud.
Este reconocimiento constitucional encontró rápidamente su reflejo en el terreno. La estrategia impulsada por el rey Mohammed VI se tradujo en un ambicioso programa de modernización de las infraestructuras deportivas, con la construcción y renovación de grandes estadios e instalaciones homologadas por la FIFA, así como de centros de entrenamiento y complejos futbolísticos de alto nivel. Paralelamente, el lanzamiento de la iniciativa de los campos deportivos de proximidad permitió ampliar el acceso a la práctica deportiva en numerosas ciudades y regiones del Reino, contribuyendo a reducir la falta de espacios destinados al deporte y acercando estas instalaciones a miles de jóvenes.
Una apuesta decidida por la formación y el desarrollo del talento
La visión real ha ido más allá de las soluciones coyunturales o de la dependencia de jugadores formados en el extranjero, apostando por una estrategia de largo plazo basada en la formación desde la base mediante:
La creación de la Academia Mohammed VI de Fútbol en 2009, convertida en una auténtica cantera de futbolistas de élite y profesionales.
El establecimiento de centros regionales de formación destinados a detectar, desarrollar y perfeccionar el talento deportivo conforme a los más altos estándares internacionales.
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La estrategia impulsada por el rey Mohammed VI se ha traducido en una política orientada a consolidar a Marruecos como un destino de referencia para la celebración de grandes competiciones internacionales. Este esfuerzo quedó refrendado con dos hitos históricos; la organización de la Copa Africana de Naciones 2025 y la designación de Marruecos como coanfitrión de la Copa Mundial de la FIFA 2030 junto a España y Portugal, reflejo de la confianza de la comunidad internacional en el modelo deportivo marroquí.
El deporte como instrumento de soft power y diplomacia
Durante el reinado de Mohammed VI, el deporte se ha consolidado como uno de los principales instrumentos del soft power de Marruecos. El constante respaldo del Soberano a los deportistas nacionales se ha reflejado en numerosos gestos simbólicos e institucionales, como la recepción oficial de la selección nacional, los Leones del Atlas, acompañados por sus madres tras la histórica actuación en el Mundial de Qatar 2022, así como en los continuos mensajes de reconocimiento y apoyo dirigidos a las distintas federaciones y a los atletas de disciplinas individuales y colectivas.
«No se les escapa el lugar que ocupa el deporte, en todas sus disciplinas y expresiones, en el corazón de los marroquíes y el profundo arraigo que tiene en su identidad colectiva.» Señaló el rey en su mensaje en el segundo Debate Nacional sobre el deporte, 2008.
A todo ello se suma un aspecto de gran valor simbólico: el profundo vínculo de reconocimiento y afecto mutuo que une al rey Mohammed VI con los deportistas marroquíes. Son numerosos los atletas que, tras alcanzar éxitos nacionales e internacionales, reconocen públicamente que la visión estratégica impulsada por el Soberano ha creado las condiciones que han hecho posible el extraordinario auge que vive hoy el deporte marroquí.
La reciente clasificación de la selección nacional volvió a poner de manifiesto este sentimiento. Varios jugadores dedicaron el triunfo al rey y compartieron mensajes de agradecimiento en sus redes sociales, reflejando el respeto, la gratitud y el afecto que sienten hacia quien ha convertido el deporte en una prioridad nacional y en una política de Estado. El director técnico del elenco marroquí expresó lo siguiente: «Mi más sincero agradecimiento a su Majestad el rey Mohammed VI, que Dios le asista, por su visión, su apoyo inquebrantable y todo lo que se está haciendo para impulsar el fútbol marroquí. Sin esta visión y este compromiso constante, el fútbol marroquí no habría alcanzado el nivel que tiene hoy en día».
El reconocimiento de los jugadores
Entre quienes expresaron públicamente ese reconocimiento figura Brahim Díaz, que dedicó la clasificación al Soberano en una publicación en Instagram: «Queremos ofrecer esta victoria a nuestro Rey Mohammed VI por todo su apoyo, por lo que hace por Marruecos y por el crecimiento del fútbol marroquí».
En la misma línea se pronunció el capitán Achraf Hakimi, quien agradeció «a Su Majestad el Rey Mohammed VI por su apoyo constante y su visión en favor del fútbol marroquí», unas palabras que también compartió a través de sus redes sociales.
El reconocimiento de los expertos internacionales
NOS, la organización pública de noticias y deportes más grande de los Países Bajos, sostuvo que el punto de inflexión del fútbol marroquí se produjo en 2008, cuando el Rey llamó a elaborar una estrategia nacional para el deporte dentro de una visión colectiva y responsable. Según NOS, esa hoja de ruta abrió el camino a una modernización basada en fuertes inversiones en infraestructuras y formación, convirtiendo a la Academia Mohammed VI en uno de los pilares de la transformación.
Citado por NOS, el ex seleccionador holandés de la selección sub-23, Mark Wotte, describió la Academia Mohammed VI como una academia «ultramoderna» y afirmó que ha sentado las bases de un desarrollo sostenible del fútbol marroquí.
Por su parte, Mohammed Hamdi, el director del desarrollo de negocios internacionales del club holandés Feyenoord Rotterdam exclamó: «la visión clarividente de su Majestad el rey Mohammed VI es la piedra angular del ascenso del fútbol marroquí y de su consolidación en la escena internacional.»
Este reconocimiento no solo fortalece el vínculo entre la institución monárquica y los deportistas, sino que también transmite un poderoso mensaje a las nuevas generaciones. Cada vez que un atleta marroquí –ya sea en categorías masculinas, femeninas o de formación, así como en disciplinas individuales o colectivas– recibe el respaldo y el reconocimiento real, se consolida una cultura basada en el mérito, el esfuerzo y la excelencia.
Más allá de las infraestructuras, las inversiones o la organización de grandes competiciones internacionales, el desarrollo del deporte marroquí responde a una estrategia sostenida durante más de dos décadas. La combinación de reformas institucionales, formación del talento, modernización de las instalaciones y proyección internacional ha contribuido a consolidar a Marruecos como una de las principales referencias deportivas del continente africano. En ese contexto se entiende también el reconocimiento que numerosos deportistas y observadores internacionales atribuyen a la visión del rey Mohammed VI que ha acompañado esta transformación.
