El acontecimiento estuvo marcado por la presencia del ministro mauritano de Asuntos Exteriores, Mohamed Salem Ould Merzoug, invitado del embajador Hamid Chabar, así como de varios miles de personalidades procedentes de la comunidad marroquí, de la clase política mauritana, de los sectores económicos, de la sociedad civil y del mundo intelectual, sin olvidar a los miembros del cuerpo diplomático presentes en Nuakchot.
En un discurso pronunciado con esta ocasión, el embajador de Marruecos en Mauritania, Hamid Chabar, recordó la importancia de la Fiesta del Trono, «que representa una etapa histórica en la vida de la nación y en el proceso de desarrollo económico, social y cultural de la nación».
Célébration de la Fête du Trône à Nouakchott, Mauritanie.. A. Seck/Le360 Afrique
Ahmedou Abdallah, exministro de Asuntos Exteriores y exsecretario general adjunto de las Naciones Unidas, aplaude «una fiesta perfectamente organizada, la presencia de toda la élite de Mauritania, del cuerpo diplomático y el discurso del Rey, que otorga prioridad a la economía y a las relaciones entre el Reino de Marruecos y África».
Bakari Gueye, periodista, destaca «el fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre Nuakchot y Rabat a lo largo de los últimos años», de lo cual la celebración por todo lo alto del 27.º aniversario de la Fiesta del Trono en Nouakchott se erige como la perfecta ilustración.
El profesional de los medios ensalza «una relación ejemplar y proyectos en común».
Por último, Mohamed Mahmoud Tolba, actor de la sociedad civil, señala «una relación de parentesco y de fraternidad, puesta de relieve por el discurso del embajador, y el rápido desarrollo de los intercambios comerciales».







