Liga de Campeones: los ultras del MC Alger siembran el caos en Nigeria tras la derrota de su equipo

Los aficionados del MC Alger causan disturbios en Nigeria

El 19/10/2026 a las 10h42

Noche de pesadilla en el estadio MKO Abiola de Abeokuta, Nigeria. Tras la derrota del MC Alger ante el Enugu Rangers (2-0), varios aficionados argelinos protagonizaron graves incidentes y sembraron el caos en el recinto deportivo.

Dos goles encajados en apenas cinco minutos, en el 82 y el 87, sellaron la derrota del MC Alger ante el Enugu Rangers (2-0), en el partido de ida de la segunda ronda preliminar de la Liga de Campeones de la CAF. El resultado bastó para que los aficionados del club argelino volvieran a mostrar su faceta más violenta. Acostumbrados a protagonizar incidentes, transformaron su frustración en una nueva exhibición de vandalismo, causando destrozos en las instalaciones del estadio MKO Abiola de Abeokuta, en Nigeria. Estos hechos llevaron al Enugu Rangers a presentar de inmediato una queja ante la Confederación Africana de Fútbol (CAF).

Violencia, vandalismo y gestos obscenos

En una carta remitida a la CAF durante la noche del 18 al 19 de octubre de 2026, los dirigentes del Enugu Rangers denunciaron una serie de incidentes especialmente graves. Según el club, una de las puertas de acceso al estadio habría sido destrozada, varios aficionados argelinos habrían entrado sin entrada y algunos asientos habrían sufrido actos vandálicos. Todo ello en un ambiente de desorden y tensión.

En la misma misiva, el club nigeriano solicitó la intervención de la Confederación Africana. El Enugu Rangers no ocultó su preocupación ante el partido de vuelta, previsto para el viernes 23 de octubre en Argel. Aunque reiteró su confianza en la CAF, la entidad espera medidas concretas para evitar que se repitan los episodios violentos registrados en Abeokuta.

Las imágenes difundidas ampliamente en las redes sociales resultan especialmente comprometedoras. En ellas se ve a aficionados argelinos fuera de control, atacando las instalaciones del estadio, realizando gestos obscenos hacia los seguidores rivales y los agentes de seguridad, y lanzando objetos desde su grada.

En otra secuencia, varios individuos aparecen en los túneles del estadio, una zona estrictamente prohibida al público. Al parecer, intentaban llegar hasta el entrenador Khaled Ben Yahia, a quien señalaban como responsable de la derrota. La policía nigeriana tuvo que intervenir para garantizar la seguridad del técnico.

Más grave aún, según algunos periodistas nigerianos, varios jugadores del MC Alger habrían sido agredidos incluso en los vestuarios. Estas acusaciones aún deben confirmarse, pero dan cuenta de la gravedad de los incidentes denunciados.

Vandalismo recurrente

Lo más preocupante de este caso es que no se trata de un episodio aislado. El MC Alger acumula ya un historial disciplinario considerable en las competiciones continentales, sin que las sanciones anteriores parezcan haber surtido efecto.

En abril de 2025, el club argelino fue declarado culpable de varias infracciones del código disciplinario de la CAF tras los incidentes registrados durante el partido de cuartos de final de la Liga de Campeones contra el Orlando Pirates.

El MC Alger fue sancionado entonces con dos partidos a puerta cerrada en casa y multas por un total de 140.000 dólares. Su segundo entrenador, Mohamed Khezrouni, recibió una suspensión de cuatro partidos, mientras que el jugador Abdelkader Oussama Menezla fue sancionado con dos encuentros, uno de ellos en suspenso durante un año.

Al parecer, estas sanciones no han bastado para frenar a los responsables de los altercados. Las mismas escenas se repiten, vuelven a aparecer los mismos comportamientos y es probable que se esgriman de nuevo las mismas excusas para intentar justificar lo injustificable.

El fenómeno, además, va mucho más allá del MC Alger. En abril de 2026, aficionados del USMA, otro club de la capital argelina, invadieron el terreno de juego del estadio Al Massira de Safi durante el partido de vuelta de las semifinales de la Copa de la CAF. El lanzamiento de objetos, las bengalas, los insultos y los movimientos de masas convirtieron los momentos previos al encuentro en un auténtico caos. El inicio del partido se retrasó una hora y veinte minutos.

Un mes después, los incidentes volvieron a repetirse. Esta vez, en el Estadio Internacional de El Cairo, en Egipto, durante la final contra el Zamalek. Apenas unos segundos después del penalti que decidió la victoria, varios aficionados argelinos abandonaron las gradas e invadieron el terreno de juego, provocando nuevos movimientos de masas y una gran agitación en el recinto.

Ya sea tras una derrota, una clasificación o incluso la conquista de un título continental, algunos aficionados argelinos encuentran la manera de acaparar titulares por los peores motivos. En Safi, El Cairo o Abeokuta, el guion apenas cambia. Solo varían los estadios y los equipos rivales.

Ya no se trata de simples incidentes aislados que puedan atribuirse a la pasión o a la frustración. La repetición de estos actos plantea un serio problema de disciplina, responsabilidad y seguridad. Si se sigue restando importancia a estos comportamientos, existe el riesgo de que acaben normalizándose.

La CAF no puede limitarse a condenar la violencia una vez que se ha producido y esperar hasta el siguiente incidente. Las sanciones deben ser ejemplares, disuasorias y aplicarse sin indulgencia, en función de las responsabilidades que se establezcan.

Porque detrás de los asientos arrancados, los objetos lanzados y las invasiones de campo hay vidas humanas en peligro. El fútbol africano no puede seguir soportando las actuaciones de una minoría reincidente que confunde el apoyo a su equipo con el permiso para destrozarlo todo.

Por la redacción
El 19/10/2026 a las 10h42