La operación se enmarca en el plan de remediación llevado a cabo por la empresa responsable del proyecto bajo la supervisión de MASEN. El objetivo es dotar a la instalación de un depósito de sales calientes que cumpla con los mejores estándares internacionales, reforzando así la fiabilidad y el rendimiento global de la central.
Desde su puesta nuevamente en servicio el 5 de abril de 2025, tras la reparación del depósito inicial, Noor Ouarzazate III ha funcionado de manera continua en un modo de explotación denominado «conservador». Esta fase transitoria ha permitido garantizar la continuidad de la producción mientras se preparaban las condiciones necesarias para integrar el nuevo sistema.
Paralelamente, las obras de construcción del nuevo depósito han concluido, mientras que las infraestructuras auxiliares indispensables para su integración están en proceso de finalización.
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El cambio hacia este nuevo dispositivo constituye una secuencia industrial delicada que requiere la parada temporal de la central. Entre las operaciones previstas figuran las interconexiones mecánicas y eléctricas, el precalentamiento progresivo de los circuitos y la realización de pruebas en frío y en caliente antes de la reanudación del servicio.
Para garantizar el correcto desarrollo de esta fase, expertos especializados acompañan a los equipos operativos, con la prioridad de asegurar el control y la seguridad técnica de todo el proceso.
A largo plazo, la integración de este nuevo depósito permitirá a Noor Ouarzazate III disponer de un sistema de almacenamiento optimizado, consolidando así su rendimiento y su contribución sostenible al mix energético nacional.
