«Deben saber que Benslimane será la que organice la final del Mundial 2030. ¡Le guste a quien le guste y le pese a quien le pese! Da igual lo que diga la prensa española, ya sea Marca u otro medio».
Con estas palabras, Fouzi Lekjaa elevó este jueves la expectación en torno a la futura sede de la gran final del Mundial 2030.
Las declaraciones tuvieron lugar durante su intervención en un encuentro comunicativo organizado por el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) en la ciudad de Bouznika, en la provincia de Benslimane, en su calidad de miembro del buró político de la formación.
Lekjaa destacó el papel que está llamada a desempeñar la provincia en el marco de la organización marroquí del Mundial 2030, asegurando que Benslimane tendrá el «honor histórico» de acoger la final del mayor evento futbolístico del planeta.
Cabe destacar que las obras del futuro Gran Estadio Hassan II de Benslimane avanzan con el lanzamiento de tres nuevos concursos públicos por un importe estimado conjunto de 3.050 millones de dírhams. Los contratos abarcan desde la urbanización y los accesos exteriores hasta el terreno de juego y los asientos de las gradas, tres piezas esenciales del recinto de 115.000 localidades llamado a convertirse en el mayor estadio de fútbol del mundo.
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Con esta declaración, Lekjaa reafirma la confianza depositada en Benslimane como pieza central del dispositivo marroquí para el Mundial de 2030, una competición que Marruecos organizará conjuntamente con España y Portugal.
La elección definitiva de las sedes y, en particular, del escenario de la final, constituye uno de los grandes focos de atención de los preparativos del torneo. Las palabras de Lekjaa sitúan así a Benslimane en el centro de esta carrera, a la espera de las decisiones oficiales correspondientes.
