Ultras Sur pasa de quemar una bandera marroquí a exigir disculpas a Mbappé, Vinicius y Konaté

Fotomontaje con Kylian Mbappé, Vinicius Jr. y miembros de Ultras Sur quemando una bandera marroquí en los alrededores del estadio Santiago Bernabéu.

El 17/09/2026 a las 14h10

Expulsado del Bernabéu, vinculado desde hace años a la extrema derecha e implicado recientemente en la quema de una bandera marroquí en Madrid, Ultras Sur irrumpe ahora en la polémica de las camisetas sobre Sebta. El grupo exige «disculpas públicas» a Mbappé, Vinicius y Konaté por su gesto antes del partido contra el Elche.

Tras la oleada de críticas contra Kylian Mbappé, Vinicius Junior e Ibrahima Konaté por no mostrar plenamente el mensaje de la camiseta de apoyo a Sebta antes del Elche-Real Madrid, Ultras Sur ha entrado en escena.

Expulsado del Santiago Bernabéu desde hace más de una década e históricamente vinculado a la extrema derecha y a movimientos neonazis, el grupo exige ahora «disculpas públicas» a los tres jugadores madridistas. Ultras Sur fue apartado del estadio a partir de 2013 en un contexto de violencia y fuertes tensiones internas. Varios de sus miembros también fueron sancionados aquel año por exhibir símbolos nazis en el Bernabéu.

En un comunicado publicado en X, Ultras Sur arremetió directamente contra Mbappé, Vinicius y Konaté por su actitud el martes 15 de septiembre, antes de la victoria del Real Madrid en Elche por 3-2. Los tres futbolistas vistieron la camiseta de manera que el mensaje «Todos somos caballas», utilizado en la campaña de apoyo a Sebta, no fuera claramente visible.

«Estamos seguros de que todos los aficionados del Real Madrid y todos los españoles se avergüenzan de la imagen ofrecida por estos tres individuos», afirmó el grupo, que calificó su actitud de «inaceptable» y reclamó «disculpas públicas».

Ultras Sur también atacó a Florentino Pérez, su enemigo desde hace años tras su expulsión del Bernabéu, y reprochó al presidente del Real Madrid que no se pronunciara sobre el asunto.

El Real Madrid los expulsó del Bernabéu

La exigencia no procede de un grupo de aficionados cualquiera. Ultras Sur arrastra un largo historial de violencia y proximidad a movimientos neonazis. En 2013, cuatro integrantes fueron condenados a pagar multas de 3.000 euros y se les prohibió asistir a acontecimientos deportivos durante seis meses tras exhibir una esvástica y otros símbolos nazis en un derbi contra el Atlético de Madrid.

Ese mismo año, Florentino Pérez comenzó a desmantelar su presencia organizada en el Fondo Sur del Bernabéu, especialmente después de que se produjeran violentos enfrentamientos entre distintas facciones del grupo. El Real Madrid retiró cientos de abonos y emprendió la recuperación del control de esa zona del estadio.

Ese mismo grupo pretende ahora hablar en nombre de «todos los aficionados del Real Madrid» y exige explicaciones a tres futbolistas del club por una cuestión que trasciende ampliamente el ámbito deportivo.

Su pronunciamiento resulta todavía más llamativo porque el Real Madrid adoptó precisamente la posición contraria. Ante la polémica, el club defendió la libertad individual de sus jugadores y consideró que cada uno debía poder decidir si se sumaba o no a la iniciativa.

La entidad recordó que respeta «la opinión y la sensibilidad» de cada persona y que ningún futbolista puede ser obligado a respaldar públicamente un mensaje en el que no cree.

La quema de la bandera marroquí

La intervención de Ultras Sur tampoco surge de la nada. El grupo ya había protagonizado otro episodio pocos días antes, en un ambiente especialmente tenso en torno a Sebta.

Antes del Real Madrid-Inter de Milán del 8 de septiembre, varias personas identificadas como miembros de Ultras Sur quemaron una bandera marroquí en los alrededores del Santiago Bernabéu, en una acción presentada como una muestra de apoyo a Sebta.

El grupo que ahora exige disculpas a Mbappé, Vinicius y Konaté ya había decidido convertir esta cuestión en un instrumento de movilización política.

La secuencia adquiere una dimensión particular en el caso de Vinicius. El brasileño lleva varios años siendo una de las principales víctimas del racismo en el fútbol español. Esta vez ha sido atacado por un grupo históricamente vinculado a la extrema derecha y algunos de cuyos miembros ya fueron sancionados por exhibir símbolos nazis.

El contraste es claro. Por un lado, el Real Madrid reivindica el derecho de sus jugadores a no verse obligados a asumir un mensaje público. Por otro, un grupo expulsado del Bernabéu y marcado por un grave pasado de extrema derecha exige que se disculpen precisamente por haber ejercido esa libertad.

En apenas unos días, el fútbol español se ha convertido en escenario de una ofensiva política en la que se exige a los jugadores que se adhieran a un mensaje para después señalarlos si se niegan a hacerlo. Cuando Ultras Sur, expulsado del Bernabéu e implicado recientemente en la quema de una bandera marroquí, se arroga además el derecho a exigir disculpas a Mbappé, Vinicius y Konaté, la apariencia de una simple campaña de «apoyo» se desvanece definitivamente. La polémica de las camisetas sobre Sebta tiene ya muy poco de deportiva.

Por la redacción
El 17/09/2026 a las 14h10