Un total de 616 nuevas empresas fueron creadas en Dakhla-Oued Eddahab hasta finales de mayo de 2026, según el último cuadro de situación de la Oficina Marroquí de la Propiedad Industrial y Comercial (OMPIC). De ellas, 404 corresponden a personas jurídicas y 212 a personas físicas. El comercio concentra el 45,3% de las nuevas empresas, seguido del transporte, con un 12,41%, la construcción y actividades inmobiliarias, con un 11,08%, y los servicios, con un 10,48%.
Si el ritmo observado hasta mayo se mantuviera durante el resto del año, la región podría acercarse a unas 1.480 nuevas empresas en el conjunto de 2026, aunque esta proyección no constituye una previsión oficial. La comparación permite, en cambio, constatar que la creación empresarial continúa a un ritmo elevado.
El cambio no responde únicamente a una mayor iniciativa privada. En los últimos años, el Estado ha reformado el sistema de apoyo a la inversión para reducir los obstáculos administrativos, acelerar la tramitación de proyectos y orientar los incentivos hacia las regiones con menor capacidad de atracción de capital. La reforma de los Centros Regionales de Inversión y la creación de las Comisiones Regionales Unificadas de Inversión han convertido al CRI en una ventanilla central para la evaluación y tramitación de los proyectos.
A esta reforma se añadió la nueva Carta de la Inversión, promulgada en 2022, que establece un régimen de apoyo destinado a reducir las desigualdades territoriales y favorecer sectores considerados prioritarios.
En Dakhla-Oued Eddahab, el sistema presenta además una particularidad. Oued Ed-Dahab figura en la categoría A, que permite acceder a una prima territorial del 10%, mientras que Aousserd figura en la categoría B, con una prima del 15%. Esta diferenciación busca adaptar el apoyo público a las desigualdades existentes dentro de las propias regiones y favorecer la implantación de proyectos productivos en los territorios menos desarrollados.
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El acompañamiento institucional también se ha reforzado. La plataforma CRI-Invest permite actualmente presentar proyectos, consultar los procedimientos, acceder a los dispositivos de apoyo y seguir en línea el estado de los expedientes. La reforma más reciente de los CRI prevé además que estos centros acompañen a los inversores en la identificación del suelo disponible, las autorizaciones y las diferentes etapas administrativas necesarias para ejecutar un proyecto.
La experiencia de Dakhla-Oued Eddahab muestra que estas medidas no se limitan a facilitar la creación jurídica de empresas. En 2021, el CRI acompañó a 450 personas interesadas en acceder a financiación, de las cuales 243 recibieron apoyo para preparar sus proyectos y expedientes de financiación, mientras que 186 fueron orientadas hacia entidades bancarias. Ese mismo año,50 proyectos obtuvieron financiación por 17,16 millones de dirhams, frente a 31 beneficiarios y 7,14 millones de dirhams en 2020, según el informe de actividad del CRI Dakhla-Oued Eddahab.
La región también se beneficia de una política de inversión pública destinada a transformar sus condiciones estructurales. El Nouveau modèle de développement des provinces du Sud, lanzado en 2015 con una dotación inicial de 77.000 millones de dirhams para las tres regiones del Sur, incorporó importantes proyectos en Dakhla-Oued Eddahab, entre ellos el puerto Dakhla Atlantique, la vía rápida Tiznit-Dakhla, una planta desalinizadora destinada a la agricultura, proyectos de desarrollo de la pesca y la acuicultura y actuaciones vinculadas a las energías renovables
Estas infraestructuras son precisamente uno de los principales factores que explican el interés creciente de los inversores. El puerto Dakhla Atlantique está destinado a convertirse en un polo logístico conectado con África, mientras que la vía rápida Tiznit-Dakhla pretende mejorar la conexión terrestre de la región con el resto del país y con el espacio africano a través de Mauritania. El Gobierno presenta ambos proyectos como elementos de una estrategia más amplia para convertir las provincias del sur en una plataforma de integración económica continental.
El atractivo de la región se apoya además en una combinación de sectores con potencial de crecimiento. En 2025, representantes de Dakhla-Oued Eddahab identificaron como áreas prioritarias la pesca, la agricultura, el turismo y las energías renovables, mientras que delegaciones extranjeras pudieron conocer proyectos como el puerto Dakhla Atlantique y la planta desalinizadora.
La agricultura constituye otro de los polos de interés. La desalación permite reducir una de las principales limitaciones estructurales de la región y crear condiciones para una agricultura de mayor valor añadido. El desarrollo de esta infraestructura se integra además en la estrategia nacional de utilización de recursos hídricos no convencionales, mientras que la combinación con energías renovables abre oportunidades para reducir los costes energéticos de determinadas actividades productivas.
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La inversión privada ya refleja parcialmente esta transformación. En 2024, la Comisión Regional Unificada de Inversiones aprobó 118 proyectos en Dakhla-Oued Eddahab por más de 2.000 millones de dirhams, con la previsión de crear 2.465 empleos directos, según datos publicados por el CRI y recogidos por Le360. Los proyectos abarcaron sectores como la salud, el turismo, los servicios, la industria, la acuicultura, la energía y la agricultura.
La región está intentando, además, pasar de una economía basada principalmente en actividades tradicionales a un tejido más diversificado. El informe de actividad del CRI correspondiente a 2021 ya constataba que el comercio y los servicios representaban el 66% de las empresas creadas aquel año, seguidos por la agricultura y la pesca, el turismo y la construcción. El organismo consideraba entonces que esta diversificación reflejaba la aparición de nuevos sectores y una progresiva consolidación del tejido económico local.
El atractivo de Dakhla-Oued Eddahab también está relacionado con su posición geográfica. La región es presentada por las autoridades como una puerta de entrada hacia África occidental y un punto de conexión entre Europa, África y el Atlántico. La construcción del puerto Dakhla Atlantique y el desarrollo de nuevas infraestructuras logísticas forman parte de esta estrategia, que busca convertir la fachada atlántica en una plataforma de comercio e integración continental.
La evolución de la creación empresarial permite, por tanto, observar una dinámica que va más allá de una simple subida estadística. En 2016, se expidieron 596 certificados negativos para la creación de empresas en Dakhla-Oued Eddahab, frente a 524 un año antes. En 2020, el CRI contabilizó 1.320 empresas creadas, cifra que aumentó hasta 1.651 en 2021, un crecimiento del 25%, según el informe de actividad del propio CRI. A finales de mayo de 2026, la OMPIC contabilizaba ya 616 nuevas empresas en la región. Lo que refleja una actividad empresarial sostenida en Dakhla-Oued Eddahab.
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El desafío para los próximos años será convertir esta dinámica de creación empresarial en empresas capaces de crecer, exportar y generar empleo estable. La región cuenta ahora con mayores incentivos, infraestructuras en desarrollo y un sistema de acompañamiento más estructurado, pero su consolidación dependerá de la capacidad para transformar estas ventajas en cadenas de valor locales, especialmente en la pesca, la acuicultura, la agricultura, la industria, la logística, el turismo y las energías renovables.
Dakhla-Oued Eddahab se encuentra así en una fase de transición. La política pública ha pasado progresivamente de financiar infraestructuras y equipamientos a intentar crear un ecosistema capaz de atraer y acompañar al capital privado.
