Ataque terrorista del Polisario contra Es-Smara: la severa advertencia de Estados Unidos a Argelia

El presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, y el líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.

El 08/05/2026 a las 11h01

Al hacerse eco de la condena de Washington al ataque terrorista perpetrado por la milicia del Polisario contra la ciudad marroquí de Es-Smara, la embajada de Estados Unidos en Argelia lanzó una dura advertencia a Argel. «El statu quo no sirve a los intereses de nadie y ya no puede continuar», señaló la representación diplomática estadounidense, poniendo en cuestión tanto el papel de Argelia en el conflicto del Sáhara como su responsabilidad en los actos cometidos por su aliado.

El mensaje es claro y está dirigido directamente a Argelia, a la que se acusa de haber creado, apoyado, protegido y defendido a una organización abiertamente terrorista que se ha vuelto incontrolable. Así lo expresó la embajada estadounidense en Argel en un mensaje publicado en X este viernes 8 de mayo, tras el ataque reivindicado por el Frente Polisario contra Es-Smara. «El statu quo no beneficia a nadie y no puede prolongarse», insistió la diplomacia estadounidense, reiterando además la condena inequívoca de esta agresión por parte de la misión de EE.UU. ante la ONU, expresada ya el 6 de mayo.

Una reacción que suena a ultimátum dirigido a Argel, cuyo respaldo incondicional al Polisario empieza a tener un coste elevado en la escena internacional.

«Condenamos los ataques del Frente Polisario en Es-Smara. Este tipo de violencia amenaza la estabilidad regional y los avances hacia la paz. Estas acciones son incompatibles con el espíritu de las recientes conversaciones. Ha llegado el momento de poner fin a este conflicto que dura ya 50 años», declaró la misión estadounidense ante la ONU. «Tal como establece la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, el plan marroquí de autonomía traza el camino hacia la paz en el Sáhara Occidental. Instamos a quienes se oponen a la paz a comprometerse sinceramente con un futuro mejor. El statu quo ya no es una opción», añadía el comunicado.

El ataque, ocurrido el martes 5 de mayo en las inmediaciones de la prisión de Es-Smara, provocó dos explosiones y dejó gravemente herida a una mujer, alcanzada en la pierna y los hombros. Una violencia gratuita que el Polisario reivindicó con cinismo en un comunicado difundido por su agencia de propaganda, SPS. Sin embargo, detrás de esta milicia en declive, se señala directamente a Argelia como responsable de financiar, armar y respaldar estas acciones. Una realidad que Washington ya no parece dispuesto a ignorar.

Este episodio se produce además en un contexto especialmente delicado para Argel y su aliado. Estados Unidos, decidido a cerrar este conflicto estéril, ha impulsado un proceso de negociaciones acelerado, colocando a Argelia ante sus responsabilidades. Tras una primera sesión a finales de enero, se convocaron nuevas rondas de diálogo los días 8 y 9 de febrero en Madrid, y posteriormente los días 23 y 24 en Washington. El mensaje es claro: la administración estadounidense quiere resultados rápidos y los quiere sobre la base del plan marroquí de autonomía. Una presión inédita, liderada por Massad Boulos, enviado del presidente estadounidense para África, y Michael Waltz, embajador ante la ONU.

Hasta ahora, Argel había intentado bloquear el proceso. Desde 2019, el régimen argelino se negaba a participar en las mesas redondas de la ONU, calificando su decisión de «irreversible». Sin embargo, esa postura se ha vuelto en su contra. Tanto en Washington como en Madrid, la diplomacia argelina se ha visto obligada a sentarse a negociar y asumir su papel en el conflicto.

La reacción del Polisario aparece así como el reflejo de un movimiento debilitado y cada vez más aislado. El pasado 2 de mayo, la televisión pública argelina difundió unas declaraciones de Abdelmadjid Tebboune en las que reconocía, en referencia a la resolución 2797, que la autonomía bajo soberanía marroquí es una vía inevitable, lo que sugiere un distanciamiento progresivo respecto al Polisario.

En paralelo, el 30 de abril, el secretario general de la ONU, António Guterres, presentó una revisión estratégica de la MINURSO conforme a dicha resolución. El documento consolida el plan de autonomía marroquí como «la única solución realista» y redefine el mandato de la misión para contribuir a su implementación. Una evolución difícil de aceptar para el Polisario y su aliado argelino, que explicaría esta escalada de violencia.

Sin embargo, esta estrategia de confrontación está condenada al fracaso. Optar por el terrorismo no solo es criminal, sino también contraproducente. Al dirigirse directamente a Argelia, Washington deja al descubierto su implicación en el conflicto y denuncia su doble discurso. El mensaje es claro: Estados Unidos señala abiertamente la responsabilidad argelina.

Queda por ver cómo reaccionará Argel, acostumbrada a responder con firmeza a las críticas internacionales. Pero esta vez la advertencia procede de Washington. Y frente a una administración decidida a cerrar este conflicto, Argelia tendrá que elegir entre adaptarse o asumir las consecuencias de su apoyo al Polisario. Una cosa parece segura: el tiempo de las ambigüedades ha terminado.

Por Tarik Qattab
El 08/05/2026 a las 11h01