El modelo marroquí de cooperación Sur-Sur gana protagonismo en Bruselas

El 10/09/2026 a las 17h30

La experiencia de Marruecos en materia de cooperación con África fue presentada en Bruselas como un modelo basado en el intercambio de conocimientos, la creación de capacidades y el desarrollo de proyectos adaptados a las necesidades de los países socios.

La Agencia Marroquí de Cooperación Internacional (AMCI) presentó en Bruselas la experiencia del Reino en materia de cooperación Sur-Sur y triangular durante un seminario de alto nivel celebrado los días 8 y 9 de septiembre junto a la agencia belga de desarrollo Enabel. El encuentro reunió a responsables institucionales y expertos de Marruecos, Bélgica, África y Europa para analizar nuevas vías de cooperación en el continente y aprovechar dos décadas de colaboración entre ambas instituciones.

La cooperación Sur-Sur consiste, en términos sencillos, en que países del Sur global comparten entre sí conocimientos, experiencia, recursos y soluciones para responder a desafíos comunes de desarrollo. En el caso marroquí, este enfoque se traduce en programas de formación, intercambio de conocimientos y apoyo técnico con países africanos, mientras que la cooperación triangular añade a un tercer socio, como un país europeo o una organización internacional, que aporta financiación, conocimientos especializados o redes. El objetivo es combinar las capacidades de los distintos participantes para poner en marcha proyectos adaptados a las necesidades reales de los países beneficiarios.

Durante el seminario, el director general de la AMCI, el embajador Mohamed Methqal, recordó la importancia que Marruecos concede al intercambio de experiencias y conocimientos a través de los programas de cooperación impulsados en el marco de la visión del rey Mohammed VI para el desarrollo sostenible de África. En este contexto, defendió una mayor complementariedad entre las capacidades y redes de los distintos socios para desarrollar proyectos de cooperación triangular capaces de responder a las prioridades de los países africanos.

Este modelo presenta una ventaja fundamental, ya que permite que las soluciones se construyan a partir de experiencias que pueden ser más cercanas a las realidades económicas, sociales e institucionales de los países africanos. Según Methqal, la cooperación triangular permite desarrollar conjuntamente respuestas a las necesidades de las comunidades locales, favoreciendo al mismo tiempo la transferencia de conocimientos, el fortalecimiento de las capacidades y la creación de nuevas oportunidades de desarrollo. Para los países socios, esto puede traducirse en un acceso más amplio a conocimientos técnicos, redes profesionales y experiencias acumuladas en otros contextos africanos.

Por su parte, el director general de Enabel, Jean Van Wetter, destacó el carácter estratégico de la asociación con la AMCI y el papel de Marruecos como «punto de encuentro entre Europa y África». El responsable belga valoró especialmente los intercambios entre ambas instituciones y las nuevas oportunidades que abre el fortalecimiento de su cooperación. Para Bélgica y Europa, esta fórmula permite apoyarse en la experiencia y las redes de Marruecos en el continente, mientras que el Reino puede ampliar sus alianzas y movilizar nuevas capacidades y recursos para proyectos africanos.

El seminario centró los debates en tres grandes ámbitos considerados prioritarios para el desarrollo del continente: el emprendimiento, la innovación y la inclusión económica; la movilidad laboral y la empleabilidad; y los corredores y la logística. Se trata de sectores con un impacto directo en la creación de empleo, la integración económica y la conexión entre los mercados africanos y europeos. El intercambio de experiencias permitió comparar los distintos modelos existentes e identificar las primeras posibilidades para poner en marcha iniciativas conjuntas.

La reunión de Bruselas confirma así el creciente interés por un modelo de cooperación que busca pasar de la ayuda tradicional a asociaciones basadas en el intercambio de conocimientos, la creación de capacidades y la puesta en común de recursos. Para Marruecos, la cooperación Sur-Sur y triangular representa además una herramienta para consolidar su papel como plataforma entre África y Europa y contribuir a proyectos que respondan directamente a las prioridades del continente. Para sus socios africanos y europeos, el modelo abre la posibilidad de combinar experiencias, financiación, conocimientos y redes para impulsar soluciones más sostenibles y adaptadas a las necesidades locales.

Por Jose Manuel Castiñeira
El 10/09/2026 a las 17h30