El dinamismo de la economía nacional se traduce en un aumento sostenido de las necesidades energéticas. Según la 75.ª edición de la Revisión Estadística de la Energía Mundial, publicada por el Instituto de la Energía (Energy Institute) en colaboración con Ember, KPMG y Kearney, el suministro energético total de Marruecos alcanzó los 0,99 exajulios en 2025, lo que representa un incremento del 5,2% en un año.
El informe destaca que esta evolución constituye el mayor crecimiento entre las principales economías africanas analizadas. En la última década, el suministro energético nacional aumentó casi un 29%, un reflejo de la expansión de las actividades industriales, el desarrollo de las infraestructuras, las crecientes necesidades de movilidad y la progresiva electrificación de la economía.
Esta dinámica también se percibe a escala individual. El suministro por habitante se situó en los 25,82 gigajulios, su nivel más alto en diez años, lo que confirma que el crecimiento económico va de la mano de un mayor consumo energético.
Esta progresión se produce en un contexto en el que el Reino avanza de forma simultánea en la transformación de su modelo energético.
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De acuerdo con el estudio, el petróleo, el carbón y el gas natural todavía representan cerca del 96% del suministro energético nacional. Una configuración similar a la de muchas economías emergentes con una fuerte dependencia de las importaciones de hidrocarburos.
No obstante, el documento demuestra que las inversiones realizadas desde hace varios años permiten a las energías renovables reforzar paulatinamente su aportación al sistema energético nacional. La transición en marcha se orienta ahora a transformar esta estructura histórica para reducir de forma progresiva la dependencia exterior y mejorar la resiliencia energética del país.
Producción eléctrica para cubrir las necesidades económicas
El desarrollo económico del Reino viene acompañado de un incremento continuo de la producción de electricidad.
Según el informe, esta alcanzó los 45,9 teravatios hora (TWh) en 2025, lo que supone un repunte anual del 5,3% y un crecimiento superior al 50% desde 2015.
Esta evolución responde al aumento de las necesidades de los hogares, los servicios y, muy especialmente, del tejido productivo marroquí. La industrialización, las inversiones en infraestructuras y el despegue de nuevos sectores industriales contribuyen a sostener la demanda eléctrica a largo plazo.
El estudio resalta que Marruecos registra el crecimiento más rápido en producción eléctrica de entre las principales economías africanas analizadas.
La principal conclusión de esta edición es la consolidación del posicionamiento de Marruecos en el continente.
El informe ratifica que el Reino se mantiene como la tercera potencia africana en energías renovables, por detrás de Sudáfrica y Egipto.
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La producción de electricidad renovable alcanzó los 11,5 TWh en 2025. La energía solar mantiene su senda alcista con un crecimiento anual del 18,3%, mientras que la eólica se consolida como la primera fuente renovable del país con una producción de 9,2 TWh.
Estos resultados permiten a Marruecos conservar el tercer puesto africano en ambos sectores estratégicos, avalando el impacto de las inversiones realizadas durante más de una década.
Como indicador significativo, el documento precisa que las renovables representan ya el 25,1% de la producción nacional de electricidad, la proporción más alta detectada entre las principales economías africanas comparadas.
La capacidad instalada mantiene su expansión
El desarrollo de las infraestructuras es uno de los grandes motores de estos resultados.
Los datos de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA), recogidos por el Instituto de la Energía, muestran que la potencia solar instalada ya supera los 1.086 MW, frente a los apenas 200 MW registrados en 2015. En diez años, el parque solar marroquí se ha multiplicado por más de cinco.
Por su parte, el parque eólico continúa su expansión hasta alcanzar los 2.452 MW, lo que permite al Reino afianzar su tercera posición en el continente.
Con una potencia combinada de 3.538 MW entre solar y eólica, Marruecos cuenta hoy con uno de los sistemas de producción de electricidad renovable más avanzados de África.
Sin embargo, el informe advierte de que el ritmo de implantación de nuevas capacidades deberá acelerarse para dar respuesta a una demanda energética que crece más rápido que la producción renovable.
Asimismo, recuerda que consolidar la seguridad energética se ha convertido en una prioridad económica de primer orden.
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El consumo de gasolina y diésel, así como de otros derivados, alcanzó los 330.000 barriles diarios en 2025, su nivel más alto desde que se inició el registro estadístico. Paralelamente, el país no registra capacidad nacional de refinado desde hace varios años.
Según el informe, este escenario refuerza la importancia de las políticas de diversificación energética, desarrollo de infraestructuras y seguridad del suministro impulsadas por el Reino para limitar su exposición a las oscilaciones de los mercados internacionales.
Esta situación sitúa también las inversiones en renovables, redes eléctricas, almacenamiento de energía y los futuros proyectos de hidrógeno verde en el centro de los retos de competitividad de la economía marroquí.
Una nueva etapa en la transición energética
El estudio pone de relieve un paradoja propia de las economías en rápido crecimiento. Aunque Marruecos avanza entre los líderes africanos de las energías renovables, el fuerte incremento de la demanda mantiene todavía un elevado consumo de combustibles fósiles.
De este modo, las emisiones de CO₂ vinculadas a la energía aumentaron al mismo ritmo que el suministro energético, un 5,2% en 2025. Según los autores, esta evolución demuestra que el desacoplamiento entre crecimiento económico y emisiones de carbono aún debe consolidarse.
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Esta radiografía no cuestiona los avances logrados, sino que subraya que la transición energética marroquí entra en una fase más exigente. El reto ya no consistirá únicamente en aumentar la potencia instalada, sino en acelerar la integración de las renovables en el conjunto de las actividades económicas.
La Revisión Estadística de la Energía Mundial confirma que Marruecos cuenta con activos sólidos para continuar su transformación. Como tercera potencia africana en energías renovables, primer país del grupo africano en cuota de renovables en el mix eléctrico y uno de los mercados más dinámicos del continente, el Reino ha sentado las bases de un modelo energético en plena mutación.
