Una práctica transmitida durante siglos entre las comunidades pastorales del Atlas podría emprender el camino hacia su reconocimiento internacional. Marruecos celebrará en noviembre su primera Conferencia Nacional sobre la Trashumancia Pastoral, concebida como punto de partida de un programa destinado a documentar y preservar la trashumancia y el sistema tradicional Agdal y, a más largo plazo, preparar las bases de una posible candidatura ante la UNESCO.
La cita tendrá lugar los días 15 y 16 de noviembre de 2026 en la comuna de Oum Errabia, en la provincia de Khénifra, en pleno Atlas Medio, y estará organizada por la Tifsa Atlas Association for Sustainable Development (TASD), dentro de su iniciativa «Agdal for Nomadic Pastoralism». El encuentro figura en el programa del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026.
El objetivo va más allá de reunir durante dos jornadas a investigadores y pastores. Los organizadores quieren comenzar un proceso nacional de documentación de los conocimientos asociados a la movilidad ganadera y al Agdal, crear una red científica e institucional y elaborar propuestas para proteger los espacios pastorales ante los efectos del cambio climático.
El Agdal, mucho más que un espacio de pastoreo
En el centro de la iniciativa se encuentra el Agdal, una institución comunitaria tradicional mediante la cual se regula colectivamente el acceso y uso de determinados recursos naturales.
Leer también : El ADN del argán, por fin descifrado, un avance clave para el patrimonio vivo de Marruecos
En su vertiente pastoral, las comunidades establecen periodos durante los cuales se restringe el acceso a determinados pastizales, especialmente durante fases decisivas para el crecimiento y reproducción de la vegetación. Una vez transcurrido ese periodo, los espacios vuelven a abrirse al ganado de acuerdo con normas comunitarias. Se trata, por tanto, de una forma tradicional de organizar simultáneamente el territorio, los recursos y la actividad ganadera.
La iniciativa presentada en Khénifra estima que entre 15.000 y 20.000 hogares de pastores del Atlas Medio continúan vinculados a estas prácticas. Una de las ambiciones del proyecto será precisamente documentar de manera sistemática unos conocimientos transmitidos fundamentalmente entre generaciones y estrechamente asociados a las comunidades amazigh de la región.
La trashumancia consiste en el desplazamiento estacional de los pastores y sus rebaños entre distintas zonas geográficas o climáticas. Pero alrededor de esos movimientos se desarrolla todo un sistema social y cultural que abarca desde el conocimiento del medio y la gestión de los recursos naturales hasta las prácticas comunitarias, la artesanía, la gastronomía o las celebraciones relacionadas con el ciclo pastoral.
El horizonte de una candidatura ante la UNESCO
La conferencia pretende dar un primer paso hacia un objetivo particularmente ambicioso: sentar las bases científicas para estudiar una candidatura nacional ante la UNESCO durante el periodo 2027-2028.
La trashumancia ya figura en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a través de una candidatura multinacional europea. La UNESCO incorporó inicialmente esta práctica en 2019 y amplió la inscripción en 2023. Actualmente incluye a Albania, Andorra, Austria, Croacia, Francia, Grecia, Italia, Luxemburgo, Rumanía y España.
La iniciativa marroquí busca documentar las particularidades de las prácticas pastorales del Reino y, especialmente, el sistema Agdal, antes de determinar la viabilidad y las características de una futura candidatura.
Para ello, la primera jornada de la conferencia reunirá, por invitación, a alrededor de un centenar de participantes institucionales y científicos. Está prevista la participación de representantes de las universidades Moulay Ismail, Cadi Ayyad y Mohammed V, del Parque Nacional de Khénifra, del Instituto Real de la Cultura Amazigh (IRCAM), de asociaciones de ganaderos y de expertos internacionales.
La segunda jornada estará abierta al público e incluirá una sesión sobre la relación entre la trashumancia y las delimitaciones administrativas, una mesa redonda sobre la eventual candidatura ante la UNESCO y una velada cultural dedicada a documentar expresiones vinculadas al patrimonio pastoral, entre ellas la música tradicional y la poesía oral.
Una tradición frente al cambio climático
La preservación cultural no será el único asunto sobre la mesa. El futuro del pastoreo está cada vez más ligado a cuestiones como la sequía, la disponibilidad de agua, la degradación de los suelos y las transformaciones económicas y sociales de las zonas rurales.
La propia UNESCO ha destacado este año el valor de los conocimientos acumulados durante generaciones por las comunidades pastorales para responder a la degradación de las tierras, la sequía y el cambio climático.
Leer también : Marruecos apuesta por el argán como arma estratégica frente a la crisis hídrica y climática
La conferencia de Oum Errabia prevé por ello trabajar en recomendaciones concretas de política pública para proteger los espacios pastorales. También se estudiará la viabilidad de crear una Escuela Pastoral del Atlas y desarrollar refugios verdes móviles destinados a acompañar la actividad y las condiciones de vida de los pastores.
El encuentro deberá concluir con la adopción de la denominada «Declaración de Oum Errabia sobre la Trashumancia Pastoral», que los organizadores aspiran a convertir en un documento nacional de referencia.
Antes de pensar en una eventual inscripción internacional, el desafío será documentar una tradición que sigue viva sobre el terreno. La conferencia de Khénifra pretende precisamente comenzar ese trabajo, poniendo por escrito conocimientos, prácticas y formas de organización que durante generaciones han circulado siguiendo el mismo camino que los rebaños del Atlas.
