Una vez concluido el Mundial 2026, el Grand Stade de Marrakech se convirtió en un gran escenario de obras para iniciar su transformación de cara a la próxima competición mundial, que se celebrará en Marruecos, España y Portugal. El proyecto, con una inversión inicial de 2.200 millones de dirhams, busca convertir el mítico estadio de la Ciudad Ocre en un recinto adaptado a los estándares internacionales, capaz de acoger no solo el Mundial 2030, sino también otras grandes competiciones internacionales.
Tras una primera fase de renovación con vistas a la CAN 2025, que Marruecos organizó con éxito entre diciembre y enero pasados, Marrakech ha entrado ahora en una nueva etapa de su transformación. Con la ayuda de Morad Karaoui, director regional de SONARGES Marrakech-Safi, Le360 Sport repasa el avance de las obras del nuevo estadio.
Fase actual: demolición
Como muestran las imágenes, el polvo, los escombros y los materiales procedentes de las demoliciones ocupan actualmente buena parte del recinto. Karaoui explica que la fase actual afecta a las gradas inferiores, después de una primera etapa en la que se retiraron los revestimientos del estadio para poder iniciar las obras.
El terreno de juego, por su parte, deberá rebajarse unos cinco metros respecto a su nivel inicial. Posteriormente, las gradas serán reconstruidas para adaptarlas a la nueva cota del terreno de juego.

Grand Stade de Marrakech: las obras de demolición comenzaron como parte de la remodelación del recinto para el Mundial 2030 (septiembre de 2026).
Cabe señalar que la conocida pista de atletismo también ha sido eliminada para cumplir con los estándares internacionales de la FIFA y acercar las gradas al terreno de juego.

Gradas y cubierta
La antigua cubierta del estadio se conservará. Próximamente se construirá una nueva estructura, con una primera fase de hormigonado prevista para las próximas semanas. El objetivo es, entre otros, reutilizar parte de la estructura existente.
Grand Stade de Marrakech: las obras de demolición comenzaron como parte de la remodelación del recinto para el Mundial 2030 (septiembre de 2026).

La nueva cubierta deberá cubrir las gradas para proteger a los espectadores del sol, la lluvia y las distintas condiciones meteorológicas durante los partidos de la FIFA.
Capacidad, visibilidad, palcos y equipamientos
Nuestro interlocutor explica que el estadio, que hasta ahora tenía una capacidad de unas 40.000 localidades, pasará a contar con 46.000 plazas netas, sin zonas de visibilidad reducida. «El objetivo es que cada asiento ofrezca una visión directa y óptima del terreno de juego», explica el director regional de SONARGES.
Grand Stade de Marrakech: las obras de demolición comenzaron como parte de la remodelación del recinto para el Mundial 2030 (septiembre de 2026).
En cuanto a los palcos, estos espacios premium se han convertido en un elemento fundamental de los estándares actuales del fútbol. El Grand Stade de Marrakech experimentará un cambio importante, con un número de palcos que prácticamente se multiplicará por cinco, al pasar de los 15 disponibles durante la CAN 2025 a 74 para el Mundial 2030.
Los palcos de categoría especial, que cuentan con un tratamiento específico y pueden ser privatizados, constituyen uno de los espacios con mayor atractivo desde el punto de vista comercial.
Los equipamientos también experimentarán varios cambios, con la instalación o modernización de diferentes sistemas, entre ellos los marcadores, las instalaciones digitales, la videovigilancia y las últimas soluciones tecnológicas.
La empresa Lamalif, especializada en iluminación y mobiliario urbano, se encargará de algunos de estos trabajos, explica Karaoui. Una empresa especializada se ocupará de la nueva superficie de césped y del mobiliario.
¿Plazos?
Nuestro interlocutor considera que el Grand Stade de Marrakech podrá convertirse así en un recinto moderno, adaptado a los estándares internacionales y preparado para acoger las mayores competiciones mundiales dentro del plazo contractual previsto de 18 meses, es decir, un año y medio. Esto situaría la finalización de las obras a comienzos de 2028.
No obstante, este calendario dependerá de varios factores, especialmente de las condiciones meteorológicas y de los plazos necesarios para importar determinados productos y equipamientos.
