¿Alguien tiene noticias de Walid Benflis?

Boualem Sansal. AFP or licensors

El 17/09/2026 a las 11h45

ColumnaQuizá este mensaje lanzado al mar llegue hasta alguien. Quién sabe. Y quizá, de una forma u otra, unas palabras consigan atravesar los muros de Koléa. Walid, si por un improbable azar estas líneas llegan algún día hasta ti, quiero que sepas algo: no he olvidado la Leyenda. Y tampoco te he olvidado a ti.

Queridos lectores de Le360:

Hoy quisiera pedirles disculpas. Voy a apartar por un momento esta crónica de su propósito habitual para abordar una cuestión estrictamente personal.

A través de Le360, lanzo un mensaje al mar.

Busco noticias de un amigo.

Se llama Walid Benflis. Lleva varios años recluido en la prisión de Koléa, una cárcel que conozco bien y en la que yo mismo permanecí encarcelado durante un año entero. Fue mi compañero de celda en el módulo de alta seguridad, reservado a los terroristas.

Desde que salí de Argelia, no tengo ningún medio de obtener noticias de Walid.

¿Está vivo? ¿Se encuentra bien de salud? ¿Cómo soporta esta larga y terrible reclusión? ¿Ve regularmente a su familia? ¿Cómo es su vida hoy? Esas son las únicas preguntas que quisiera formular.

No hablaré aquí de su causa judicial. Es un asunto que les corresponde a él y a la justicia. Solo sé que el Tribunal Supremo ya se ha pronunciado en última instancia y que su condena a veinte años de prisión ha adquirido carácter definitivo.

«Él me llamaba “la Leyenda”. La palabra me hacía sonreír. Después, el apodo se quedó conmigo. Todos los presos e incluso los guardias comenzaron a llamarme así, sin saber muy bien qué significaba realmente aquella palabra»

—  Boualem Sansal

Fue él quien comenzó a llamarme «la Leyenda». Los dos estábamos en el mismo módulo.

Un día me explicó por qué.

Mucho antes de conocerme en prisión, ya había oído hablar de mí en su familia. Yo conocía a su padre, Ali Benflis, que tenía varios libros míos en su biblioteca. Walid había descubierto mi nombre en su casa antes de conocer al hombre en la cárcel.

Tras estudiar Derecho en Argel, se marchó al extranjero y desarrolló su vida profesional en el ámbito jurídico y de los negocios internacionales.

Y años más tarde, el azar —llamémoslo así— nos reunió en una prisión de alta seguridad.

Él me llamaba «la Leyenda».

La palabra me hacía sonreír. Después, el apodo se quedó conmigo. Todos los presos e incluso los guardias comenzaron a llamarme así, sin saber muy bien qué significaba realmente aquella palabra.

Cuando escribí el relato de mi encarcelamiento, acabé dándole ese título: La Leyenda.

Cada vez que veo hoy ese libro en una librería, cada vez que alguien pronuncia esa palabra, pienso en Walid.

Su padre, Ali Benflis, es una figura destacada de la vida pública argelina. Magistrado y abogado, antiguo presidente del Colegio Nacional de Abogados, exministro de Justicia, exjefe de Gobierno y exsecretario general del Frente de Liberación Nacional (FLN), fue candidato a las elecciones presidenciales en tres ocasiones, en 2004, 2014 y 2019.

Pero hoy no pienso en el antiguo jefe de Gobierno ni en el hijo del antiguo jefe de Gobierno.

Pienso en el hombre que conocí en Koléa.

En mi amigo y compañero de infortunio.

No pido nada más que tener noticias suyas.

Por eso, si entre los lectores de Le360 en Marruecos, Argelia y Francia, donde nuestro medio cuenta con un amplio público, así como en Canadá o en cualquier otro lugar, alguien conoce a Walid o a su familia, le ruego que me haga llegar unas palabras.

Quizá este mensaje lanzado al mar llegue hasta alguien. Quién sabe.

Y quizá, de una forma u otra, unas palabras consigan atravesar los muros de Koléa.

Walid, si por un improbable azar estas líneas llegan algún día hasta ti, quiero que sepas algo: no he olvidado la Leyenda. Y tampoco te he olvidado a ti.

Por Boualem Sansal
El 17/09/2026 a las 11h45