La secuencia, que se volvió viral en cuestión de horas, muestra a un menor sosteniendo una botella de cerveza mientras varios adultos lo animan insistentemente a beber largos tragos. A su alrededor pueden verse claramente botellas de cerveza y vino, en lo que parece ser una fiesta marcada por el consumo excesivo de alcohol. Las personas presentes, visiblemente bajo los efectos del alcohol, se ríen y parecen divertirse con la escena, mientras el niño muestra claros signos de incomodidad. Uno de los protagonistas grabados, que aparece bailando con un teléfono móvil en la mano, también parecería ser menor de edad y tener unos 17 años.
Más allá del acto en sí, lo que más ha conmocionado a los internautas es la banalización de la escena. Muchos denuncian el tono de burla y «diversión» alrededor de un comportamiento que pone gravemente en peligro la salud física y psicológica de un niño. También se han multiplicado las voces que piden dejar de compartir el vídeo para proteger la identidad y la imagen del menor afectado.
Desde el punto de vista jurídico, los hechos podrían encajar en varias disposiciones del Código Penal marroquí, especialmente los artículos 408 y 411. Según especialistas en derecho, obligar a un menor a consumir alcohol constituye un grave atentado contra su integridad física y psicológica.
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La legislación marroquí prevé sanciones especialmente severas cuando los hechos afectan a menores de 15 años. Los autores de este tipo de actos se exponen a penas de hasta cinco años de prisión, e incluso más cuando los implicados son familiares, personas cercanas o individuos que ejercen algún tipo de autoridad o responsabilidad sobre el menor. Una circunstancia agravante que podría aplicarse en este caso si los hechos son confirmados.
Ante este caso, varias asociaciones de protección de la infancia reaccionaron con firmeza, empezando por la organización «Touche Pas à Mon Enfant», presidida por Najat Anwar.
En un comunicado, la asociación condenó enérgicamente unos hechos que calificó de «extremadamente graves». «Ante estas escenas impactantes que hieren la conciencia humana, denunciamos un acto odioso que atenta contra la integridad física, psicológica y sanitaria del niño», señaló la organización.
La entidad considera que los hechos van mucho más allá de una simple irresponsabilidad. «Estos actos no pueden considerarse una broma ni una forma de entretenimiento. Constituyen un comportamiento punible y una flagrante violación de los derechos fundamentales del niño», añade el comunicado, que pide a las autoridades actuar con toda la firmeza que exige la gravedad del caso.
La organización también pidió a las autoridades identificar rápidamente a las personas que aparecen en el vídeo y determinar el lugar donde ocurrieron los hechos. «Solicitamos la apertura inmediata de una investigación por parte de los servicios de seguridad y de la brigada de lucha contra la ciberdelincuencia para que los responsables comparezcan ante la justicia», declaró la responsable de la asociación.
«La justicia debe actuar con la máxima firmeza ante este tipo de desviaciones que explotan la inocencia de los niños con fines de entretenimiento», concluyó, al tiempo que pidió a los internautas dejar de compartir el vídeo para proteger la identidad del menor. Una petición respaldada también por Amina Bouayach, presidenta del Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH), en un comunicado publicado recientemente.
