Egipto, Marruecos y Túnez, los tres principales destinos turísticos africanos, recibieron 12,3 millones de turistas durante el primer trimestre de este año, un aumento del 30,43%, pese al efecto del ramadán y la guerra en Oriente Medio. Los ingresos acumulados alcanzaron los 8.630 millones de dólares, un 30,16% más.