Los servicios de emergencia y las autoridades locales continúan sus esfuerzos para sofocar los incendios forestales que desde hace casi una semana arrasan varias comunas de la provincia de Taroudant. Respaldados por medios aéreos y por la población local, los equipos permanecen movilizados en las comunas de Ouneine, Talmakante y Zagmouzen, donde el relieve escarpado sigue dificultando las operaciones. Según las autoridades, los incendios están controlados en distintos grados, que oscilan entre el 50% y el 100% según las zonas.
La llegada de las llamas a las proximidades de las zonas habitadas ha sembrado la preocupación entre los douares. Mohamed Idouhmane, vecino del douar Ighrem, en la comuna de Ouneine, relata la reacción espontánea de los habitantes: «Desde el inicio del incendio, los vecinos acudieron rápidamente al lugar para intentar frenar el avance de las llamas, impulsados por la voluntad de salvar a sus familiares, sus viviendas y su principal fuente de sustento».
«Las noches siguen siendo especialmente angustiosas debido a los fuertes vientos y a la naturaleza de una vegetación altamente inflamable», afirma. No obstante, elogia la rápida y constante intervención de las autoridades provinciales y locales, de la Protección Civil, las Fuerzas Auxiliares, la Gendarmería Real y los efectivos de la ANEF (Agencia Nacional de Aguas y Bosques).
El incendio ha causado importantes daños en el bosque de Salmime, en la comuna de Ouneine. Han quedado destruidas hectáreas de árboles y plantas medicinales, mientras que las llamas amenazaron directamente varios douares vecinos, entre ellos Tizgui, Ighrem, Achdir, Afla Noufra y Aït Ihya.
Omar Ouzalt, tesorero de la Federación para el Desarrollo Forestal de Ouneine, explica que la principal dificultad radica en el aislamiento de las zonas afectadas. «La ausencia de pistas transitables impidió el acceso de los vehículos de lucha contra incendios. Para superar este obstáculo, los habitantes recurrieron a burros y mulas para transportar agua lo más cerca posible de los equipos de Protección Civil», explica.
Balance y estado de las operaciones
Amine Gourirane, ingeniero y jefe de la oficina de gestión forestal y lucha contra incendios de la Dirección Provincial de la Agencia Nacional de Aguas y Bosques (ANEF) en Taroudant, señala que durante la misma semana se declararon tres focos principales.
En la comuna de Ouneine, el incendio ha arrasado cerca de 430 hectáreas. Se movilizaron aviones Canadair, apoyados por equipos de la ANEF, la Protección Civil, las Fuerzas Auxiliares, la Gendarmería Real y las autoridades locales. El incendio está actualmente controlado en un 80%, aunque todavía persisten algunos focos residuales dentro del perímetro quemado, donde los equipos continúan desplegados.
En Talmakante, el fuego afectó a 3,16 hectáreas antes de ser completamente controlado. Las autoridades anuncian que el incendio está totalmente extinguido. En la comuna de Zagmouzen, unas seis hectáreas resultaron afectadas. El incendio está controlado al 50% y su perímetro ya ha sido cercado. Se prevé su extinción total si las condiciones meteorológicas continúan siendo favorables.
El calor, el viento y el relieve complican las operaciones
Los equipos desplegados sobre el terreno deben hacer frente a condiciones especialmente difíciles, marcadas por las altas temperaturas, los fuertes vientos, el relieve montañoso y las zonas de difícil acceso. La composición de la masa forestal, dominada por pinos, enebros rojos, enebros de la miera y encinas, unida a una vegetación especialmente seca, favorece asimismo la rápida propagación de las llamas.
Por último, las autoridades han renovado su llamamiento a la vigilancia, invitando a los ciudadanos a adoptar un comportamiento responsable y a comunicar de inmediato cualquier conato de incendio o presencia de humo, con el fin de prevenir nuevos siniestros.
