El músculo automovilístico de Marruecos despierta temor en Vigo y Europa

El 17/10/2026 a las 11h50

La inminente puesta en marcha de la primera gigafactoría de baterías eléctricas de África, la llegada de nuevos proveedores y la expansión de Stellantis consolidan al Reino como una potencia industrial capaz de competir con algunos de los principales polos europeos.

La expansión del automóvil marroquí comienza a observarse con inquietud desde Vigo, uno de los grandes centros de producción de vehículos de España. La prensa gallega advierte de que el crecimiento del sector en el Reino ya no se limita al ensamblaje de coches, sino que avanza hacia un ecosistema completo que incluye componentes, baterías eléctricas y una creciente red de proveedores internacionales.

El diario Atlántico presenta esta evolución como un desafío directo para Vigo y Europa, recuperando las palabras del antiguo consejero delegado de Stellantis, Carlos Tavares, quien señaló en su día que la principal competencia de la automoción española no se encontraba en Portugal, sino en Marruecos.

Kenitra acelera la transformación industrial

Buena parte de esa atención se concentra en Kenitra, donde está prevista para este mes de octubre la entrada en funcionamiento de la primera gigafactoría africana de baterías para vehículos eléctricos. El proyecto, impulsado por la empresa china Gotion High Tech a través de su filial marroquí, representa una inversión de 1.300 millones de dólares y abastecerá tanto al mercado africano como al europeo.

La nueva infraestructura sitúa al Reino en un segmento estratégico de la transición hacia la movilidad eléctrica y refuerza su posición frente a países europeos que también están levantando fábricas de baterías, entre ellos España.

Kenitra ha atraído además a Benteler, grupo alemán que también cuenta con centros de producción en Vigo y Mos. Su nueva planta marroquí, instalada en la Atlantic Free Zone, entró en funcionamiento durante el verano tras una inversión cercana a 40 millones de euros y la creación de unos 300 empleos directos. La factoría suministrará componentes a los vehículos producidos por Stellantis.

La planta marroquí del fabricante automovilístico dispone ya de capacidad para producir 535.000 vehículos anuales, una cifra similar a la del complejo de Balaídos, en Vigo. Esa cercanía de escala explica parte del temor expresado desde Galicia ante el rápido avance del polo industrial marroquí.

Más proveedores eligen Marruecos

El movimiento no se limita a Kenitra. Akwel, fabricante francés de componentes que también opera en Vigo, construirá una segunda planta en Marruecos, esta vez en la región de Casablanca. La instalación se sumará a la que el grupo ya posee en El Jadida, dedicada a producir mecanismos metálicos para distintas partes de los vehículos.

Renault mantiene, por su parte, dos fábricas en el Reino, mientras que proveedores internacionales como Forvia, Lear, Magna y Citic también se han instalado en el país. Varias de estas compañías tienen presencia simultánea en la comarca viguesa, una circunstancia que muestra hasta qué punto Marruecos se ha integrado en las cadenas de suministro internacionales del automóvil.

El temor que aflora en Vigo no responde, por tanto, a una única fábrica. Es el resultado de la velocidad con la que el Reino está construyendo una industria completa, capaz de producir vehículos, atraer proveedores y entrar en sectores tecnológicos de alto valor añadido como las baterías eléctricas.

Marruecos ha dejado de ser visto únicamente como una plataforma de producción próxima a Europa. Su creciente capacidad industrial lo convierte ya en un competidor que obliga a los grandes centros automovilísticos europeos a seguir de cerca cada nueva inversión anunciada en el Reino.

Por la redacción
El 17/10/2026 a las 11h50