El Rey dirige un mensaje a los peregrinos marroquíes que se disponen a viajar a los Santos Lugares

El rey Mohammed VI.

El 04/05/2026 a las 11h37

El rey Mohammed VI ha dirigido un mensaje a los peregrinos marroquíes que se disponen a viajar a los Santos Lugares del Islam con motivo del año 1447H.

A continuación, el texto íntegro del Mensaje Real, cuya lectura fue realizada por el ministro de Habices y Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, con ocasión de la salida del primer contingente de peregrinos, el lunes desde el aeropuerto de Rabat-Salé:

«Alabado sea Dios.

La paz y las bendiciones sean sobre el Profeta, su familia y sus compañeros.

Nuestros benditos peregrinos,

Que Dios os proteja y os guarde,

Assalamou alaikoum wa rahmatollahi wa barakatouh,

Nos complace dirigir este Mensaje al primer contingente de nuestros benditos peregrinos, hombres y mujeres, y más allá, al conjunto de la comunidad de peregrinos, en virtud de la alta responsabilidad que Dios Nos ha encomendado en Nuestra calidad de Amir Al-Muminine. Velamos, en efecto, por la protección de los dogmas del Islam y nos esforzamos especialmente en que los creyentes, hombres y mujeres, puedan cumplir sus deberes religiosos, sobre todo cuando se trata de un pilar fundamental del Islam como es la peregrinación.

Como es habitual, Nos dirigimos a vosotros para poner de relieve ocho objetivos prácticos, jurídicos y espirituales esenciales para el buen cumplimiento del Hajj. En efecto, este es un acto ritual entre el peregrino y su Señor, cuya aceptación depende de la voluntad divina. Dicha aceptación está condicionada, entre otros factores, por el estado espiritual de los peregrinos durante su estancia en los Santos Lugares, especialmente durante la realización de los distintos ritos. Este periodo de intensa recogida espiritual exige una verdadera devoción en la invocación constante de Dios, con el fin de obtener Su complacencia, Su perdón y Su gracia.

Así, este Mensaje persigue ocho finalidades:

Primero: felicitaros calurosamente por esta bendita oportunidad y compartir con vosotros el profundo deseo que os anima de acudir este año a los Santos Lugares y de recogeros ante la tumba inmaculada de nuestro Profeta, nuestro ancestro, la paz y las bendiciones sean con Él. Rogamos al Altísimo que acepte vuestra peregrinación, atienda vuestras súplicas, os colme de Sus gracias y os conceda un regreso tranquilo a vuestro país, sanos y salvos. Él es quien escucha y responde a las plegarias.

Segundo: gracias a Dios, hemos hecho esto posible mediante las instrucciones dadas a nuestro ministro de Habices y Asuntos Islámicos para garantizar una buena organización logística de este rito, así como la preparación religiosa y la sensibilización espiritual de los peregrinos. Además de los preparativos del viaje y la estancia, y para el buen cumplimiento de las obligaciones religiosas conforme al Corán y la Sunna, la peregrinación requiere una preparación espiritual adecuada. Esta responsabilidad recae en cada uno de vosotros, pues nadie puede hacerlo en vuestro lugar. Para lograrlo, debéis armaros de paciencia y recogimiento en la invocación constante de Dios.

Tercero: procurad, que Dios os guarde, durante vuestra estancia en los Santos Lugares, donde cumpliréis esta obligación con todos sus ritos obligatorios y devociones voluntarias, dedicar cada instante de vuestro tiempo a invocar a Dios y pedir Su perdón. Solo así obtendréis la recompensa prometida por Dios a los creyentes por una peregrinación correctamente realizada, como dice el Hadiz del Profeta: «La peregrinación aceptada no tiene otra recompensa que el Paraíso».

Cuarto: ahora que habéis sido exhortados a invocar constantemente a Dios durante el Hajj, recordad que nuestro empeño por preservar los símbolos sagrados de la religión va acompañado de nuestra determinación por preservar nuestra identidad nacional y sus valores morales. Debéis encarnar los valores del Islam: fraternidad sincera, tolerancia, paciencia, benevolencia y solidaridad, conforme a la palabra divina: «El peregrinaje tiene lugar en meses determinados… y el mejor provisión es el temor de Dios».

Quinto: como sabéis, la peregrinación exige conocer bien sus fundamentos, obligaciones y normas. Debéis respetar las orientaciones del ministerio para garantizar vuestro bienestar durante la estancia y los desplazamientos. Para ello, se han enviado equipos multidisciplinarios: ulemas, guías religiosos, médicos, enfermeros y administradores para acompañaros y atender vuestras necesidades.

Sexto: debéis respetar estrictamente las disposiciones organizativas adoptadas por las autoridades del Reino de Arabia Saudita para garantizar una acogida adecuada a los peregrinos, en condiciones de orden, paz y seguridad, conforme a las directrices del Rey Salmane Ibn Abdulaziz y del príncipe heredero Mohammed Ben Salmane. Aprovechamos para destacar el valor de las relaciones fraternales entre nuestros países.

Séptimo: durante la peregrinación debéis encarnar los valores del Islam: rectitud, bondad, solidaridad y fe sincera. Representáis a Marruecos y su civilización milenaria, basada en la unidad y el equilibrio. Sed dignos embajadores de vuestro país, mostrando su mejor imagen.

Octavo: en estos lugares sagrados, especialmente en Arafat, no olvidéis rezar por vuestro Rey, que vela por vuestra seguridad y por la unidad del país. Rogad a Dios que nos conceda éxito, salud y bendiciones para nuestra familia real, así como misericordia para nuestros antepasados, los Reyes Mohammed V y Hassan II.

Nuestros benditos peregrinos,

No hay duda de que vuestro mayor deseo es vivir momentos de intensa espiritualidad, especialmente en la Mezquita del Profeta en Medina. Comportaos con dignidad, elevando oraciones sinceras al Profeta, portador de misericordia para toda la humanidad.

Recordad también rezar por vuestro Rey en cada momento espiritual, para que Marruecos continúe avanzando con dignidad y alcance el lugar que le corresponde a nivel regional e internacional.

Para concluir, renovamos nuestras oraciones para que Dios acepte vuestro Hajj, recompense vuestras devociones y os permita regresar sanos y salvos, colmados de bendiciones.

Dios es omnipotente y responde a las plegarias.

Wassalamou alaikoum warahmatoullahi wabarakatouhou».

Por Le360 (con MAP)
El 04/05/2026 a las 11h37