A poco más de una semana del Eid al-Adha, previsto para el 27 de mayo, los mercados de corderos han abierto oficialmente en Fès en un ambiente marcado por los altos precios. Esta situación afecta gravemente a numerosas familias cuyo modesto poder adquisitivo no les permite asumir este encarecimiento.
En el mercado de Bensouda, uno de los principales puntos de venta de la ciudad, los clientes acuden para consultar los precios, aunque muchos se marchan sin comprar nada. Los importes oscilan entre los 3.000 y los 10.000 dirhams según la calidad y el peso del animal, y escasean los ejemplares con precios más asequibles.
Ante esta situación, varios ciudadanos consultados por Le360 muestran su desesperación. Uno de ellos afirma haberse quedado «conmocionado» por los precios actuales. «El fuego del infierno parece más soportable que los precios que he oído hoy», lamenta, tras explicar que acudió al mercado con un presupuesto de 2.500 dirhams y comprobó que la mayoría de los corderos superaban con creces esa cantidad.
«El ciudadano medio ya no tiene sitio en este mercado», sentencia, al tiempo que advierte de que, si continúa la subida, algunas familias podrían verse obligadas a renunciar al sacrificio este año. Esta amargura la comparten muchos otros compradores, quienes temen un nuevo repunte a medida que se acerque la festividad y aumente la demanda.
Por su parte, otro cliente denuncia lo que califica como un «incendio de precios» en el mercado, y asegura que los ganaderos se marcharon al amanecer para dejar el terreno libre a los intermediarios y especuladores. En su opinión, esta práctica influye directamente en el encarecimiento de los animales.
Esta escalada de precios ha llevado a varios compradores a cuestionar el impacto real de las subvenciones destinadas a la cabaña ganadera nacional, así como de las recientes lluvias registradas en Marruecos. A su juicio, estos factores deberían haber ayudado a bajar los precios en lugar de mantenerlos en niveles tan altos.
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Un jubilado que se encontraba en el lugar afirma que no dispone de más de 2.000 dirhams para comprar un cordero este año. «No he encontrado ningún animal que se ajuste a mis posibilidades», lamenta, mientras se pregunta cómo harán las familias más humildes para afrontar los gastos de la festividad.
Además, señala que los intermediarios dominan actualmente el mercado y que la presencia de los propios productores es mínima. Considera que comprar carne en las grandes superficies podría resultar más económico que adquirir un cordero en las ferias actuales.
Ante este panorama, diversos consumidores apelan a las autoridades competentes para que refuercen las inspecciones con el fin de frenar la especulación y proteger el poder adquisitivo de los hogares, especialmente en un contexto económico ya de por sí condicionado por el encarecimiento del coste de la vida.
Aumento vertiginoso de los precios en Fez: las ovejas cuestan entre 3.000 y 10.000 DH. (Y. Jaoual/Le360).
Por parte de los ganaderos, el argumento es muy distinto. Muchos de ellos achacan este encarecimiento a los altos costes de producción, en particular a la subida continuada del precio de los piensos y a los gastos derivados del cuidado de las cabezas de ganado.
Los productores aseguran que sus márgenes de beneficio son reducidos si se tienen en cuenta la inversión realizada durante meses en sus animales. Sostienen que vender a precios más bajos no les permitiría cubrir los costes de producción.
Según explican, los precios varían de forma natural en función de la calidad y el peso, ofreciendo opciones que van desde los 2.000 hasta los 9.000 dirhams para intentar adaptarse a los distintos niveles económicos.
Asimismo, recuerdan que el encarecimiento de los piensos y de los insumos agrícolas sigue lastrando al sector, lo que dificulta cualquier rebaja significativa en los mercados.
Entre la indignación de los consumidores y los argumentos de los ganaderos, los mercados de Fès quedan a la expectativa de lo que ocurra en los próximos días. Muchos confían en que la abundante oferta anunciada de la cabaña nacional equilibre de forma progresiva el mercado antes de la festividad.
De hecho, las previsiones oficiales del Ministerio de Agricultura apuntan a que la oferta será más que suficiente para cubrir las necesidades de todo el país, lo que debería favorecer una moderación de los precios en beneficio de la mayoría de las familias marroquíes.






