Los trabajos de finalización del nuevo CHU Ibn Sina de Rabat se concentran actualmente en las obras exteriores del edificio, donde varios equipos de operarios trabajan intensamente desde hace varios días.
En los alrededores del complejo hospitalario, maquinaria de obra lleva a cabo el asfaltado de las vías de acceso y la adecuación del entorno de esta infraestructura de gran envergadura, cuyo coste global supera los 6.000 millones de dirhams.
Construido sobre una superficie cubierta de más de 190.000 m², el futuro centro hospitalario universitario contará con una torre de hospitalización de 33 plantas, un polo médico-técnico de cinco niveles, un centro de conferencias, un centro de formación y una residencia para internos. También incorporará una torre dedicada a las actividades cardiovasculares.
La nueva infraestructura incluirá áreas de hospitalización, cuidados intensivos y reanimación, hospitales de día, consultas externas, exploraciones funcionales y un servicio de urgencias. El complejo contará asimismo con una unidad de grandes quemados, un área especializada en enfermedades respiratorias graves, un centro de hemodiálisis y diversas plataformas logísticas, administrativas, médicas y hoteleras.
La parte noreste del recinto, ocupada actualmente por el hospital Ibn Sina, será transformada en zonas verdes y jardines, y podría acoger en el futuro un museo de la medicina y otras instalaciones complementarias.
Diseñado para reemplazar al edificio inaugurado en 1954, el proyecto sobresale por su torre-jardín bioclimática de 33 plantas y 140 metros de altura, integrada en un parque de 6,5 hectáreas. El nuevo CHU dispondrá además de un helipuerto y de un aparcamiento con capacidad para alrededor de 1.300 vehículos.
