La gobernadora de Tolima, Adriana Matiz, confirmó las cuatro muertes, entre ellas la de una niña de dos meses, y denunció un «acto innoble y criminal», al tiempo que reclamó medidas inmediatas para identificar y llevar ante la justicia a los responsables.
El ataque se produjo en el barrio Aeropuerto, cerca de instalaciones del Ejército colombiano, donde un camión volquete cargado de explosivos habría sido utilizado para provocar una potente detonación en una zona residencial.
La explosión causó daños en varias viviendas, algunas de las cuales quedaron parcialmente destruidas, así como en instalaciones sanitarias cercanas. También se declaró un incendio en una farmacia, mientras los vecinos trataban de auxiliar a las víctimas.
Según el alcalde de Planadas, Juan Camilo Hueje, varios drones fueron vistos sobrevolando la localidad en el momento del ataque, aunque no se ha establecido formalmente si fueron utilizados para transportar o lanzar explosivos.
Por su parte, los responsables del hospital de Planadas informaron de 17 heridos, principalmente afectados por esquirlas y fragmentos proyectados por la explosión.
Ante los daños sufridos por las instalaciones médicas, las autoridades municipales organizaron la atención de los heridos en un centro educativo, habilitado temporalmente para prestar asistencia de emergencia.
El municipio también decretó un toque de queda y ordenó la evacuación de un centro sanitario, mientras las fuerzas de seguridad continuaban sus operaciones en las zonas afectadas.
El atentado se produce en un contexto de persistentes tensiones de seguridad en el sur de Tolima, donde operan varias estructuras disidentes de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entre ellas el frente Ismael Ruiz, implicado, según las autoridades departamentales, en actividades de extorsión y amenazas contra la población local.
En febrero pasado, las autoridades anunciaron el refuerzo de las operaciones militares en los municipios de Planadas, Chaparral, Rioblanco y Ataco para combatir a los grupos armados y las actividades ilícitas que alimentan su financiación.
Planadas también fue escenario, el pasado 8 de mayo, de un atentado con explosivos contra una línea de transmisión eléctrica, lo que llevó a la Fiscalía General de la Nación de Colombia a reclamar un refuerzo de la protección de las infraestructuras estratégicas del departamento.
Ninguna organización armada ha sido señalada oficialmente como responsable del ataque del domingo, cuyas circunstancias exactas continúan siendo investigadas.
