Un total de 6.791 migrantes ha abandonado voluntariamente Sebta desde el pasado 10 de agosto, tras la entrada masiva registrada a finales de julio, informó este martes el ministro español de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.
El Ejecutivo español ha contabilizado además 318 expulsiones y anuncia que agilizará la tramitación de los expedientes de quienes no tengan derecho a protección internacional. Durante la última semana se completaron un 40% más de evaluaciones que en la anterior.
La situación de los menores continúa siendo especialmente delicada. El Gobierno cifra en 2.321 los que ya han sido identificados y estima que entre 500 y 700 permanecen en las calles, aunque las organizaciones humanitarias elevan el número a más de 3.000.
