El refuerzo de las inversiones industriales en la aeronáutica en Marruecos se inscribe en una dinámica medible. A comienzos de abril, el sector aeronáutico registró un fuerte crecimiento, con exportaciones en aumento del 16,5% hasta alcanzar los 5,2 mil millones de dirhams, gracias a la reanudación de las actividades de ensamblaje, confirmando una trayectoria ascendente. Este nivel sitúa a la aeronáutica entre los principales contribuyentes a las exportaciones industriales del país, junto con el sector del automóvil. Nouaceur concentra una parte significativa de esta actividad.
Esta dinámica se inscribe en un entorno exportador contrastado en el que los rendimientos sectoriales evolucionan de forma diferenciada. El automóvil registra un crecimiento del 10,3%, mientras que la electrónica también refuerza sus posiciones, según Bank Al-Maghrib. Paralelamente, los fosfatos y el textil muestran un retroceso, lo que subraya una recomposición progresiva del perfil exportador marroquí en torno a sectores industriales de mayor intensidad tecnológica.
La zona industrial de Midparc, adosada al aeropuerto Mohammed V, acoge a más de 140 empresas aeronáuticas, con un tejido productivo que abarca el mecanizado, el cableado, los materiales compuestos y el ensamblaje. El Ministerio de Industria estima en más de 23.000 el número de empleos directos en el sector, con una tasa de integración local cercana al 40%. Para 2026, estas cifras podrían superar los 26.000 empleos directos, impulsadas por la apertura de nuevas líneas de ensamblaje.
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El anuncio del jueves 29 de abril relativo a la cooperación entre Böllhoff y Collins Aerospace se inscribe en esta lógica de implantación industrial. Ambos grupos están perfeccionando en Casablanca un dispositivo dedicado a piezas mecánicas de precisión destinadas al programa A320 de Airbus.
Böllhoff Marruecos indica haber consolidado su colaboración con Collins Aerospace a partir de su planta local, en un contexto de aumento del ritmo del programa A320. Ratier-Figeac, filial de Collins Aerospace, ya ensambla en Nouaceur subequipos de cabina y cockpit destinados a Airbus, con exigencias de plazos particularmente estrictas. De aquí a 2026, el ritmo de producción en el sitio debería aumentar un 30%, en línea con el objetivo de Airbus de entregar 75 A320 al mes, según un comunicado publicado al respecto.
La implantación de un sitio de producción dedicado por Böllhoff en Casablanca responde a una lógica industrial clara, según la empresa, que afirma «acercar a los proveedores a las líneas de ensamblaje para reducir los plazos y asegurar los suministros». El comunicado del 29 de abril precisa que esta proximidad tiene como objetivo «optimizar los flujos de producción» y reforzar la resiliencia de la cadena logística.
Una lógica de cadena de valor integrada
La evolución del sector aeronáutico marroquí se basa en una transformación progresiva de su posicionamiento. Las primeras implantaciones, centradas en actividades de bajo valor añadido, han dado paso a operaciones más complejas, incluyendo el mecanizado de precisión y el ensamblaje de subsistemas críticos.
La asociación entre Böllhoff y Collins Aerospace ilustra este giro hacia segmentos técnicos más exigentes. La producción de pequeñas piezas mecánicas para la aeronáutica implica estándares elevados en materia de calidad, trazabilidad y certificación, elementos indispensables para integrarse en las cadenas de suministro de Airbus.
La relación entre ambos grupos se apoya en una cooperación anterior a través de Böllhoff SNEP en Francia, prolongada ahora por un contrato plurianual en Marruecos. Esta continuidad industrial refuerza la credibilidad de la plataforma marroquí ante los grandes contratistas internacionales.
La atractividad de Marruecos se basa en varios factores, entre ellos su posicionamiento geográfico, que permite un acceso rápido a las cadenas logísticas europeas, con plazos de transporte cortos hacia las plantas de Airbus.
El coste laboral sigue siendo competitivo a cualificación equivalente, apoyándose al mismo tiempo en una red de formación especializada, en particular el Instituto de Oficios de la Aeronáutica (IMA). De aquí a 2026, el IMA prevé formar a 2.500 técnicos adicionales al año para responder a la demanda de los inversores.
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El comunicado subraya explícitamente esta lógica de elección industrial. Wissem Ellouze, co-CEO Europa del grupo Böllhoff, afirma que «Casablanca no es una elección por defecto, es una elección basada en el rendimiento». Esta declaración refleja una evolución en la percepción de Marruecos, ahora considerado como un sitio de producción integrado más que como una simple base de subcontratación.
Dependencias de los ciclos aeronáuticos
La dinámica actual sigue, no obstante, estrechamente vinculada a los ritmos de los grandes programas aeronáuticos. El programa A320 constituye un pilar de la demanda industrial, lo que expone al sector marroquí a los ajustes decididos por Airbus en función de la coyuntura mundial. En 2026, esta dependencia podría representar todavía cerca del 65% de los volúmenes producidos localmente, a pesar de los esfuerzos de diversificación hacia otros programas, en particular el Boeing 737 y Embraer.
Bank Al-Maghrib subraya, en sus análisis sectoriales, la sensibilidad de las exportaciones industriales a las fluctuaciones de la demanda externa. La aeronáutica no escapa a esta lógica, a pesar de una diversificación progresiva de sus actividades.
La aceleración de las inversiones industriales en Nouaceur confirma una evolución hacia un papel más estructurante de Marruecos en la industria aeronáutica. La consolidación de asociaciones con actores como Collins Aerospace y Böllhoff refuerza la densidad industrial local y la capacidad de absorber volúmenes más importantes. Para 2026, Marruecos podría posicionarse como el primer proveedor africano de subconjuntos para el A320, por delante de Túnez y Sudáfrica.
