Los vendedores ambulantes de la plaza de Londres, en el barrio de L’Océan, piden que se aclare si serán trasladados al mercado municipal construido recientemente en las inmediaciones. Llevan décadas instalados en este espacio público y quieren que cualquier reubicación preserve las condiciones necesarias para seguir trabajando.
Según los testimonios recabados por Le360 en el lugar, el traslado afectaría a un centenar de comerciantes. Desde hace tiempo circulan informaciones sobre su posible salida y su instalación en un mercado situado cerca del cementerio de los Mártires, en los alrededores de Bab El Alou. Sin embargo, todavía no se han confirmado las condiciones de la reubicación.
Algunos vecinos creen que concentrar los puestos en un espacio habilitado permitiría mejorar la circulación y la limpieza del barrio. «La plaza de Londres está cada vez más congestionada. Cuesta acceder a la zona y se acumula basura en las calles de alrededor», lamenta una vecina entrevistada por Le360, favorable al traslado.
Un comerciante, por su parte, insiste en que los vendedores afectados deben recibir apoyo. «El traslado debe organizarse bien y respetar los derechos de los vendedores ambulantes. Un mercado municipal cercano podría ser una buena solución», considera.
El reto consiste en reorganizar el uso del espacio público y, al mismo tiempo, permitir que los comerciantes continúen con su actividad en condiciones adecuadas.
