Las promesas, el presupuesto y la financiación del programa electoral del PAM de Fouzi Lekjaa

De izquierda a derecha, Fatima-Zahra Mansouri, Fouzi Lekjaa y Mehdi Bensaïd.

El 02/09/2026 a las 12h10

Presentado el lunes 1 de septiembre de 2026 en Rabat de cara a las elecciones legislativas, el programa electoral del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) despliega un plan de acción dotado con 350.000 millones de dírhams para cinco años, entre 2027 y 2031, lo que supone una inversión anual de 70.000 millones. Articulado en torno a cinco pactos estratégicos y 20 compromisos operativos, el proyecto destina la mayor parte de sus recursos al poder adquisitivo y a los jóvenes. Entre sus principales promesas figuran la exención del impuesto sobre la renta para todos los salarios brutos inferiores a 15.000 dírhams, una pensión mínima de jubilación de 3.000 dírhams y la creación de al menos un millón de empleos netos. Estos son los detalles.

Presentado el lunes 1 de septiembre de 2026 en Rabat, el programa electoral del Partido Autenticidad y Modernidad se inscribe en un contexto marcado por la urgencia de reducir la brecha entre los grandes proyectos de modernización y su escaso impacto en la vida cotidiana de los marroquíes. Al estructurar su acción en torno a cinco pactos transversales y 20 compromisos cuantificados, la formación política pretende reformar el Estado social para superar la mera distribución de ayudas e instaurar una regulación proactiva del mercado y de los servicios públicos.

La dotación presupuestaria del primer pacto representa una inversión de 150.000 millones de dírhams durante los cinco años, de un total de 350.000 millones, lo que lo convierte en el capítulo con mayor peso financiero de la hoja de ruta. El objetivo es estabilizar de forma duradera el poder adquisitivo, actuando simultáneamente sobre el aumento de los ingresos y el control del gasto corriente de los hogares.

Una revolución en el impuesto sobre la renta

En materia de fiscalidad directa, la reforma del impuesto sobre la renta aplicado a los salarios constituye la medida estrella de esta política de equidad. La sustitución del histórico baremo de seis tramos por una escala simplificada de tres pretende liberar de inmediato poder adquisitivo para las clases medias y populares.

Al eximir totalmente del impuesto sobre la renta los salarios brutos de hasta 15.000 dírhams, equivalentes a unos 12.500 dírhams netos, el proyecto electoral dejaría sin tributar a la práctica totalidad de los asalariados de los sectores público y privado. El tramo intermedio aplicaría un tipo del 10% a la parte del salario bruto comprendida entre 15.000 y 46.000 dírhams, antes de establecer un tipo máximo del 20%, reservado exclusivamente a las rentas más altas.

Ayudas directas mínimas de 1.000 dírhams y pensiones de 3.000

Paralelamente a este alivio fiscal, los mecanismos de protección social directa experimentarían una mejora considerable. El establecimiento de un mínimo de 1.000 dírhams mensuales para las prestaciones de ayuda social directa iría acompañado de una revalorización general de las pensiones de jubilación, ninguna de las cuales podría situarse por debajo de los 3.000 dírhams mensuales.

Para los hogares más vulnerables, se garantizaría la gratuidad total de la factura eléctrica siempre que su importe mensual no supere los 100 dírhams. Finalmente, para contener el aumento del coste de la vida desde su origen, el programa prevé intervenir en la formación de los precios de los productos alimentarios básicos mediante la eliminación de los márgenes abusivos de los intermediarios, la lucha contra las situaciones de renta y el refuerzo de las facultades de regulación de los mercados.

La integración de 300.000 jóvenes que ni estudian ni trabajan cada año

Dotado con 50.000 millones de dírhams, el segundo pacto rompe con los enfoques sectoriales aislados al reunir por primera vez bajo una dirección unificada la educación, la formación profesional y el mercado laboral.

El dispositivo se dirige prioritariamente a los jóvenes NEET, aquellos que ni estudian ni trabajan, mediante la creación de un «Itinerario de inserción» personalizado y la digitalización de su seguimiento. El objetivo es inscribir cada año a 300.000 jóvenes en la plataforma Massar Intégration.

La formación profesional experimentaría una rápida expansión para alcanzar una capacidad de acogida de entre 150.000 y 200.000 beneficiarios anuales. En total, el proyecto contempla desplegar 500.000 itinerarios de formación y reconversión profesional orientados específicamente a las nuevas necesidades de la economía.

La transición hacia la vida activa se apoyaría en el mecanismo del «Primer contrato de trabajo», destinado a proporcionar una primera experiencia profesional a 500.000 jóvenes durante la legislatura. Para impulsar el emprendimiento, la acción pública prevé acompañar a 60.000 empresas emergentes durante un periodo de hasta dos años, ofreciéndoles acceso combinado a incubadoras, garantías bancarias y contratación pública.

250.000 desplazamientos profesionales dentro del país y 125.000 al extranjero

La autonomía de los jóvenes también se aborda desde la perspectiva de la movilidad geográfica y la vivienda. El programa contempla la creación de un fondo público de garantía del alquiler para ofrecer 100.000 soluciones habitacionales entre 2027 y 2031, entre ellas pequeñas viviendas, residencias juveniles y espacios compartidos.

A ello se suma la puesta en marcha del «Pasaporte de movilidad profesional» para financiar y acompañar 250.000 desplazamientos geográficos dentro del país, así como la firma de acuerdos bilaterales destinados a regular 125.000 oportunidades de movilidad profesional internacional por vías legales.

Para combatir el éxodo rural, se movilizará un presupuesto anual de 1.200 millones de dírhams en forma de préstamos sin intereses con el fin de ayudar a 80.000 jóvenes agricultores y emprendedores a establecerse en sus territorios de origen.

Reducir el desempleo al 7% en 2031

Dotado con 100.000 millones de dírhams, el tercer pacto establece la hoja de ruta para la creación de riqueza. El principal objetivo macroeconómico consiste en reducir progresivamente la tasa nacional de desempleo, que debería pasar del 10,8% al 7% en 2031. Esta disminución se apoyaría en la creación neta de al menos un millón de empleos estables en todo el país.

Esta dinámica se articula en torno a varios grandes nichos de actividad. Los preparativos y el ecosistema de infraestructuras vinculados al Mundial de 2030 aportarían el mayor número, con 360.000 empleos. Los servicios de alto valor añadido y las actividades exportadoras generarían 270.000 puestos. La industria nacional reforzaría su capacidad para crear 250.000 empleos netos. El emprendimiento rural permitiría instalar a 80.000 jóvenes agricultores, mientras que la economía del deporte y el ocio generaría otros 40.000 empleos.

Una vivienda digna para 500.000 hogares

En materia de salud, la extensión de la cobertura médica obligatoria al 100% de la población iría acompañada de una modernización de la oferta sanitaria en todo el territorio, mediante la renovación de 1.600 centros de salud de proximidad y 90 hospitales provinciales y regionales.

El apartado de vivienda prevé acompañar a 500.000 hogares en el acceso a una vivienda digna, prestando especial atención al hábitat rural y a la erradicación de los focos de infravivienda.

Para estimular la actividad de las empresas locales, el partido propone reservar por ley a las pymes una cuota equivalente al 15% del valor de los contratos públicos, eximir de impuestos durante cinco años a las pequeñas empresas y microempresas que creen al menos tres empleos e impulsar el trabajo femenino para elevar la tasa de actividad de las mujeres del 17,5% en 2026 al 21,2% en 2031.

La reducción de la brecha digital se traduciría en la instalación de 12 polos digitales regionales de alta velocidad, mientras que la oficialización de la lengua amazigh contaría con un fondo específico para garantizar su implantación efectiva en las administraciones.

La inteligencia artificial llega a las aulas

Dotado con 50.000 millones de dírhams, el cuarto pacto responde a los desafíos geopolíticos, tecnológicos y climáticos. En materia energética, el objetivo es acelerar la transición hacia la descarbonización hasta elevar efectivamente la contribución de las energías renovables al 52% del consumo eléctrico total.

Frente al reto de la escasez de agua, la estrategia de seguridad hídrica se apoyaría en la construcción de seis grandes plantas desalinizadoras de agua de mar y en el rápido despliegue de 400 infraestructuras hidráulicas regionales, entre pequeños embalses, presas de colina e instalaciones para la captación y almacenamiento de agua de lluvia.

En el ámbito científico y tecnológico, el proyecto plantea un giro estratégico mediante la puesta en marcha de un programa nacional dedicado a la inteligencia artificial. La iniciativa aspira a formar a 5.000 docentes especializados para integrar el dominio de las tecnologías algorítmicas en todas las etapas de la enseñanza escolar y universitaria.

Financiación y condiciones para su viabilidad

Para cubrir el coste total de 350.000 millones de dírhams durante los cinco años, el partido detalla un modelo financiero basado en tres vías complementarias.

La primera es el crecimiento económico, que aportaría 300.000 millones de dírhams. Este pilar parte de la hipótesis de que la reactivación del mercado laboral, la ampliación de la base imponible mediante la simplificación de los tipos fiscales y un mayor apoyo a las inversiones industriales generarían un incremento natural de los ingresos públicos durante los cinco ejercicios.

La segunda vía sería la aportación de las administraciones territoriales, cifrada en 40.000 millones de dírhams. Movilizados a través del fondo alimentado por la recaudación del impuesto sobre el valor añadido (IVA), estos recursos garantizarían la cofinanciación de los proyectos de infraestructuras regionales y del Programa de Desarrollo Territorial Integrado (PDTI), dotado a su vez con 130.000 millones de dírhams.

La tercera consistiría en racionalizar el gasto del Estado para ahorrar 10.000 millones de dírhams mediante la mejora del rendimiento presupuestario, la reducción de los costes de funcionamiento de la Administración y la reasignación selectiva de los créditos.

La correcta ejecución del programa seguiría dependiendo de la activación de siete mecanismos transversales. Entre ellos figuran la disponibilidad de suelo industrial urbanizado, la ampliación de los instrumentos de capital inversión, el desarrollo de contratos programa regionales y la vinculación sistemática de las subvenciones públicas al cumplimiento de las normas de eficiencia energética y protección de los recursos.

Por Tarik Qattab
El 02/09/2026 a las 12h10