Masas de aire abrasador procedentes del Sahara atraviesan el sureste de Marruecos antes de subir hacia el Mediterráneo, alimentando una ola de calor que golpea el sur y el oeste de Europa. Estas regiones sufren el efecto de un «domo de calor», un potente anticiclón que atrapa el aire caliente cerca del suelo y mantiene temperaturas excepcionales durante varios días, indica la Dirección General de la Meteorología (DGM).
Marruecos, posicionado al sur de este sistema, escapa a su impacto directo. De este modo, se informa que las regiones meridionales, del sureste y del este siguen bajo la influencia de las corrientes saharianas, mientras que las costas atlánticas se benefician de un efecto amortiguador que mantiene temperaturas más clementes.
Se espera un tiempo estable y de cálido a muy cálido en el sur, el sureste, el este y las llanuras interiores, bajo el efecto conjugado del anticiclón subtropical y de la depresión térmica sahariana.
Las temperaturas máximas alcanzarán de 40 a 45 °C en el sureste y las provincias del sur, de 32 a 37 °C en la región del Oriental, el Saïss, el Tadla, el Souss y el Gharb interior, y de 29 a 32 °C en el resto de las zonas interiores. Las costas y las cumbres del Atlas se mantendrán entre los 20 y 24 °C.
Son posibles tormentas locales por la tarde y la noche en el Atlas, el Oriental y el sureste. Asimismo, vientos fuertes con episodios de tormentas de polvo afectarán al sur y al este.
A partir de la próxima semana, se espera un nuevo y sensible aumento de las temperaturas en zonas interiores más extensas.
