La presa Al Wahda, la más grande del Reino y la tercera a escala africana, presenta un nivel de llenado récord este 31 de mayo de 2026. Con más de 3.000 millones de metros cúbicos de agua almacenados en su embalse, esta infraestructura estratégica situada en la provincia de Ouezzane afronta el verano en una situación hídrica muy cómoda, pese al aumento de las temperaturas.
Los datos oficiales del Ministerio de Equipamiento y Agua confirman esta dinámica positiva, con una tasa de llenado que alcanza el 88,73%. Se trata de una progresión espectacular si se compara con el mismo periodo del año pasado, cuando el nivel apenas llegaba al 58,27%.
Esta notable mejora se explica directamente por las importantes aportaciones hidráulicas registradas durante los tres últimos meses, alimentadas por las crecidas del río Ouargha y el apoyo técnico de presas vecinas como Bouhouda, Bab Louta y Bab Ouender.
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Para Mustapha Tantawi, responsable de la infraestructura, esta evolución es el resultado de un proceso de recuperación iniciado a comienzos de año. Después de atravesar un periodo de estrés hídrico en otoño de 2025, marcado por una tasa de llenado limitada al 42% en septiembre, la presa supo aprovechar las precipitaciones invernales. Esta rápida recuperación, que permitió alcanzar el umbral del 90% a finales de enero, acerca ahora la infraestructura a su capacidad máxima de almacenamiento, fijada en 3.800 millones de metros cúbicos.
La gestión actual de estas reservas constituye, para Marruecos, una herramienta fundamental de seguridad hídrica. Gracias a una regulación equilibrada de los flujos, la presa Al Wahda garantiza la continuidad del suministro de agua potable para las poblaciones locales, al tiempo que asegura las necesidades del sector agrícola y la producción de energía hidroeléctrica.
Además, la infraestructura desempeña una importante misión de protección civil: por su estructura, sigue siendo una barrera esencial frente a los riesgos de inundaciones en la llanura del Gharb y las zonas colindantes. El buen estado actual de este complejo hidráulico ofrece así una perspectiva tranquilizadora para los próximos meses y consolida su papel como pilar de la estrategia nacional de gestión de los recursos hídricos frente a los persistentes desafíos climáticos.
