Durante su intervención en la tercera edición del Santa Fe Business Forum, celebrada en Rosario, el diplomático marroquí destacó el papel de la provincia de Santa Fe, junto con Buenos Aires y Córdoba, como uno de los principales socios comerciales de Marruecos en Argentina. Una relación que, según explicó, se apoya especialmente en un eje agroindustrial con importantes posibilidades de desarrollo.
Una complementariedad que parte de la agroindustria
Santa Fe desempeña un papel relevante en el abastecimiento del mercado marroquí, especialmente a través de sus exportaciones de cereales, aceites y derivados de la soja, productos que contribuyen a reforzar la seguridad alimentaria del Reino.
A cambio, Marruecos suministra al sector agrícola argentino fertilizantes fosfatados, un insumo esencial para mejorar la productividad y los rendimientos de los cultivos. Este intercambio refleja una complementariedad basada en las necesidades de ambas economías y abre la puerta a una cooperación comercial más amplia.
Para Fares Yassir, esta relación puede servir de punto de partida para diversificar la cesta de intercambios y convertir a Argentina en uno de los principales socios económicos de Marruecos en América del Sur. El objetivo sería pasar de una relación centrada en determinados productos a una asociación con mayor valor añadido y más oportunidades para empresas de ambos países.
Marruecos como plataforma hacia África y el Mediterráneo
Durante su intervención, titulada «Infraestructuras y logística, motor de la aceleración industrial de Marruecos», el embajador presentó también las ventajas que ofrece el Reino como plataforma logística y productiva entre Europa, África, el Mediterráneo y el mundo árabe.
En este sentido, puso de relieve el desarrollo de las infraestructuras marroquíes, entre ellas el primer tren de alta velocidad de África y el complejo portuario Tanger Med, situado en el estrecho de Gibraltar, una de las principales rutas marítimas internacionales, por la que transitan cada año alrededor de 100.000 buques.
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La modernización de la red ferroviaria, los aeropuertos, las zonas industriales y las zonas francas ha permitido, según el diplomático, acompañar el desarrollo de actividades industriales de mayor valor añadido. Entre ellas destaca el sector de la automoción, en el que Marruecos se ha consolidado como uno de los principales polos industriales del continente africano.
Para las empresas argentinas, esta infraestructura puede representar una oportunidad para utilizar Marruecos como plataforma de acceso a nuevos mercados, especialmente en África, el Mediterráneo y el mundo árabe. La conexión logística y la proximidad con las rutas comerciales internacionales constituyen, en este contexto, uno de los principales activos que el Reino puede poner al servicio de una cooperación económica bilateral más ambiciosa.
Argentina, puerta de entrada al Mercosur
La complementariedad también funciona en sentido inverso. Argentina dispone de una importante base productiva y agroindustrial, además de una posición estratégica en América del Sur, que puede facilitar a las empresas marroquíes un mayor acceso al mercado del Mercosur y a otros mercados del continente.
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El embajador marroquí subrayó en este sentido la importancia de reforzar las conexiones entre los grandes centros de producción y las infraestructuras portuarias. Una red logística eficiente resulta esencial para reducir costes, facilitar las exportaciones y mejorar la conexión de las empresas con los mercados internacionales.
Esta dimensión logística puede convertirse en uno de los ejes de una futura asociación entre ambos países. Mientras Marruecos ofrece una plataforma de conexión con África, Europa, el Mediterráneo y el mundo árabe, Argentina puede desempeñar un papel de puerta de entrada hacia el Mercosur y el mercado sudamericano.
Hacia una relación económica de doble vía
La apuesta planteada por Marruecos pasa así por construir una alianza económica de doble vía, basada no solo en el intercambio de productos, sino también en la complementariedad de capacidades, infraestructuras y mercados.
Por un lado, el Reino puede aportar su experiencia industrial, logística y portuaria, así como su posición geográfica para facilitar la proyección de empresas argentinas hacia África y otros mercados. Por otro, Argentina ofrece un importante potencial agroindustrial y una posición estratégica en América del Sur que puede favorecer la expansión de las empresas marroquíes hacia el Mercosur.
La cooperación en agricultura y fertilizantes constituye ya una base concreta sobre la que ampliar esta relación. A partir de ella, ambos países pueden explorar nuevas oportunidades comerciales e industriales y avanzar hacia una asociación con mayor diversificación y valor añadido.
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La hoja de ruta defendida por Fares Yassir apunta, en definitiva, a convertir la complementariedad regional en una ventaja económica compartida. El objetivo es que Marruecos pueda consolidarse como puerta de entrada de Argentina a África, el Mediterráneo y el mundo árabe, mientras Argentina facilita al Reino un acceso reforzado al Mercosur y al conjunto del continente sudamericano.
