Marruecos contaba a finales de junio de 2026 con 23.615 refugiados y solicitantes de asilo registrados por ACNUR, en un contexto marcado por el fuerte incremento de las llegadas procedentes de Sudán y por los desplazamientos forzosos generados por la inestabilidad en el Sahel.
Los datos aparecen en el último informe de situación de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados sobre Marruecos. Del total registrado, 10.538 personas tienen la condición de refugiadas y 13.077 son solicitantes de asilo, distribuidas en 86 localidades del país.
El organismo de Naciones Unidas señala además un cambio significativo en el perfil de las personas que buscan protección en el Reino. Los ciudadanos sudaneses constituyen actualmente el principal grupo registrado, con 6.816 personas, seguidos por los sirios, con 5.239; los guineanos, con 2.066; los ciudadanos de Costa de Marfil, con 1.755; y los procedentes de República Centroafricana, con 1.357.
El fuerte aumento de las llegadas desde Sudán
ACNUR atribuye esta evolución especialmente a las consecuencias de la guerra en Sudán. Las llegadas de ciudadanos de ese país han aumentado considerablemente desde 2024 y representaron la mayoría de las nuevas inscripciones efectuadas tanto en 2025 como durante los primeros seis meses de este año.
Solo en 2026, los sudaneses representan el 68% de todas las nuevas inscripciones, con una media de 233 personas registradas cada mes. Otro dato destacado por el organismo es la presencia de menores no acompañados, que representan uno de cada nueve nuevos inscritos.
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ACNUR considera que Marruecos ha consolidado su posición como un «país clave de asilo», situado en la intersección de las rutas migratorias mediterráneas y atlánticas, y que desempeña cada vez más un papel como espacio de protección e inclusión ante la inestabilidad regional.
Más de 2.200 nuevas solicitudes de asilo
Durante el primer semestre de 2026, ACNUR registró 2.212 nuevas solicitudes de asilo y reconoció a 973 refugiados. Otras 196 personas vieron rechazadas sus solicitudes.
El organismo continúa realizando el registro de nuevos solicitantes y los procedimientos de determinación del estatuto de refugiado mientras Marruecos avanza en el establecimiento de un sistema nacional de asilo. Parte de los refugiados reconocidos por ACNUR son posteriormente remitidos para su validación a la Comisión Interministerial de la Oficina de Refugiados y Apátridas.
Hasta el 30 de junio, 558 refugiados reconocidos por ACNUR habían comparecido ante esta instancia durante 47 sesiones. Desde que comenzaron estas audiencias, en septiembre de 2013, han pasado por este procedimiento 2.568 refugiados no sirios.
La protección de los menores
La presencia de niños constituye otro de los puntos destacados del documento. Los menores representan el 28% de la población refugiada y el 17% de los solicitantes de asilo registrados en Marruecos.
ACNUR había identificado a finales de junio a 510 niños refugiados en situación de riesgo y 86 menores no acompañados. Además, 105 menores no acompañados reciben seguimiento individualizado a través de la Fondation Orient-Occident, con soluciones de alojamiento, ayudas económicas y acceso a educación o formación profesional.
El informe recoge igualmente la asistencia sanitaria y económica proporcionada a las personas más vulnerables. Hasta junio, unas 1.600 personas refugiadas y solicitantes de asilo habían recibido al menos una ayuda económica, mientras se realizaron 2.631 consultas médicas especializadas y más de 426 refugiados con enfermedades crónicas recibieron medicamentos esenciales.
ACNUR trabaja con las autoridades marroquíes en el marco de la Estrategia Nacional de Inmigración y Asilo. La cooperación incluye cuestiones como el acceso al territorio, la protección en el mar, el respeto de los derechos de los refugiados y la gestión humanizada de las fronteras.
Una operación financiada al 42%
El aumento de las necesidades de protección contrasta con los recursos disponibles. ACNUR solicitó 9,1 millones de dólares para financiar sus operaciones en Marruecos durante 2026, pero a 30 de junio únicamente había obtenido el 42% de esa cantidad.
El 58% de las necesidades financieras permanecía sin cubrir, mientras el número de refugiados y solicitantes de asilo continuaba aumentando, especialmente por las nuevas llegadas procedentes de Sudán.
El diagnóstico de ACNUR muestra así una dimensión de la realidad migratoria marroquí que va más allá de su condición de país de tránsito. El organismo considera que Marruecos se ha consolidado también como territorio de acogida y protección para personas que huyen de conflictos e inestabilidad en diferentes regiones de África y Oriente Medio.
