Durante su intervención este lunes 31 de agosto de 2026 en el programa Hoy por Hoy de Cadena SER, presentado por Aimar Bretos, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ofreció un análisis detallado de los recientes acontecimientos migratorios registrados los días 30 y 31 de julio en Sebta. Frente a las especulaciones y acusaciones dirigidas contra Marruecos, el jefe del Ejecutivo español rechazó categóricamente cualquier implicación de las autoridades marroquíes y reafirmó la solidez de la cooperación diplomática y de seguridad entre ambos países.
Preguntado por una posible «pasividad» o «manipulación» de Rabat ante la llegada masiva de personas a la frontera, Pedro Sánchez fue tajante. Apoyándose en la información de los servicios de inteligencia, descartó cualquier implicación del Estado marroquí en el desencadenamiento de la crisis.
Para explicar lo ocurrido, Sánchez detalló la secuencia de los acontecimientos y destacó la reacción inmediata de las fuerzas de seguridad marroquíes sobre el terreno. «La experiencia que yo tengo respecto a la crisis previa en Sebta es la de una coordinación, una cooperación instantánea, inmediata, por parte de las autoridades marroquíes. Estuvieron en contacto permanente los días 30 y 31 de julio. El 31 de julio empezamos a ver un despliegue operativo de las autoridades marroquíes precisamente en la zona de Fnideq para hacer frente a la avalancha de personas que intentaban entrar irregularmente en la ciudad autónoma de Sebta».
El presidente del Gobierno español subrayó que no existe ningún indicio que implique a Rabat. «No hay ninguna información procedente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ni del Centro Nacional de Inteligencia [CNI], ni de ningún servicio de inteligencia con el que colabore habitualmente el Gobierno español, que permita arrojar dudas sobre una participación, de una manera u otra, de las autoridades marroquíes», afirmó.
Leer también : Sebta: Sánchez destaca la cooperación «instantánea e inmediata» de Marruecos
El presidente del Gobierno español calificó las acusaciones contra Marruecos de «graves, peligrosas y gratuitas». A su juicio, la avalancha migratoria se explica por la difusión de informaciones falsas que tergiversaron una sentencia del Tribunal Supremo español, divulgadas por redes de trata de personas y amplificadas en las redes sociales por actores extremistas e injerencias extranjeras.
Una cooperación bilateral «francamente positiva»
Más allá de la gestión inmediata de la crisis, Pedro Sánchez quiso situar la relación con Rabat en un marco estratégico más amplio. Frente a las críticas que apuntan a una supuesta complacencia con el vecino del sur, defendió una diplomacia basada en la confianza recíproca. Sánchez destacó la eficacia de los mecanismos conjuntos y los comparó con otras rutas migratorias europeas.
Sobre la solidez de esta asociación, Sánchez subrayó que la relación abarca numerosos ámbitos y no se limita a la migración. «Aunque la migración es importante, también están la economía, la cultura, las cuestiones sociales y la seguridad en la lucha contra el terrorismo. Y debo decirles que, en materia migratoria, la cooperación con Marruecos es francamente positiva», precisó. «Si comparamos el número de entradas irregulares por la ruta del Mediterráneo occidental, que es la nuestra, con la ruta del Mediterráneo central, como la de Italia, esta última registra el doble de entradas irregulares que la nuestra», destacó.
A su juicio, ahora es necesario reforzar la confianza mutua. «Tenemos que ser conscientes de que esta crisis solo podrá resolverse mediante la cooperación y no mediante la desconfianza hacia Marruecos, que únicamente agravaría aún más una situación ya compleja en Sebta», señaló el presidente del Gobierno español.
Retornos voluntarios
En el ámbito operativo, Pedro Sánchez valoró los avances logrados gracias al canal diplomático y de seguridad mantenido con Marruecos. De acuerdo con Sánchez, de las aproximadamente 70.000 personas que atravesaron la frontera durante los días de la crisis, nueve de cada diez ya han regresado a Marruecos. «Desde el 10 de agosto, 3.222 personas han regresado voluntariamente. Estos retornos continúan y, afortunadamente, no se están produciendo entradas significativas de migrantes por esa frontera», añadió el jefe del Ejecutivo español.
Leer también : La violencia contra los migrantes se desata en Sebta
Sobre los menores no acompañados, Sánchez trató de transmitir cierta tranquilidad, aunque sin ofrecer demasiadas precisiones. «Podremos proceder al retorno de esos menores cuando así lo permita la ley y exista una solicitud de sus padres».
Para Pedro Sánchez, una cosa está clara: la gestión del desafío migratorio en las fronteras meridionales de Europa resulta inseparable de una cooperación estrecha y respetuosa con Marruecos. Al descartar públicamente la tesis de una responsabilidad marroquí, el presidente del Gobierno español consagra la prioridad de la acción conjunta frente a los intentos de desestabilización. Y son numerosos.
