Exclusiva. La reforma histórica del impuesto sobre la renta que cambiará las nóminas desde 2027

Los parámetros del impuesto sobre la renta podrían cambiar desde 2027, con efectos directos en las nóminas.

El 21/10/2026 a las 14h42

El Gobierno de El Mansouri se dispone a emprender una reforma histórica del impuesto sobre la renta, cuyos primeros efectos se notarían desde 2027. El umbral anual de exención subiría de 40.000 a 60.000 dirhams, la deducción por gastos profesionales pasaría del 25% al 45% y se establecería un nuevo baremo progresivo hasta 2031. La combinación de estas medidas podría dejar exentos de este impuesto a cerca del 87% de los asalariados del sector privado. El coste de este giro fiscal sin precedentes se estima en unos 20.000 millones de dirhams en cinco años. Su objetivo es reducir la carga fiscal de los trabajadores y apoyar su poder adquisitivo.

«El nuevo baremo es muy ambicioso. Incluso histórico. Nunca habríamos imaginado que podríamos tener un baremo así». Así describen nuestras fuentes la reforma del impuesto sobre la renta que prepara el Gobierno de El Mansouri. Detrás de esta valoración se perfila un cambio de fondo en la fiscalidad de los ingresos salariales, con medidas que podrían repercutir directamente en el poder adquisitivo de millones de contribuyentes.

En el programa gubernamental detallado, publicado el martes 20 de octubre, el Ejecutivo anunció que elevará de 40.000 a 60.000 dirhams el umbral anual de renta neta imponible exenta y reducirá el tipo marginal máximo del 37% al 30%. El número de tramos sujetos a gravamen bajará de seis a tres, con tipos del 10%, el 20% y el 30%. La reforma se aplicará de manera gradual entre 2027 y 2031.

Esas son las líneas generales anunciadas. Aún no se conocen todos los detalles del baremo que se aplicará desde 2027. El proyecto de Ley de Finanzas de 2027 se presentará ante el Parlamento el próximo viernes, un día después de la sesión dedicada al examen y la votación del programa gubernamental. En ese marco se concretarán las primeras medidas fiscales de esta nueva etapa.

Según información recabada por Le360 de fuentes solventes, el Gobierno quiere enviar una señal social contundente desde el primer año. Por tanto, no habrá que esperar hasta 2031 para que se noten los primeros efectos de la reforma. Dos medidas entrarían en vigor de inmediato, en enero de 2027: la subida del umbral anual exento de 40.000 a 60.000 dirhams y el aumento de la deducción por gastos profesionales del 25% al 45%.

El baremo anunciado por el Gobierno es el objetivo que se quiere alcanzar en 2031. Sus parámetros irán cambiando progresivamente durante los próximos cinco años. Sin embargo, para enviar una señal política y social desde el primer año, el Ejecutivo ha optado por aplicar ya, a partir de enero de 2027, esas dos medidas principales. El propósito es transmitir un mensaje claro a los asalariados y hacer de la reducción del impuesto sobre la renta (IR) una herramienta para apoyar su poder adquisitivo, sin esperar a que concluya la reforma.

El efecto de estas dos medidas reside en su combinación. Para entender su impacto, hay que distinguir entre el salario que percibe el trabajador y la base sobre la que se calcula el impuesto.

La deducción por gastos profesionales permite restar una parte de los ingresos de referencia antes de aplicar el baremo del IR. Al elevarla del 25% al 45%, el Gobierno pretende reducir de forma significativa la base imponible. El aumento paralelo del umbral anual exento amplificaría ese efecto.

Veamos un ejemplo simplificado. Para unos ingresos de referencia de 10.000 dirhams, una deducción del 25% equivale a 2.500 dirhams y deja una base imponible de 7.500. Con una deducción del 45%, la base se reduciría a 5.500 dirhams. La diferencia sería de 2.000 dirhams en la base imponible. Esto no significa, sin embargo, que el ahorro fiscal alcance esa misma cantidad. El beneficio efectivo dependerá del baremo aplicable, de otras posibles deducciones y de las reglas de cálculo que se establezcan.

Según nuestras fuentes, la combinación de la subida del umbral exento y el aumento de la deducción profesional podría elevar a cerca de 10.000 dirhams el salario mensual mínimo exento del IR, frente a los aproximadamente 6.000 dirhams actuales.

El impacto también podría ser significativo para los ingresos medios. Un asalariado que perciba actualmente 20.000 dirhams al mes podría beneficiarse de un aumento de su salario neto de entre 2.000 y 2.500 dirhams mensuales.

La reforma va, por tanto, más allá de reducir el tipo máximo. Busca actuar al mismo tiempo sobre la base imponible, el umbral a partir del cual se empieza a tributar y los tipos aplicables a las distintas categorías de ingresos.

Tres tramos y un tipo máximo del 30%

El Gobierno prevé reducir de seis a tres el número de tramos sujetos a gravamen, con tipos del 10%, el 20% y el 30%. Así, el tipo marginal máximo bajaría del 37% al 30% en 2031.

Según nuestras fuentes, el tramo gravado al tipo máximo del 30% podría incluir las rentas netas imponibles anuales superiores a 500.000 dirhams, una vez aplicada la deducción por gastos profesionales. Esta categoría representaría menos del 1% de los asalariados.

Estos parámetros aún deben confirmarse en los textos detallados. Habrá que conocer los límites exactos de cada tramo y los tipos aplicables en cada etapa del periodo 2027-2031.

No basta con analizar el baremo de forma superficial. Hay que examinar cada nivel de ingresos. Ahí reside precisamente el interés de la reforma anunciada. Dos asalariados que hoy tributan al mismo tipo marginal pueden beneficiarse de reducciones distintas, según sus ingresos, su base imponible y los tramos afectados por la rebaja.

La diferencia entre el tipo marginal y el tipo medio es fundamental. El primero se aplica a la última parte de la renta imponible, mientras que el segundo relaciona el total del impuesto con los ingresos considerados. En un baremo progresivo, por tanto, el tipo máximo no se aplica automáticamente a toda la renta.

Imaginemos un baremo ficticio en el que los ingresos están exentos hasta los 10.000 dirhams y la cantidad que supera ese umbral tributa al 10%. Un contribuyente que pase de 10.000 a 10.001 dirhams solo pagaría un céntimo adicional de impuesto, si el tipo se aplica únicamente al dirham que excede el límite exento. En cambio, si el 10% se aplicara a todos los ingresos en cuanto se superase ese umbral, el impuesto ascendería a 1.000,10 dirhams.

El ejemplo muestra por qué los umbrales, los límites de cada tramo y las reglas de cálculo importan tanto como los tipos anunciados. Para evaluar correctamente los efectos de la reforma habrá que comparar el impuesto que se pagaría antes y después de su aplicación en distintos niveles salariales, en lugar de fijarse únicamente en la rebaja del tipo máximo.

La reforma anunciada por el Gobierno también debe compararse con la propuesta fiscal del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), incluida en su programa electoral.

El PAM prometió reducir de seis a tres el número de tramos y bajar el tipo máximo al 20%. Entre otras medidas, propuso eximir por completo los salarios brutos inferiores a 15.000 dirhams mensuales —unos 12.500 dirhams netos, según sus cálculos— y aplicar después un tipo del 10% a los ingresos brutos de entre 15.000 y 46.000 dirhams y del 20% a los superiores a esa cantidad.

La diferencia no se limita a los umbrales de exención o al tipo máximo anunciado. También está en la estructura de los sistemas propuestos. El Gobierno de El Mansouri apuesta por un baremo progresivo, mientras que el compromiso electoral del PAM se basaba en tipos proporcionales para distintas categorías de ingresos.

En un baremo progresivo, cada tipo se aplica únicamente a la parte de los ingresos comprendida en el tramo correspondiente. En un sistema proporcional, un tipo único se aplica a toda la base imponible considerada. Esta diferencia es fundamental para calcular el impuesto que corresponde pagar según el nivel de ingresos.

Un ejemplo hipotético permite entenderlo. Supongamos que un asalariado tiene una base imponible de 20.000 dirhams y que el umbral de exención está fijado en 10.000.

Con un baremo progresivo que exime los primeros 10.000 dirhams y aplica un tipo del 10% a la cantidad restante, el impuesto sería de 1.000 dirhams. Solo tributarían los 10.000 dirhams que superan el umbral.

Con un tipo proporcional del 10% aplicado a todos los ingresos una vez superado el umbral, el impuesto ascendería a 2.000 dirhams. La diferencia sería de 1.000 dirhams.

Un coste de 20.000 millones de dirhams en cinco años

Una reforma de esta magnitud tiene, naturalmente, un coste presupuestario. Según nuestras fuentes, rondaría los 20.000 millones de dirhams en cinco años, lo que supone una media orientativa de 4.000 millones anuales.

Esta cifra debe valorarse en el contexto de la evolución reciente de los ingresos públicos. Marruecos lleva varios años registrando un aumento importante de la recaudación fiscal, debido, entre otros factores, a la ampliación de la base tributaria, la mejora de los cobros y la lucha contra el fraude fiscal. Se estima que los ingresos fiscales adicionales correspondientes al periodo 2020-2025 rondan los 129.000 millones de dirhams.

Solo para 2026, los ingresos fiscales adicionales previstos se estiman en 30.000 millones de dirhams. A ello se sumaría un aumento de cerca de 10.000 millones en la recaudación de impuestos locales, gestionados por los municipios.

En este contexto, el coste de la reforma del IR, unos 4.000 millones de dirhams anuales, parece relativamente moderado frente a los ingresos adicionales obtenidos por las finanzas públicas. El reto consiste en convertir el crecimiento de la recaudación en una reducción del IR y en un refuerzo del poder adquisitivo de los asalariados.

Al margen del IR, el Gobierno no prevé una nueva reforma fiscal de gran alcance. Después de las medidas adoptadas en los últimos años sobre el impuesto de sociedades y el IVA, el Ejecutivo quiere concentrar sus esfuerzos en el impuesto sobre la renta para reducir la carga fiscal de los asalariados.

El impuesto de sociedades fue objeto de una reforma gradual en el marco de la ley marco de reforma fiscal, con una convergencia hacia tipos objetivo diferenciados según la categoría de empresa. El IVA también fue reorganizado mediante la revisión de sus tipos y la ampliación de las exenciones para distintos productos y operaciones.

En materia de impuesto sobre la renta, la Ley de Finanzas de 2025 ya había elevado el tramo exento de 30.000 a 40.000 dirhams anuales, ampliado algunos tramos y reducido el tipo marginal máximo del 38% al 37%. Estos ajustes, adoptados en el marco de los compromisos del diálogo social, aliviaron la carga fiscal de los asalariados y los funcionarios. Sin embargo, no modificaron de forma sustancial la estructura del baremo.

El nuevo paso anunciado por el Gobierno de El Mansouri aspira a tener un alcance mayor. La subida inmediata del umbral exento a 60.000 dirhams, el aumento al 45% de la deducción por gastos profesionales y la perspectiva de un baremo con tres tipos son las principales herramientas de la reforma. Su impacto real dependerá, no obstante, del aumento neto que obtengan los asalariados y de la capacidad del Estado para asumir el coste de la reducción sin comprometer el equilibrio presupuestario.

Por Wadie El Mouden
El 21/10/2026 a las 14h42