El pabellón de Marruecos de la Exposición Iberoamericana de 1929 en Sevilla ha sido objeto de actos de vandalismo y saqueo en los últimos años, en un contexto marcado por la falta de seguridad y el abandono del inmueble. La situación ha llevado a la Universidad Pablo de Olavide (UPO), actual concesionaria del edificio, a lanzar un primer proyecto de intervención con el objetivo de frenar su deterioro progresivo.
El contrato, dotado con un presupuesto de 360.612 euros y un plazo de ejecución de seis meses, busca acometer actuaciones urgentes en una parte del inmueble, mientras se consigue la financiación necesaria para una rehabilitación integral. Las empresas interesadas podrán presentar ofertas hasta el 26 de mayo.
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La urgencia de esta intervención se explica por el estado en el que se encuentra el edificio. En julio de 2024, el pabellón fue objeto de un importante saqueo, se sustrajeron instalaciones eléctricas, canalizaciones de agua, sistemas de climatización y elementos de carpintería, lo que dejó el inmueble sin suministro básico y provocó daños estructurales en techos y otros elementos constructivos. A pesar de la instalación posterior de un sistema de vigilancia permanente, los responsables consideran que el control sigue siendo insuficiente.
La Universidad Pablo de Olavide recibió en diciembre de 2023 la concesión gratuita del pabellón por un periodo de 75 años, con la intención de convertirlo en un espacio cultural, académico y de proyección internacional. Sin embargo, la falta de recursos ha obligado a replantear el calendario y apostar por una rehabilitación progresiva.
Un edificio histórico con vocación cultural y académica
Más allá de su estado actual, el pabellón de Marruecos forma parte del legado arquitectónico de la Exposición Iberoamericana de 1929, uno de los grandes eventos que transformaron Sevilla y que dejó como herencia un conjunto de edificios emblemáticos repartidos por la ciudad.
Concebido en su origen como espacio representativo del Reino, el pabellón destaca por su arquitectura inspirada en el estilo tradicional marroquí, con elementos decorativos y constructivos que evocan la riqueza cultural del país. Situado en la avenida de Moliní, en una de las zonas más emblemáticas del recinto de la exposición, el edificio fue durante décadas un símbolo de los intercambios culturales entre España y Marruecos.
El proyecto impulsado por la UPO pretende recuperar esa vocación, adaptándola a las necesidades actuales. En el ámbito cultural, el edificio acogerá exposiciones, conferencias, conciertos y actividades abiertas tanto a la comunidad universitaria como a la ciudadanía. En paralelo, se prevé el desarrollo de iniciativas de carácter social en colaboración con el Ayuntamiento de Sevilla.
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Desde el punto de vista académico, el pabellón se convertirá en una nueva sede para actividades docentes y programas de formación continua, incluyendo cursos especializados y microcredenciales. Asimismo, la universidad busca reforzar su conexión con el tejido empresarial mediante la organización de encuentros y seminarios.
El proyecto incluye también una dimensión internacional, con especial atención a la cooperación con América Latina, en línea con el papel de la UPO en redes universitarias iberoamericanas centradas en derechos humanos y desarrollo.
