El caso de Lamine Yamal fue uno de los grandes objetivos de la Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF) en su estrategia para atraer a jóvenes talentos de origen marroquí formados en Europa.
«El primer dossier que que trabajé con el presidente fue el de Lamine Yamal. Tenía 14 años», explica Regragui. Al preguntar por qué habían puesto el foco en el joven futbolista, la respuesta fue tajante: «Porque es el futuro Messi».
Una comparación que sorprendió al seleccionador por la magnitud de la afirmación: «¡¿El futuro Messi?!», recuerda Regragui. Después preguntó por la edad del jugador: tenía apenas 14 años. «Entonces nos preguntamos: «¿Cómo lo vamos a hacer?», relata.
A partir de ese momento comenzó un largo trabajo para intentar convencer al entonces joven talento del FC Barcelona de que eligiera representar a Marruecos a nivel internacional.
Según su relato, se celebraron reuniones con el entorno familiar del jugador y se organizó incluso una visita a Marruecos para presentarles el proyecto deportivo de la selección.
«Trabajamos durante dos años. Nos reunimos con su padre y con su familia, los trajimos a Marruecos y hablamos con ellos. Todo iba bien», señala.
La propuesta marroquí pasaba por ofrecer a Yamal un papel protagonista desde una edad temprana y la posibilidad de convertirse en una de las grandes referencias de los Leones del Atlas.
«Le dijimos que podía venir, crecer con Marruecos, jugar con el primer equipo, hacer historia y conseguir grandes títulos. Incluso podía aspirar al Balón de Oro», añade.
Durante ese periodo, además, Marruecos vivió uno de los momentos más destacados de su historia reciente al alcanzar las semifinales del Mundial de Qatar 2022 y terminar en la cuarta posición. «Las cosas iban bien», recuerda Regragui. Sin embargo, después de todo el trabajo realizado, Lamine Yamal terminó decantándose por España.
«Al final eligió España. Una decisión que, con el tiempo, le permitió conquistar la Eurocopa y el Mundial con la selección española», resume.
Regragui también recurrió a otros jugadores para intentar acercarse al joven talento. En este contexto, contactó con Abdessamad Ezzalzouli, a quien pidió que facilitara un encuentro con Yamal, aprovechando un viaje del seleccionador a Barcelona.
«Le dije: Quiero sentarme con él. ¿Qué te parece?», relata Regragui sobre su conversación con Ezzalzouli. Después explicó que se encontró con Lamine Yamal en la Ciudad Condal, donde ambos hablaron largo y tendido. «El chico quiere mucho a Marruecos», recuerda el técnico.
Dos días después, sin embargo, Yamal llamó al seleccionador para comunicarle que había tomado una decisión. «Me dijo: Coach, ya he tomado mi decisión. Quiero jugar con España». Regragui quiso asegurarse: «¿Cien por cien?». Yamal respondió que sí, que su decisión estaba tomada. «Le dije: Que te vaya bien, hijo.», relata el técnico, que considera que el vínculo del jugador con sus raíces marroquíes permanece pese a su decisión deportiva.
Leer también : Desmontando bulos. No, Lamine Yamal no ha dicho que jugará con Marruecos si España no gana el Mundial
El desenlace del caso confirmó finalmente la decisión de Yamal de continuar su carrera internacional con España, una elección que Regragui asegura haber respetado.
La Federación marroquí, no obstante, considera que cumplió con su cometido intentando convencer al futbolista y presentándole un proyecto deportivo que podía convertirlo en una de las grandes figuras de la selección nacional.
Dos años de contactos, reuniones familiares y hasta un encuentro personal en Barcelona no fueron suficientes para cambiar la decisión de Lamine Yamal. El joven talento ya había tomado su decisión: vestiría la camiseta de España.
