El Consejo de Administración del Banco Mundial (BM) aprobó este miércoles 1 de julio de 2026 una financiación de 265 millones de dólares destinada al proyecto de la central hidroeléctrica de bombeo de Ifahsa, en Marruecos. «Esta importante inversión en infraestructuras de energía limpia en el norte del país constituye además uno de los mayores proyectos de este tipo en el continente africano», señaló la institución financiera internacional en un comunicado.
Según explica el Banco Mundial, el proyecto permitirá reforzar la fiabilidad y la resiliencia del sistema eléctrico marroquí al ofrecer una capacidad de almacenamiento flexible que facilitará una mayor integración de las energías renovables. De este modo, garantizará a los hogares y a las empresas un suministro eléctrico más seguro y más limpio.
La central, situada cerca de Chefchaouen, «funcionará como una auténtica batería gigante recargable para la red eléctrica nacional», destaca la institución. Durante los periodos de mayor producción de energías renovables —cuando hay abundante sol o viento—, el agua será bombeada hasta un embalse superior. Posteriormente, se liberará para accionar las turbinas y generar electricidad cuando la demanda sea más elevada.
Mil millones de dólares de inversión privada
El Banco Mundial subraya también el importante impacto socioeconómico del proyecto. «La iniciativa generará verdaderas oportunidades económicas para la población», afirma. Durante la fase de construcción se prevé la creación de unos 820 empleos directos al año. Posteriormente, la capacidad adicional de energías renovables que permitirá integrar abrirá nuevas oportunidades laborales tanto en el sector energético como en otros ámbitos.
Asimismo, las empresas marroquíes se beneficiarán de un acceso a una electricidad más limpia, lo que reforzará su competitividad en los mercados internacionales, donde las cadenas de suministro con bajas emisiones de carbono adquieren una importancia cada vez mayor.
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Según el Banco Mundial, esta instalación de 300 megavatios permitirá a Marruecos integrar al menos un gigavatio adicional de energía solar y eólica en la red nacional, allanando el camino para alrededor de 1.000 millones de dólares en inversiones privadas. Además, sustituirá aproximadamente 3 teravatios hora de electricidad producida actualmente a partir de combustibles fósiles, evitando la emisión de 1,7 millones de toneladas de CO₂ al año.
La contribución del Banco Mundial combina un préstamo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), una financiación concesional del Fondo para las Tecnologías Limpias y una subvención del Fondo para un Planeta Habitable.
El proyecto también cuenta con financiación del Banco Africano de Desarrollo (BAD) y será ejecutado por la Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable (ONEE).
Según el Banco Mundial, la cofinanciación de ambas instituciones multilaterales demuestra cómo las alianzas internacionales pueden movilizar recursos para impulsar inversiones a gran escala en energías limpias y acelerar la transición hacia un sistema energético más resiliente y con menores emisiones de carbono.
«El proyecto de Ifahsa es un claro ejemplo del tipo de alianzas transformadoras que tratamos de impulsar, reuniendo a instituciones multilaterales y autoridades nacionales, movilizando capital e invirtiendo en infraestructuras que generan beneficios medioambientales, sociales y económicos», afirmó Ahmadou Moustapha Ndiaye, director regional del Banco Mundial para el Magreb y Malta.
«Nos sentimos honrados de trabajar junto al ONEE y al Banco Africano de Desarrollo para apoyar lo que constituye, hasta la fecha, una de las iniciativas más ambiciosas de Marruecos en materia de energía limpia», concluyó.
