La plataforma The Global Economy, apoyándose en los datos de la Heritage Foundation —el think tank conservador estadounidense que diseña y promueve políticas públicas de derecha—, acaba de hacer pública su clasificación mundial de 2026 del índice de libertad de inversión.
Con una media mundial de 53 puntos sobre 175 países, este indicador evalúa las restricciones a la inversión: la burocracia pesada, las limitaciones a la propiedad inmobiliaria, la expropiación de inversiones sin una compensación justa, los controles de cambio, el control de capitales, los problemas de seguridad y la falta de infraestructuras básicas para la inversión.
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Luxemburgo, Baréin y Dinamarca lideran la tabla con 95, 90 y 90 puntos respectivamente, mientras que los cinco países peor clasificados a escala global son Irán, Sudán, Eritrea, Corea del Norte y Venezuela. Estos países registran 5 puntos en los casos de Irán y Sudán, y 0 puntos en los de Eritrea, Corea del Norte y Venezuela. En el plano africano, analizamos en detalle el top 20 del continente.
Marruecos a la cabeza de un pelotón fragmentado
Top 20 africano de libertad de inversión (2026)
| Puesto en África | Puesto mundial | País | Índice 2026 | Promedio histórico | Evolución reciente (2019-2026) |
|---|---|---|---|---|---|
| 1.º | 17.º | Marruecos | 80 | 68 | Al alza (65 → 80) |
| 2.º | 36.º | Mauricio | 70 | 72 | A la baja (80 → 70) |
| 3.º | 51.º | Burkina Faso | 65 | 61 | Estable (65) |
| 4.º | 52.º | Egipto | 65 | 55 | Estable (60 → 65) |
| 5.º | 54.º | Mali | 65 | 60 | Estable (65) |
| 6.º | 62.º | Cabo Verde | 60 | 67 | Fuerte descenso (80 → 60) |
| 7.º | 63.º | Chad | 60 | 48 | Estable (60) |
| 8.º | 69.º | Gabón | 60 | 55 | Estable (60) |
| 9.º | 72.º | Ghana | 60 | 58 | A la baja (70 → 60) |
| 10.º | 83.º | Ruanda | 60 | 48 | Estable (60) |
| 11.º | 84.º | Senegal | 60 | 53 | Estable (60) |
| 12.º | 87.º | Togo | 60 | 43 | A la baja (65 → 60) |
| 13.º | 93.º | Kenia | 55 | 52 | Estable (55) |
| 14.º | 94.º | Lesoto | 55 | 45 | Estable (55) |
| 15.º | 95.º | Liberia | 55 | 43 | Estable (55) |
| 16.º | 97.º | Níger | 55 | 48 | Estable (55) |
| 17.º | 98.º | Tanzania | 55 | 54 | Estable (55) |
| 18.º | 102.º | Benín | 50 | 54 | Fuerte descenso (70 → 50) |
| 19.º | 103.º | Botsuana | 50 | 64 | Fuerte descenso (65 → 50) |
| 20.º | 104.º | Burundi | 50 | 47 | Estable (50) |
Fuentes: The Global Economy y Heritage Foundation.
Marruecos se sitúa en la 17.ª posición mundial y en el primer puesto africano con un índice de 80 puntos, un récord histórico para el Reino. El informe por país precisa que «el valor más reciente para 2026 es de 80 puntos, lo que supone un incremento respecto a los 75 puntos de 2025». Esta progresión resulta aún más notable si se tiene en cuenta que el país registraba 65 puntos entre 2019 y 2024. Con una media histórica de 68 puntos, Marruecos supera con claridad el promedio mundial.
Sin embargo, los indicadores conexos revelan fisuras: los derechos de propiedad se sitúan en apenas 55 puntos, la puntuación de libertad frente a la corrupción cae a 36 y la de libertad laboral a 46. En otras palabras, la elevada libertad de inversión coexiste con un entorno institucional aún mejorable.
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Como subraya la Heritage Foundation en su definición, «se deducen puntos de una puntuación ideal de 100 por cada una de las restricciones detectadas en el régimen de inversión de un país». Marruecos ha sabido reducir ciertas barreras, pero no la totalidad de ellas.
Mauricio ocupa el puesto 36.º a escala mundial y el 2.º en África con 70 puntos. La plataforma señala que el dato «más reciente para 2026 es de 70 puntos, sin cambios respecto a los 70 puntos de 2025», si bien alcanzaba los 80 puntos entre 2019 y 2023. La media histórica de 72 puntos refleja una ligera ralentización.
A pesar de ello, Mauricio exhibe unos fundamentales sólidos: derechos de propiedad en 84 puntos, libertad de negocio en 82 y libertad comercial en 87. Su índice global de libertad económica alcanza los 73 puntos, el más elevado del top 20 africano. Esta paradoja (un descenso en la puntuación de inversión a pesar de un entorno global favorable) sugiere un fortalecimiento reciente de restricciones específicas (suelo, divisas, burocracia).
El trío de la AES
Burkina Faso (51.º mundial, 65 puntos), Malí (54.º, 65 puntos) y Níger (97.º, 55 puntos), los tres socios fundadores de la Alianza de Estados del Sahel (AES), presentan perfiles preocupantes. Sus puntuaciones de inversión se mantienen en niveles aceptables (65, 65 y 55), pero sus indicadores conexos muestran cifras alarmantes.
En el caso de Burkina Faso, los derechos de propiedad caen a 18 puntos, la puntuación de libertad fiscal a 13 y la de libertad de negocio a 38. Malí registra 14 puntos en derechos de propiedad y 23 en libertad frente a la corrupción. Por su parte, Níger apenas alcanza 17 puntos en derechos de propiedad y 32 en libertad de negocio.
Libertad de inversión frente a derechos de propiedad
| País | Índice de inversión 2026 | Derechos de propiedad | Libertad frente a la corrupción | Libertad empresarial | Índice global de libertad económica |
|---|---|---|---|---|---|
| Marruecos | 80 | 55 | 36 | 72 | 62 |
| Mauricio | 70 | 84 | 53 | 82 | 73 |
| Burkina Faso | 65 | 18 | 40 | 38 | 49 |
| Egipto | 65 | 36 | 27 | 51 | 50 |
| Mali | 65 | 14 | 23 | 41 | 52 |
| Cabo Verde | 60 | 55 | 63 | 79 | 71 |
| Chad | 60 | 17 | 15 | 27 | 51 |
| Gabón | 60 | 30 | 23 | 64 | 57 |
| Ghana | 60 | 50 | 45 | 65 | 57 |
| Ruanda | 60 | 60 | 54 | 60 | 57 |
Fuentes: The Global Economy y Heritage Foundation.
Estos países se han retirado de la CEDEAO pero permanecen en la UMOA y continúan utilizando el franco CFA gestionado por el BCEAO, lo que les garantiza cierta estabilidad monetaria; de hecho, su libertad monetaria muestra registros aceptables (71,9 para Burkina Faso, 78,2 para Malí y 67,9 para Níger). Sin embargo, la fragilidad de los derechos de propiedad y de la gobernanza limita severamente su atractivo real, a pesar de sus aceptables puntuaciones de inversión.
África Occidental se encuentra sobrerrepresentada en el top 20, aunque con trayectorias dispares. Senegal (84.º, 60 puntos) se estanca en los 60 puntos desde 2019, con un caso extremo de 0 puntos en libertad fiscal. Togo (87.º, 60) ha retrocedido desde los 65 puntos de 2019 hasta los 60 en 2026. Benín (102.º, 50) ha sufrido un desplome notable, al pasar de 70 puntos en 2019 a 50 en 2026.
En sentido contrario, Ghana (72.º, 60) ha caído de 70 a 60, pero conserva unos derechos de propiedad en 50 puntos y una libertad de negocio en 65. Cabo Verde (62.º, 60) ha experimentado un retroceso brusco: mantenía 80 puntos entre 2019 y 2024, para caer a 60 en 2025 y 2026. La plataforma apunta que «el valor mínimo de 50 puntos se alcanzó en 2003, mientras que el máximo de 80 puntos se registró en 2018», una volatilidad que pone en duda la sostenibilidad de las reformas.
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Uno de los grandes ausentes de la región de África Occidental es Costa de Marfil. El índice del país se desploma desde los 75 puntos que mantuvo entre 2019 y 2024 a 60 en 2025, y finalmente a 50 en 2026. Este descenso de 25 puntos en dos años lo relega al puesto 111.º a escala mundial y al 24.º en África, lejos de su media histórica de 55 puntos.
No obstante, su libertad de negocio se mantiene en 68 puntos y la libertad comercial en 74. Sin embargo, los derechos de propiedad (44) y la libertad frente a la corrupción (39) pesan en el balance, confirmando que el índice de inversión solo refleja una parte de la realidad. El país se suma así a la lista de naciones cuya halagüeña puntuación de inversión encubre debilidades institucionales.
África Central y Oriental no se quedan al margen. Chad (63.º, 60) muestra 60 puntos estables desde 2019, pero con derechos de propiedad en 17 y libertad frente a la corrupción en 15. Gabón (69.º, 60) se estanca de igual modo, con una libertad fiscal de 88 puntos —uno de sus escasos fortalezas— pero con derechos de propiedad situados en 30. Ruanda (83.º, 60) preserva los 60 puntos desde 2019, impulsada por unos derechos de propiedad de 60 y una libertad frente a la corrupción de 54, lo que la convierte en un caso atípico en la región.
Kenia (93.º, 55) se mantiene en 55 puntos, con una libertad comercial reducida (52) pero con una libertad de negocio aceptable (62). Tanzania (98.º, 55) presenta un perfil más equilibrado: derechos de propiedad en 45, libertad laboral en 62 y libertad monetaria en 73,4. Lesoto (94.º, 55) y Liberia (95.º, 55) cierran el grupo, con puntuaciones históricamente bajas pero estables desde 2019.
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El caso de Botsuana (103.º, 50) resulta sorprendente: su media histórica es de 64 puntos, con un pico de 80 puntos en 2010. La caída a 50 puntos en el periodo 2025-2026, tras haber registrado 60 en 2024 y 65 entre 2019 y 2023, evidencia un retroceso significativo en la libertad de inversión. A pesar de ello, sus derechos de propiedad se mantienen elevados (72) y su libertad comercial alcanza los 77 puntos.
Este desfase podría responder a la introducción de nuevas restricciones específicas a la inversión (suelo, divisas), a pesar de contar con un sólido entramado institucional. En el extremo opuesto, Burundi (104.º, 50) se estanca en los 50 puntos desde 2019, con derechos de propiedad en 27, libertad frente a la corrupción en 16 y un índice global de libertad económica de 40 puntos, el más bajo del top 20 africano. El país nunca ha superado los 60 puntos alcanzados en 2014.
¿Un espejo deformante?
Este recorrido general deja al descubierto una paradoja central: diversos países africanos registran puntuaciones de inversión aceptables (60 puntos o más) mientras sus derechos de propiedad, su nivel de libertad frente a la corrupción o su libertad de negocio muestran valores extremadamente reducidos.
Sirva de ejemplo Burkina Faso: 65 en inversión, pero 18 en derechos de propiedad y 13 en libertad fiscal. O Chad: 60 en inversión, 17 en derechos de propiedad y 15 en corrupción. Asimismo, Níger anota 55 en inversión, 17 en derechos de propiedad y 32 en libertad de negocio.
La drástica caída de Costa de Marfil, Botsuana y Cabo Verde
| País | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | 2026 | Variación del índice de libertad de inversión |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Marruecos | 65 | 65 | 65 | 65 | 65 | 65 | 75 | 80 | +15 |
| Cabo Verde | 80 | 80 | 80 | 80 | 80 | 80 | 60 | 60 | -20 |
| Botsuana | 65 | 65 | 65 | 65 | 65 | 60 | 50 | 50 | -15 |
| Benín | 70 | 60 | 50 | 50 | 50 | 50 | 50 | 50 | -20 |
| Costa de Marfil* | 75 | 75 | 75 | 75 | 75 | 75 | 60 | 50 | -25 |
| Mauricio | 80 | 80 | 80 | 80 | 70 | 70 | 70 | 70 | -10 |
*Aunque fuera del top 20 africano (24.ª), se incluye a Costa de Marfil para ilustrar una de las caídas más acusadas de la región.
Fuentes: The Global Economy y Heritage Foundation.
Estas divergencias sugieren que el índice de libertad de inversión, en la métrica fijada por la Heritage Foundation, capta de manera prioritaria las restricciones formales sobre los flujos de capital y las trabas burocráticas, pero no refleja necesariamente la seguridad jurídica real que ampara a los inversores. Así, un país puede proyectar una apariencia «abierta» al tiempo que representa un escenario adverso para los derechos de propiedad.
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La propia definición del indicador lo corrobora: «el índice de libertad de inversión evalúa una variedad de restricciones a la inversión (burocracia pesada, restricciones sobre la propiedad inmobiliaria, expropiación de inversiones sin una compensación justa, controles de cambio, control de capitales, problemas de seguridad, falta de infraestructuras básicas para la inversión, etc.)».
Sin embargo, los datos complementarios demuestran que varios de estos factores, en especial la seguridad y la propiedad del suelo, no siempre quedan reflejados en la puntuación global. El caso de Marruecos resulta paradigmático: 80 puntos en inversión, pero 36 en corrupción y 46 en libertad laboral.
El factor monetario y regional
Destaca un elemento clave: los países pertenecientes a la zona franco (Burkina Faso, Malí, Níger, Senegal, Togo y Benín) exhiben niveles de libertad monetaria relativamente elevados (con frecuencia por encima de los 70 puntos), lo que atestigua la estabilidad del franco CFA y la gestión del BCEAO.
Este factor compensa en parte sus carencias institucionales. En cambio, países ajenos a la zona franco como Ghana o Kenia muestran índices de libertad monetaria inferiores (56,7 en el caso de Ghana; 75,1 en el de Kenia, aunque condicionados por una inflación más volátil). De este modo, la adscripción a la UMOA por parte de los miembros de la AES, aun tras abandonar la CEDEAO, opera como una red de contención monetaria que respalda de forma indirecta su puntuación de inversión.
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En consecuencia, las naciones del Sahel central, pese a sus aceptables indicadores, no logran enmascarar un contexto jurídico y de seguridad deteriorado. Como recuerda la plataforma, «una puntuación más alta implica menos restricciones», pero no ofrece un diagnóstico completo sobre la calidad real del entorno de negocios.
Para la comunidad inversora, estas métricas constituyen una señal clara: África no es un bloque homogéneo, y tras cada puntuación se esconden realidades sectoriales e institucionales que exigen un análisis pormenorizado. La libertad de inversión es una condición necesaria, pero en ningún caso suficiente, para captar capitales duraderos.
