Duke Buchan, embajador de Estados Unidos en Marruecos, arremete contra el Polisario

Duke Buchan III, embajador de Estados Unidos en Marruecos, durante la inauguración del nuevo consulado estadounidense, el jueves 30 de abril en Casablanca.

El 19/05/2026 a las 14h09

El embajador estadounidense en Rabat, Duke Buchan, marca un giro en la diplomacia estadounidense al señalar directamente la actitud peligrosa del Polisario. El diplomático denunció las recientes acciones violentas del frente separatista y reiteró el apoyo de Estados Unidos al plan marroquí de autonomía. Una postura que se inscribe en un contexto de creciente aislamiento del Polisario, condenado por la comunidad internacional y cuyo padrino argelino ve cómo su respaldo se debilita progresivamente.

El embajador de Estados Unidos en Rabat, Duke Buchan, marcó un nuevo giro en la diplomacia estadounidense sobre el asunto del Sáhara al señalar, sin rodeos, la actitud contraproducente y peligrosa del Polisario. En un contundente mensaje publicado este martes 19 de mayo en X, indicó haber abordado «el proceso de paz en el Sáhara» con el jefe de la misión de la ONU en el Sáhara marroquí (MINURSO), Alexander Ivanko, y criticó abiertamente al frente separatista.

«Las recientes acciones violentas del Polisario han suscitado una condena internacional unánime, y su persistente negativa a comprometerse seriamente con el futuro del pueblo saharaui amenaza los avances logrados. Estados Unidos sigue comprometido con trabajar por la paz a través de la propuesta marroquí de autonomía. Pero la paz exige socios dispuestos a negociar por un futuro mejor», escribió el diplomático estadounidense.

Para Washington, el Polisario, en lugar de contribuir a una solución pacífica, apuesta por la tensión. La crítica resulta aún más contundente al provenir del embajador del país que lidera directamente las actuales negociaciones en busca de una solución definitiva al conflicto y que respalda sin ambigüedades el plan de autonomía presentado por Rabat en 2007. Un plan respaldado por varias resoluciones de la ONU como la vía más realista hacia una solución negociada y consagrado posteriormente como la única vía posible para una paz duradera en la última resolución 2797 del Consejo de Seguridad, adoptada en 2025.

¿Y qué hace el Polisario? Opta por la violencia. El pasado 5 de mayo, esta estrategia de tensión tomó un cariz dramático. El Polisario lanzó un ataque contra los alrededores de Esmara, en el Sáhara marroquí. Se registraron dos explosiones, una de las cuales hirió gravemente a una mujer, alcanzada en la pierna y los hombros antes de ser evacuada de urgencia al hospital provincial.

En un comunicado difundido por la agencia oficial del Polisario (SPS), el frente reivindicó el ataque envolviéndolo en una retórica engañosa. Una vez más, el Polisario instrumentalizó la propaganda para ocultar su verdadera naturaleza: la de una milicia dispuesta a sacrificar inocentes para servir a su oscuro objetivo. La maniobra no surtió efecto. La reacción internacional fue inmediata y unánime.

Estados Unidos, a través de su misión ante la ONU, condenó firmemente «los ataques del Frente Polisario en Esmara. Esa violencia amenaza la estabilidad regional y los avances logrados hacia la paz. Estas acciones son incompatibles con el espíritu de las recientes discusiones. Ha llegado el momento de poner fin a este conflicto de 50 años». Y añadió: «Como afirma la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, el plan marroquí de autonomía traza el camino hacia la paz en el Sáhara Occidental. Hacemos un llamamiento a todos aquellos que se resisten a la paz para que se comprometan sinceramente por un futuro mejor. El statu quo ya no puede continuar».

Estados Unidos no fue el único en reaccionar con firmeza. La comunidad internacional, en su conjunto, expresó su indignación ante las acciones del Polisario. Varios países y organizaciones se sumaron a las críticas, entre ellos Francia, España, Reino Unido, Bélgica y el conjunto de los países árabes del Golfo.

El Polisario, al persistir en una lógica de confrontación, se aísla cada vez más. Los recientes acontecimientos confirman además que el Polisario no es más que una milicia con métodos terroristas, dispuesta a atacar a civiles. Los ataques contra Esmara, al igual que los perpetrados en los últimos años contra infraestructuras civiles, forman parte de una estrategia deliberada de desestabilización.

La Administración estadounidense, que hasta ahora había mantenido cierta prudencia con el Polisario, parece dispuesta a dar un paso más. Más aún cuando en Washington ya circula la posibilidad de incluir al Polisario en la lista de organizaciones terroristas. Una decisión de gran alcance que refleja la creciente toma de conciencia sobre la verdadera naturaleza del frente separatista.

Paralelamente, mientras el Polisario se hunde en una espiral de violencia y propaganda, el apoyo incondicional que le brindaba Argelia se debilita progresivamente. El régimen argelino ve cómo su margen de maniobra se reduce cada vez más. Y la actitud del Polisario no ayuda. Entre las condenas unánimes, el rechazo a la retórica engañosa y la creciente percepción de la naturaleza terrorista del frente separatista, el mensaje es claro: el tiempo de las excusas ha terminado.

Por Tarik Qattab
El 19/05/2026 a las 14h09