Quién es Pedro Alliana, el nuevo presidente de Paraguay y aliado de Marruecos en la cuestión del Sáhara

El vicepresidente de Paraguay, Pedro Alliana, jura como presidente interino ante el Congreso Nacional, en Asunción, el 6 de noviembre de 2026, tras la destitución del presidente Santiago Peña. (DANIEL DUARTE/AFP). AFP or licensors

El 07/11/2026 a las 10h15

Exjugador de baloncesto, comerciante y dirigente de confianza de Horacio Cartes, Alliana deberá gobernar hasta agosto de 2028 y afrontar la crisis provocada por el colapso de Ueno Bank. Su llegada garantiza además la continuidad de una política exterior favorable a Marruecos, cuya soberanía sobre el Sáhara reconoce Paraguay y cuyo plan de autonomía respalda como única base seria, creíble y realista para resolver el diferendo.

Paraguay cambió de presidente en cuestión de horas. El Senado destituyó por unanimidad a Santiago Peña por «mal desempeño de sus funciones» en relación con el colapso de Ueno Bank y, poco después, Pedro Alliana juró ante el Congreso como nuevo jefe del Estado.

Hasta entonces vicepresidente, Alliana deberá completar el mandato iniciado en 2023, que concluirá el 15 de agosto de 2028. Su ascenso no requiere elecciones anticipadas. El artículo 234 de la Constitución paraguaya establece que, ante una vacancia definitiva de la Presidencia, el vicepresidente asume inmediatamente y gobierna durante el resto del periodo.

El nuevo mandatario hereda un país sacudido por una crisis financiera que bloqueó los ahorros de cerca de tres millones de clientes, provocó importantes protestas y terminó derribando a su compañero de fórmula.

De comerciante y jugador de baloncesto a presidente

Hércules Pedro Lorenzo Alliana Rodríguez nació el 19 de febrero de 1974 en Pilar, capital del departamento de Ñeembucú. Conocido por el sobrenombre de «Mangui», tiene 52 años, está casado con la empresaria ganadera y diputada colorada Fabiana Souto y es padre de cuatro hijos.

Antes de entrar en política trabajó como comerciante en su ciudad natal. También practicó baloncesto y llegó a integrar la selección paraguaya. En 2019 superó un cáncer, una experiencia que sus perfiles biográficos presentan como muestra de su capacidad de resistencia.

Alliana es licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Autónoma San Sebastián. Comenzó su carrera electoral como candidato a la Intendencia de Pilar, aunque no logró imponerse. Posteriormente fue gobernador de Ñeembucú entre 2008 y 2013.

En 2013 llegó a la Cámara de Diputados, donde permaneció durante dos legislaturas. Presidió la Cámara Baja entre 2019 y 2022 y dirigió la Asociación Nacional Republicana, nombre oficial del Partido Colorado, entre 2015 y 2023.

En las elecciones del 30 de abril de 2023 integró la fórmula encabezada por Santiago Peña. Ambos asumieron el 15 de agosto de ese año, con Peña como presidente y Alliana como vicepresidente.

El respaldo decisivo de Horacio Cartes

La figura clave en la carrera nacional de Alliana es Horacio Cartes. El expresidente, que gobernó Paraguay entre 2013 y 2018, conserva una gran influencia sobre el Partido Colorado a través del movimiento Honor Colorado.

Alliana no procedía originalmente del núcleo tradicional colorado. Su familia estuvo vinculada al Partido Encuentro Nacional, pero él construyó su carrera dentro de la Asociación Nacional Republicana hasta convertirse en uno de los aliados más fieles de Cartes.

Ese respaldo le permitió afianzarse en la Cámara de Diputados, dirigir el partido y acceder posteriormente a la Vicepresidencia. Antes del derrumbe del Gobierno de Peña, Alliana ya había anunciado su intención de presentarse a las elecciones presidenciales de 2028, con el apoyo público de Peña y Cartes.

La crisis de Ueno Bank alteró por completo ese calendario. El Partido Colorado respaldó el juicio político contra Peña, pero cerró filas alrededor de Alliana. La Cámara de Diputados rechazó el intento de procesarlo políticamente por 48 votos contra 30, despejando así el camino para que asumiera la Presidencia.

Una llegada favorable para Marruecos

La llegada de Pedro Alliana a la Presidencia no debería alterar la estrecha relación entre Paraguay y Marruecos. Asunción reconoce oficialmente la soberanía del Reino sobre el Sáhara y respalda el plan marroquí de autonomía como la única base seria, creíble y realista para alcanzar una solución política definitiva.

Esta posición fue reafirmada por el Gobierno paraguayo en septiembre de 2026 durante un encuentro entre los ministros de Exteriores Rubén Ramírez Lezcano y Nasser Bourita, celebrado al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Alliana conoce personalmente este expediente. Durante su etapa al frente de la Cámara de Diputados, el Parlamento paraguayo adoptó en diciembre de 2019 una declaración de apoyo a la iniciativa marroquí de autonomía. La Embajada de Marruecos remitió posteriormente una carta de agradecimiento dirigida expresamente a Alliana como presidente de la Cámara.

Paraguay había retirado en 2014 su reconocimiento a la pseudo-RASD. Desde entonces, la relación bilateral ha avanzado mediante consultas políticas, acuerdos de cooperación y una hoja de ruta para el periodo 2025-2028.

Asunción anunció además su decisión de abrir un Consulado General en Dakhla, un gesto diplomático destinado a materializar su reconocimiento de la soberanía marroquí sobre las provincias del Sur, aunque no consta todavía que la representación haya sido inaugurada.

Alliana ha anunciado que mantendrá las principales líneas de la política exterior de Peña. Su trayectoria, el respaldo del Partido Colorado al plan de autonomía y su propia participación institucional en la declaración parlamentaria de 2019 permiten prever que Paraguay seguirá figurando entre los aliados latinoamericanos más firmes de Marruecos en la defensa de su integridad territorial.

Su primera promesa, compensar a los ahorradores

Alliana dedicó una parte central de su primer discurso a las víctimas del colapso de Ueno Bank. Prometió que los afectados serán compensados y aseguró que su Gobierno no los abandonará.

«No quiero a ningún tibio en esta misión, quiero resultados», advirtió ante el Congreso al anunciar actuaciones inmediatas para resarcir a los ahorradores, especialmente a los más vulnerables. También declaró que la transparencia será «innegociable» durante su mandato.

El nuevo mandatario anunció además que enviará al Congreso un proyecto para reducir los gastos superfluos del Estado y destinar más recursos a la salud, el empleo y la atención de los sectores desfavorecidos.

También pidió a sus ministros que prioricen el trabajo dentro del país y reduzcan los viajes internacionales salvo cuando sean estrictamente necesarios. El mensaje busca marcar distancia con la etapa anterior y proyectar una imagen de austeridad, presencia territorial y control del aparato público.

El principal desafío será traducir esas promesas en medidas concretas. Alliana deberá explicar cómo se compensará a millones de afectados sin poner en riesgo las finanzas públicas, esclarecer las responsabilidades por el hundimiento de Ueno Bank y restaurar la confianza en las instituciones financieras.

Los cuestionamientos por nepotismo

El nuevo presidente tampoco llega al cargo libre de polémicas. Durante los últimos años, medios paraguayos y sectores de la oposición lo han cuestionado por la presencia de varios familiares en instituciones públicas.

El caso más conocido fue el de su hija Montserrat Alliana, contratada en la Cámara de Diputados. La controversia derivó en una denuncia por presunto cobro indebido, aunque la Fiscalía solicitó su desestimación y el expediente terminó archivado en 2024.

Su esposa, Fabiana Souto, ocupa un escaño en la Cámara de Diputados, mientras otros parientes han desempeñado funciones en diferentes organismos estatales. Alliana ha rechazado reiteradamente que estos nombramientos constituyan nepotismo.

Estos antecedentes harán que su promesa de transparencia sea examinada con especial atención. No solo deberá limpiar la imagen del Ejecutivo tras el escándalo bancario, sino demostrar que la reorganización anunciada no se limita a sustituir nombres dentro del mismo círculo de poder.

La llegada anticipada al poder tiene una consecuencia política decisiva para Alliana. Aunque aspiraba a presentarse a las elecciones de 2028, su investidura lo deja inhabilitado para competir por un nuevo mandato.

El artículo 229 de la Constitución paraguaya establece que el presidente y el vicepresidente ejercen durante cinco años y «no podrán ser reelectos en ningún caso». Al asumir ahora la jefatura del Estado y completar el periodo de Peña, Alliana ya no podrá concurrir a las próximas presidenciales.

La crisis le ha permitido alcanzar inmediatamente el cargo al que aspiraba, pero también ha cerrado su camino hacia un mandato propio obtenido directamente en las urnas.

Antonio Barrios completa la nueva fórmula

El ascenso de Alliana dejó vacante la Vicepresidencia. Como la sustitución se produjo durante los dos últimos años del periodo constitucional, correspondía al Congreso designar al reemplazante sin convocar elecciones.

Los legisladores eligieron por unanimidad al senador Antonio Barrios, médico especializado en Neonatología, antiguo ministro de Salud durante el Gobierno de Horacio Cartes y hasta ahora jefe de la bancada de Honor Colorado.

Barrios renunció a su escaño en el Senado antes de jurar como vicepresidente y prometió respaldar a Alliana en la búsqueda de una administración que rinda cuentas.

La nueva cúpula mantiene así el poder en manos del Partido Colorado y, más concretamente, dentro del entorno político de Cartes. Alliana dispone de menos de dos años para demostrar si será un presidente de transición condicionado por ese padrinazgo o si aprovechará la crisis para construir una autoridad propia.

Por Faiza Rhoul
El 07/11/2026 a las 10h15